jueves, 15 abril 2021 8:19

De Poznan a Knittelfeld: Meinrad Spenger y la esencia de los negocios líquidos

El pensador polaco Zygmunt Bauman nació en Poznan (Polonia) en 1925. Cincuenta años más tarde, en la pequeña localidad austriaca de Knittelfeld lo hacía Meinrad Spenger. Más o menos unos 900 kilómetros separan ambas ciudades. La del sociólogo y el empresario. Quizá en algún momento de su vida se hayan cruzado. La certeza es que el CEO del Grupo MásMóvil aplica de manera mimética (y por ahora acertada) la conceptualización líquida del filósofo polaco.

Zygmunt Bauman definió la sociedad moderna líquida como aquella donde las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas puedan consolidarse en unos hábitos y en una rutina determinada. Esto, evidentemente, tiene sus consecuencias sobre los individuos porque los logros individuales no pueden solidificarse en algo duradero, los activos se convierten en pasivos, las capacidades en discapacidades en un abrir y cerrar de ojos. Por tanto, mantiene el filósofo en su ideario que los triunfadores en esta sociedad son las personas ágiles, ligeras y volátiles.

¿Y todo esto qué tiene que ver con los negocios y los nuevos servicios financieros presentados por MásMóvil? La reflexión líquida deriva en la insustancia de lo percibido. En los últimos tiempos, el operador amarillo ha acelerado startups, comercializado luz, concedido créditos… y entretanto, mantiene su negocio de telefonía. Una camino en la dirección del productor de servicios.

Ante la pregunta sobre la necesidad de mantener los activos y redes de fibra y móviles, Meinrad Spenger se puso serio. Líquidos, pero con antenas, vino a ser la respuesta del austriaco, que aseguró durante la presentación de los servicios financieros que su intención actual no pasa por paquetizar activos y venderlos. En realidad ya lo han hecho y no lo saben.

MÁSMÓVIL, REFLEJO DEL SECTOR

Esta mezcolanza entre idearios filosóficos y de telecomunicaciones no es nueva. Desde hace meses el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, habla sin complejos sobre la humanización de los algoritmos, y la importancia que debe tomar una tecnología social para los clientes y consumidores.

Las empresas de telecomunicaciones han mutado. Las últimas operaciones sobre los activos físicos del negocio dejan claro que hay una separación ‘de facto’ entre lo que ofrecen como empresas de servicios y lo que poseen como telecos. El propio MásMóvil, durante la presentación de su “no banco”, deja claro que ofrecen servicios financieros. Tampoco generan luz, la vende. ¿Para qué van a gestionar GB cuando lo más rentable puede ser venderlos?

A sus accionistas deben convencerlos sobre la importancia de sus infraestructuras. Compran o venden -y hacen negocios- con ellas en los libros. Pero las estrategias que ahora mismo ejecutan las telecos se parecen más a Netflix o Spotify, que a Cellnex. Empiezan a necesitar más ingenieros de ideas de negocio, que personal para mantener torres. El viaje ya está iniciado.

Y aunque Meinrad Spenger se resista, mientras vende luz y préstamos financieros, se trata de un nuevo giro hacia la modernidad líquida. El austriaco está corriendo. Además, durante la presentación del servicio empezó a utilizar un nuevo lema: “la teleco con los mejores servicios de Europa”. Difumina fronteras, escapa de su marca como ‘cuarto operador español’ para abrirse en canal a clientes de toda Europa. Da lo mismo el origen, todo digital, todo líquido, fluye…

La crisis generada por el coronavirus ha puesto en valor a las telecos, pero lo ha hecho en ‘modo incógnito’. Ellas han puesto la red para el ocio, el teletrabajo, la educación a distancia… pero han sido todos los demás los que han sacado el rédito -y el glamour- de que siempre haya wifi. Además sin arriesgar tanta inversión. Por eso ahora los operadores de telefonía también quieren ser bancos, eléctricas, productoras de series, aseguradoras, centros de datos… y todo ello, en el caso de MásMóvil, con los ruidos de una operación corporativa con, precisamente, otra compañía lanzada a pecho descubierto a ser una “plataforma digital”. Pues eso, muchas plataformas líquidas para contratar servicios. En Austria y en Polonia.


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