presupuestos públicos

La economía de los pueblos depende estrechamente de cómo los respectivos gobiernos manejan el presupuesto y las finanzas públicas, lo cual a su vez, incide directamente en la propia economía de cada persona. Por eso es importante conocer cómo funciona esta parte de la gestión gubernamental, para entonces saber qué esperar y cómo reaccionar para sacarle el mejor provecho.

A veces las finanzas en casa se ponen difíciles y no se sabe por qué, de un semestre para otro, las cosas cambian tanto. Muchos no le prestan atención a las razones de fondo que originan esos cambios, y que manejan la economía de un país, las cuales inciden directamente en las finanzas personales, más allá de que se tenga o no un buen empleo, o de que se ahorre en mayor medida para afrontar las malas situaciones.

La economía de una nación obedece a las estrategias que cada gobierno impone y que se enmarcan en lo que técnicamente se denomina presupuesto público, que no es más que las estimaciones de ingresos y gastos que establece el Estado para un tiempo determinado, con el fin de dar cumplimiento a sus políticas públicas.

¿Cómo incide esto en la vida de todos?

El presupuesto público tiene un gran impacto en la economía de un país, en su desarrollo, y muy especialmente en el nivel y calidad de vida de sus pueblos, por cuanto todo lo que los gobiernos ejecutan o dejan de hacer, incide de una u otra manera sobre los ciudadanos que tienen a cargo.

Las instituciones gubernamentales pautan las prioridades y los objetivos como gobierno mediante los importes asignados para los ingresos y gastos, lo cual se refleja en la ejecución de obras, servicios y demás prestaciones en áreas específicas.

Por ejemplo, si un gobierno disminuye en su presupuesto público la asignación que tenía para el sector de la salud, entonces obviamente tendrá que disminuir el gasto en dicha área, y por consiguiente, las inversiones y servicios que se tenían en ella, de manera que repercutirá negativamente en los bolsillos de los ciudadanos, y en consecuencia no gozarán de una atención asistencial completa y tendrán que contratar servicios privados para poder cubrirla.

Y así sucede en cualquier otra área en la que se tenga que ver afectada la asignación presupuestaria. Todo lo que pueda hacer un gobierno con su presupuesto, se sentirá directamente en la población y, por supuesto, en la economía familiar de la gran mayoría.

Características principales de todo presupuesto

Todo presupuesto, bien sea de la nación, de una empresa o de la casa, siempre reúne algunas características fundamentales que son comunes a todos:

  • Funciones básicas: deben ejercer un control financiero y de gastos, basado en una planificación detallada de lo que se va a gastar y percibir durante su ejercicio.
  • Minimiza riesgos: al preverse todo lo que se va a invertir, se evitan hacer gastos sin planificación que puedan tener resultados muy pobres.
  • Adaptabilidad: un presupuesto no puede ser una estructura rígida que se aplique por igual a cada área que tenga que abordar, debe adaptarse a distintas características especiales propias de cada sector al que se vaya a aplicar.
  • Flexibilidad: tampoco pueden prohibir realizar maniobras para salvar algunas dificultades, por eso siempre es recomendable que tengan establecidas algunas herramientas que permitan actuar de alguna manera, dependiendo de ciertas condiciones y variables.
  • Periodicidad: es necesario que todo presupuesto tenga bien determinado el tiempo para el que estará vigente, con fechas de inicio y cierre. Eso es fundamental para establecer correctamente los ingresos y gastos, y la ejecución dentro del periodo correspondiente de obras, tareas y planes.

En conclusión, el presupuesto público de una nación va a determinar, no solo el rumbo de las políticas nacionales, sino también la dirección que tomarán las finanzas de la gran mayoría de sus habitantes.

Por eso cuando sientas que la economía de tu casa no está en su mejor momento y que por más que lo intentas no mejora, analiza bien todo y seguro que descubrirás que gran parte de la responsabilidad de tal situación recae sobre quienes dirigen la economía del país a través de los presupuestos nacionales.