La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha reclamado este jueves en el Pleno del Congreso “ser más ambiciosos” y facilitar ayudas a las pequeñas empresas y las personas autónomas con el fin de asegurar el mantenimiento del empleo y evitar que la crisis “se convierta en una crisis terminal”.

Así, en su defensa del decreto ley que prorroga el sistema especial de protección al empleo de los ERTE hasta el 31 de mayo, Díaz ha llamado a “hacer todo lo posible para que una crisis coyuntural no se convierta en una crisis terminal, estructural”. En este sentido, ha defendido “profundizar en el mantenimiento del empleo”.

“Es el momento de que las empresas pequeñas y las personas trabajadoras autónomas dispongan de ayudas. Esta crisis no puede ser irremediable para nadie”, ha reivindicado la titular de Trabajo, que ha anticipado la llegada “a una fase post-ERTE”, lo que obliga al Gobierno “a ser más ambiciosos”.

“Este es el momento en que tenemos que culminar nuestra tarea: Defender nuestra economía, a nuestros trabajadores y nuestras empresas”, ha asegurado, anticipando la adopción de decisiones “que pongan a salvo” los sectores productivos, que permitan la reindustrialización del país y “que esta crisis no se cronifique”.

“ES POSIBLE BLINDARSE ANTE LA DESTRUCCIÓN DE EMPLEO”

En su defensa del decreto ley y de la prórroga del sistema de protección de los ERTE, Yolanda Díaz ha asegurado que esta experiencia demuestra “que es posible blindarse ante la destrucción de empleo, incluso en las más adversas circunstancias”.

Así, ha explicado que “el escenario que está construyendo” la continuidad del sistema “incorporará la dinámica de flexibilidad interna al funcionamiento ordinario del mercado de trabajo” y facilitará “una alternativa a los despidos ante las caídas en la actividad”.

También para “propiciar oportunidades formativas” y la “especialización” de las empresas para aprovechar la paralización de la actividad, obligada por las circunstancias sanitarias, y por ello ha defendido la fórmula de la formación proporcionada por las propias empresas y las convocatorias estatales.

“Fruto de esta estrategia, que nos compromete y que será emblema de nuestra gestión, más de un millón de personas trabajadoras durante sus ERTE han accedido a acciones formativas, que son garantía de empleabilidad y futuro”, ha asegurado.