salario emocional

Cuando hablamos de retribución en una empresa siempre vamos a la nómina, a lo que el empleado percibe después de pagar los impuestos, pero lo cierto es que existe otro pago que los empleados valoran mucho: el salario emocional.

Es cierto que lo que suele hacer que un trabajador vaya a una empresa es el sueldo, pero una vez que una vez que está contento con su salario aprecia otras cosas como la retribución flexible o tener acceso a ciertos beneficios sociales.

Beneficios de la implementación del salario emocional 

El salario emocional tiene como objetivo que el trabajador se sienta más a gusto en la empresa, que conciba como suyo su lugar de trabajo y no como algo extraño, como un sitio al que acude obligado todos los días.

Que un trabajador esté a gusto tiene muchos beneficios para la empresa, empezando por la productividad. Un empleado que está contento con lo que hace y se siente valorado por sus jefes trabaja más y lo hace mejor.

Otro de los beneficios, y quizá nos atreveríamos a decir que el más importante, es que la rotación se reduce de manera muy significativa, pues ningún trabajador se va de una empresa en la que se siente bien.

Una alta rotación es un problema muy serio para una empresa, sobre todo si se produce en puestos en los que se necesitan empleados con una alta cualificación, los cuales no se encuentran de un día para otro.

Relacionado con ambos beneficios tenemos un tercer que es la bajada del absentismo. El salario emocional va a conseguir que desaparezcan los problemas psicológicos asociados al trabajo y que las bajas se reduzcan de manera considerable.

Cómo implementar el salario emocional

El salario emocional se puede implementar de muchas maneras, pero creemos que la mejor es a través de los planes de retribución flexible dentro de los cuales encontramos los beneficios sociales.

Estos planes de retribución flexibles son una opción que permite que los empleados cobren parte de la nómina en dinero y una parte en productos que van a ser los beneficios sociales que el trabajador va a elegir.

Así, un empleado puede escoger qué parte de su salario irá en dinero y qué parte en especie, siempre teniendo en cuenta que el salario en especie tiene un límite a partir del cual deja de recibir bonificaciones fiscales.

Algunos de los beneficios sociales que puede tener un trabajador son los siguientes:

Cheques para la guardería

Los empleados que tenga hijos agradecerán mucho poder tener una ayuda para la guardería, que en muchas ciudades tiene precios prohibitivos. Esto, además, ayuda a conciliar la vida personal y la laboral, por lo que el empleado tendrá menos estrés.

Planes de salud privados

Otro de los beneficios sociales que más aprecian los trabajadores son los seguros de salud privados, sobre todo si cubren a toda su familia, evitando así las largas esperas en la sanidad pública que siempre está saturada.

Ayudas para el transporte

Quizá este es el beneficio que más ayuda a los empleados, puesto que el transporte es el principal gasto que tiene un trabajador todos los meses, en especial si viven lejos. Se puede hacer de muchas maneras, incluso ofreciendo un coche de empresa.

Cheques de comida

Otro de los gastos de los trabajadores, de los que tienen jornada partida, es la comida. De esta manera, para implementar el salario social se puede ofrecer un comedor de empresa, dar tickets de restaurante, descuentos, etc.