CaixaBank perdió 400.000 clientes en 2020. En concreto, el banco cerró el año con 15,2 millones a nivel grupo, donde 13,4 millones son clientes en España. Un ejercicio antes, en 2019, cerraba con 15,6 millones a nivel grupo y 13,7 millones clientes en España.

Las pérdidas no se registraron en la recta final del año, que es cuando CaixaBank y Bankia anunciaron su fusión, por lo que esta operación no sería la causa de las salidas. De hecho, se fueron produciendo a lo largo del año. Entre enero y junio salieron 200.000 y entre junio y diciembre otros 200.000, según reflejan sus cuentas.

Desde la entidad explican que esto supone solo un 2% del total y además, en España son solo 300.000, de manera que el resto de produjo en otros merados donde operan. No es el caso de Portugal, pues tanto en 2019 como en 2020, BPI mantuvo su base de clientes en 1,9 millones.

ROTACIÓN Y CAPTACIÓN

En la banca hay bastante rotación cada ejercicio y todas las entidades registran salidas, solo que se suele compensar con la nueva captación. Sin embargo, este año y con motivo de la pandemia la cifra no se ha visto equilibrada, según justifican. Pero lo cierto es que en España, el número de clientes de CaixaBank ha bajado en los últimos cuatro años pues en 2017, la base clientes era de 13,8 millones; En 2018 y 2019, de 13,7 millones; Y en 2020, de 13,4 millones de clientes.

El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar destacó en la presentación de resultados del banco que no había notado una “fuga de clientes” por el anuncio de la fusión hacia ninguna entidad en particular. Efectivamente, esta tendencia viene de atrás y no se ha producido al calor de esta operación, sim embargo aún queda la parte más difícil, la integración y aquí si hay riesgo.

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, explicó unos días antes que Gortázar que en su banco si habían notado un crecimiento en clientes pues hay “a los que les gusta que las entidades les hagan más caso del que le pueden hacer otras que en este momento tienen otras prioridades”. Refiriéndose a aquellas que ahora están llevando a cabo un proceso de fusión.

Por eso el CEO de CaixaBank insistió en que de cara a este 2021 “depende de nosotros que no se produzca”, es decir, que irá de la mano de la integración con Bankia y que esta esté “bien hecha, como estamos preparando y como creo que vamos a conseguir” para que los clientes no decidan cambiar de banco.

NUEVO CAIXABANK

Según los datos que adelantaron el pasado mes de septiembre, cuando dieron a conocer el proyecto común de fusión, el nuevo CaixaBank contará con más 20 millones de clientes. La buena noticia es que esta cifra se va a mantener, pues Bankia ha alcanzado 8 millones de clientes a cierre de 2020 desde los 7,3 millones que publicó a cierre de 2019.

Lo que implica la entrada de 700.000 nuevos. Y sumados a los de CaixaBank se colocan con más de 23 millones. De esta manera serán después del Santander (que registra 38 millones de clientes en España) la segunda de la lista por número de clientes. Muy por delante de otros competidores como BBVA, Sabadell o Bankinter.

Otro punto a favor para el nuevo CaixaBank es que la nueva estrategia de fidelización ha funcionado y ambos llegarán con más de 11 millones de clientes vinculados.

LA VINCULACIÓN FUNCIONA

De manera independiente, CaixaBank ha conseguido que 8 millones de clientes no paguen comisiones con sus cuentas. El crecimiento de los últimos doce meses ha sido de 2,2 puntos porcentuales en el año, casi 100.000 clientes.

Toda la banca española endureció las condiciones de vinculación en 2020 a cambio de no pagar comisiones, pero según qué entidad estas cambian. En el caso de CaixaBank, implica que una persona física tenga 3 o más familias de productos con ellos. Por eso después de poner en marcha el programa Día a Día han conseguido que los clientes fidelizados pasen del 62,1% al 64,3% en un año.

La condición principal para considerar a un cliente vinculado es tener domiciliada la nómina, pensión o un saldo total superior a 20.000 euros en uno o varios productos. Además de tres o más recibos domiciliados y efectuar tres o más compras al trimestre con una tarjeta de crédito. Si no pueden cumplir estos requisitos, el cliente pagará entre 15 euros y 60 euros al trimestre.

Bankia hizo lo propio con el programa Por Ser Tú y ya cuenta con más de 3 millones de clientes que no pagan comisiones. En su caso, estar vinculado implica domiciliar la nómina o pensión, tener tarjeta y realizar dos pagos al mes, tener una póliza de seguro de riesgo o una posición de 30.000 euros en fondos de inversión, planes de pensiones o seguros de ahorro.

Si el cliente solo tiene la nómina y decide no cumplir con el resto, se le aplica una tarifa de 6 euros al mes. En el caso de aquellos usuarios que ni siquiera domicilien la nómina o pensión, se les cobrará 14 euros al mes, esto son 168 euros al año.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri aseguró durante la presentación de resultados del banco que en la nueva entidad aún tendrán que hacer algún ajuste, pero “millones de clientes van a verse favorecidos”. Es decir, mantendrán este tipo de programas.