domingo, 11 abril 2021 12:04

El precio de la gasolina amenaza con dispararse en las próximas semanas

El bolsillo de los españoles volverá a resentirse notablemente. Tras un mes de enero en el que la subida de la luz y el gas marcaron la principal preocupación. Ahora, en febrero, será el turno de los combustibles. Así, tanto la gasolina como el diésel han encadenado unas semanas de fuerte crecimiento y lo peor estaría por llegar. De hecho, las previsiones es que en las próximas semanas algunos surtidores recuperen la cota de los 1,30 euros.

Así, el cohete vuelve a coger impulso. A medida que el valor del petróleo se ha ido incrementando progresivamente en los últimas semanas, el precio de los combustibles le ha seguido fielmente al alza. De hecho, esta misma semana a los españoles les costaba un 9% más llenar el depósito que en el mes de noviembre. hasta el punto de que el precio medio de la gasolina de 95 octanos, la más común, ya había sobrepasado la barrera de los 1,2 euros. Y, además, la tendencia es que ese coste seguirá al alza en los próximos días.

La subida vertical de la gasolina tiene varias explicaciones. La primera es, evidentemente, la evolución del precio del petróleo. Así, el precio del barril de Brent, el principal indicador que se utiliza, se disparó un 25% entre noviembre y finales de enero, lo que ha provocado un empujón al alza en los surtidores españoles. Pero no se ha quedado ahí, ya que después de unos días plano, su cotización se ha vuelto a disparar en las siguientes jornada. Hasta el punto de que en apenas dos semanas ha logrado un alza cercana al 10%, adicional, lo que implicará precios más caros en los combustibles.

EL PETRÓLEO PUEDE LANZAR A LA GASOLINA HASTA LOS 1,3 €/L

En otras palabras, en apenas unos días ha subido algo más que en el último mes y medio. Así, el pasado 8 de febrero el crudo sobrepasó por primera vez en casi un año los 60 dólares. En los días posteriores ha escalado hasta tocar los un nuevo máximo por encima de los 62 dólares, aunque ha retrocedido desde entonces levemente. A pesar de ello, el soporte parece consolidado en ese valor cercano de los 60 dólares, una barrera que implicará ver la gasolina en los 1,3 euros por litro.

De hecho, la última vez que el petróleo se situó en esa franja de valor, incluso sin superar dicha barrera, fue en la parte final de 2019 y comienzos de 2020, lo que llevo a que el precio medio de la gasolina toca en repetidas ocasiones esos 1,3 euros. En el caso del diésel, el impulsó del crudo podría llevarlo por encima de los 1,2 euros.

Aunque la subida puede ser superior en los próximos meses. La razón es que las petroleras aumentarán los precios, al margen de la evolución del petróleo, para compensar el coste que deberán asumir una vez que el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del sistema Eléctrico (FNSSE) entre en funcionamiento. Dicho fondo, que recibió luz verde el pasado 15 de diciembre a través de un anteproyecto de ley, tiene el objetivo de “evitar subidas en el precio de la luz” y equilibrar el sistema eléctrico. En otras palabras, que las ayudas a las energías limpias que antes se pagaba a través del recibo de la luz ahora se abonarán mediante el coste de los combustibles.

ARABIA SAUDÍ AMENAZA CON INCREMENTAR MÁS LOS PRECIOS

El último problema al que se enfrentan los consumidores españoles es que los productores de petróleo parece, al menos de momento, de acuerdo en presionar para subir los precios del crudo. Especialmente, en el caso de Arabia Saudí. De hecho, el país prometió recientemente reducir de manera progresiva la oferta en un millón de barriles al día. Un recorte que puede volverse crítico por los factores extrínsecos en los que se lleva a cabo. Una estrategia calculada por el gigante petrolero para recuperar algo de oxígenos tras un año muy difícil económicamente.

Así, la oferta sigue muy tensionada. Irán sigue muy lejos de sus niveles de actividad habituales y no se espera que los recupere pronto. En el caso de otros países exportadores de África, la falta de inversiones en los últimos años, especialmente en el último, está lastrando la producción presente. Ese mismo efecto se puede seguir en los países más castigados de América Latina como Venezuela. Y, a su vez, un número muy importante de productores estadounidenses están fuera del mercado tras afrontar pérdidas millonarias en 2020. Ahora, más que nunca, todo está en manos de Arabia Saudí.

Por último, la demanda aunque sigue muy baja, se espera que vuelva al alza pronto. De hecho, esas estimaciones son las que han llevado al alza al precio del petróleo en las últimas semanas. China y la India están recuperando sus niveles de actividad económico, especialmente el primer gigante. Mientras el plan de estímulo de Joe Biden y la evolución de la vacunación deberían ayudar a recuperar una cierta normalidad en EEUU. En Europa, llegará más tarde, pero llegará.

En definitiva, todos los factores apuntan a que los combustibles seguirán subiendo en las próximas semanas. Incluso, podrían alcanzar valores no vistos en los últimos años. Al fin y al cabo, hay una cosa evidente, al menos en España, y es que cuando sube el petróleo, a diferencia de cuando baja, las petroleras del país no pierden un minuto en reflejarlo en sus servidores.


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