A pesar de los avances y sobre todo las vacunas, seguimos en plena pandemia y en plena tercera ola, así que van surgiendo nuevas técnicas y propuestas para luchar contra el coronavirus y prevenirlo. En este último caso, ha surgido un método que sólo con leerlo ilusiona y suena a futurismo. Se trata de una PCR para el móvil donde sabrás si tienes o no el virus en tan sólo 10 minutos. Un método que podría acelerar los resultados de las pruebas de detección del COVID-19 y paliar la saturación del sistema sanitario. Recordemos que a veces tardan hasta una semana en dar el resultado, con las consecuencias que conlleva.

¿Quiénes son los precursores de esta técnica tan prometedora? Pues el profesor de ingeniería biomédica, Jeong-Yeol Yoon y el equipo de investigación de la Universidad de Arizona que dirige. Eso sí, no esperes hacerlo en casa porque para esta prueba tan rápida que se realiza con saliva necesitas, aparte de un smartphone, un microscopio. Pero no deja de ser un mecanismo rápido y económico, que en un principio se desarrolló para detectar el norovirus, otro microbio que suele propagarse en los cruceros. Lo han aprovechado para adaptarlo a la detección del coronavirus.

“Nuestro objetivo es que si se desea adaptarlo para otra cosa, como lo hemos adaptado para COVID-19, tenga todos los ingredientes que necesita para hacer básicamente lo mismo”. Así lo ha explicado Lane Breshear, otra estudiante de ingeniería biomédica. El estudio se ha publicado en la revista Nature Protocols.

¿Podría hacerme la PCR desde mi casa con este método?

En teoría sí, siempre que efectivamente tengas un microscopio. Lo del smartphone obviamente no hay problema porque todos lo tenemos. La buena noticia es que no necesitas un microscopio especial, sino uno de lo más simple. A esto habría que añadir papel microfluídico, un papel de cera que guía a la muestra líquida para que fluya de una determinada forma. El precio de estos materiales no superan los 40 euros.

Pero hay un problema con la PCR casera. Para localizar el coronavirus u otros patógenos, necesitarías introducir en la muestra de saliva unos anticuerpos con perlas fluorescentes, tal y como explica la revista SciTech Daily. Los anticuerpos se unen a los patógenos y se muestran con esa fluorescencia a través de las cámaras del móvil. De esta manera podríamos contar y medir la concentración del virus en la muestra. Como decimos no se tarda más de 10-15 minutos.

Incluso se han introducido mejoras como una carcasa impresa en 3D para el microscopio y el papel microfluídico. Además, va un paso más allá con la revolución de la inteligencia artificial, usando dicha tecnología para establecer el umbral de peligro o tener en cuenta las diferencias ambientales: tipo de teléfono inteligente, calidad del papel, etc.

Un investigador español con una técnica similar

César de la Fuente pcr

En la Universidad de Pensivania también se está trabajando en una técnica PCR similar que además promete dar el resultado más rápido aún: en unos 4 minutos. En este caso es el biotecnólogo gallego César de la Fuente. Trabaja actualmente en una prueba basada en tecnología electroquímica “que transforma la información química que ocurre cuando el virus se une a un receptor en una señal eléctrica”. Se trata de un enlace que puede ser detectado “muy rápidamente”, como señaló a El Correo Gallego.

Este catedrático, que fue elegido en 2020 el Mejor Investigador Joven de Estados Unidos por la American Chemical Society, dirige un laboratorio con un equipo de cinco personas para el desarrollo de sistemas de detección y prevención precoz de enfermedades infecciosas. La técnica, en fase de ensayo clínico, tiene una efectividad de 90% y también necesita elementos muy económicos: papel, cartón o diferentes polímeros. Una vez conseguida la muestra, se imprime en una impresora creada por el propio biotecnólogo. El catedrático señala una ventaja adicional: es una prueba PCR más sensible al amplificarse el ARN, siendo perfecta para detectar asintomáticos o personas con “muy poca carga vírica”.

Por el momento, se han diseñado dos formatos de test: uno del tamaño de un portátil, ideal para llevar a la entrada de edificios, estadios, conciertos…; y otra versión en miniatura conectada a un móvil para un uso personalizado desde casa. Sin duda sería el objetivo final, para que todo el mundo pudiera controlarse por si mismo de manera rápida y eficaz, sin necesitar del sistema sanitario. Llevan siete meses trabajando en ello y ya preparan los documentos para enviar a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), con el fin de que apruebe el test, cuyo nombre provisional es Detect. Así que aún no se sabe cuándo se podría aplicar y distribuir masivamente, pero César de la Fuente espera que no sea tarde y “se pueda implantar en el contexto de esta pandemia”.