La dirección de Renault ha accedido en la mesa negociadora, para el nuevo convenio colectivo, celebrada este jueves a reubicar a 240 trabajadores de las factorías de Valladolid y Palencia en función de su domicilio, según han informado empresa y sindicatos tras la reunión.

Se trata de una “reivindicación histórica” de la representación de los trabajadores, como ha subrayado CCOO a través de un comunicado, que ha valorado los “avances” obtenidos en la reunión, la octava de este proceso negociador, y se ha referido a este acuerdo concreto como un “paso de gigante”.

La empresa estaría dispuesta, de acuerdo con estas fuentes, a aceptar que en torno a unas 60 personas por año y durante la vigencia de convenio hasta alcanzar las 240, podrán realizar permutas o movimientos unidireccionales en caso de que haya vacantes en las fábricas de destino, entre Valladolid y Palencia.

También se han realizado “avances importantes” en la regulación de los puntos de la bolsa de horas colectiva, si bien la dirección mantiene puntos en su plataforma que de no retirarlos, “impedirán avanzar” a los sindicatos para alcanzar un acuerdo global.

Por su parte, UGT-FICA considera que este acuerdo es un principio para dar “solución” a una problemática de muchos empleados que diariamente se tienen que desplazar de una provincia a otra para desempeñar sus puestos de trabajo. “No podemos desperdiciar la oportunidad de abrir esta puerta para que compañeros puedan mejorar su conciliación, unificando lugar de residencia y lugar de trabajo”, señala.

Más crítico se ha mostrado CGT lamentando que la negociación del convenio se esté “ralentizando” ante la negativa de la dirección de reconocer los problemas reales que existen en las factorías, “especialmente en materia de flexibilidad”.

Sobre los puntos negociados hoy, la organización anarcosindicalista ha dejado claro que su postura en ambos puntos es “inamovible”. Así, sobre la bolsa de horas expone que la única solución es su eliminación “absoluta” al igual que la “flexibilidad laboral”, ya que supone un “grave problema” de conciliación familiar. Además, en movilidad propone que solo sea de carácter voluntario.

Por último, ha calificado de “controvertida” la oferta de la dirección de posibilitar el traslado de 60 trabajadores al año entre Valladolid y Palencia (o Palencia-Valladolid) cuyos domicilios estén en la ciudad de destino. Desde el sindicato CGT han exigido que los criterios de selección, en caso de haber número superior de solicitudes, sean totalmente “objetivos y pactados” con la Representación de los Trabajadores.

En este sentido, Trabajadores Unidos ha criticado que la flexibilidad lleva a una “absoluta sumisión” y su aplicación tal como pretendía la compañía suponía “un absoluto menosprecio a la conciliación familiar y laboral”.

Así, ha sentenciado que “dignidad laboral no es instalarse en tiendas de campaña a la entrada de las factorías a disposición de la empresa y, encima, gratis”.