Ana Botin, presidenta del Banco Santander

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha insistido en que el grupo no está interesado en participar en el proceso de consolidación bancario. Es decir, ha descartado entrar en el baile de fusiones que se inicio en España el pasado mes de septiembre, pero tampoco quiere hacerlo en Europa.

“Os lo repito. No nos interesan las fusiones”. Así lo ha señalado este miércoles durante la presentación de resultados de 2020, donde ha asegurado que el Banco Santander tiene suficientes clientes y escala, y por lo tanto capacidad de crecimiento orgánico.

“En España tenemos un 20% de cuota de mercado y es suficiente para crecer”, ha añadido. “No tenemos planes de participar en la consolidación de España ni Europa, pero seguiremos mirando empresas digitales tras las compras de Ebury y Wirecard”. 

“VAMOS A VER MÁS CONSOLIDACIÓN”

Respecto a la presión de los reguladores para que la banca siga llevando a cabo estas operaciones, ha destacado que “los comentarios de los supervisores son acertados” pero “una cosa es la escala del Santander y otra la de otros bancos europeos“.

En este sentido ha señalado que quieren “una banca rentable” y el Santander ha generado un beneficio de 5.000 millones después del las provisiones por covid-19, acumular capital y crecimiento del crédito; y eso es porque tienen “esa escala y diversificación que otros bancos no tienen”.

En palabras de Ana Botín, “vamos a ver más consolidación”, pero ellos no estarán dentro. Al ser preguntada por si tendría sentido una operación con BBVA, la ha descartado.

SE NECESITAN CAMBIOS REGULATORIOS

Ana Botín también ha explicado que en Europa harían falta cambios regulatorios para que les “pudiese interesar” entrar en este proceso. Botín ha hecho hincapié en que la estrategia del banco es apoyarse en la tecnología y en los negocios de pagos y de consumo para acceder a nuevas fuentes de ingresos por comisiones y alcanzar un crecimiento rentable. Pese a haber reconocido que en el primer semestre de 2021 las comisiones “podrían no tener tan buen desempeño” por la incertidumbre, Botín confía en que el segundo semestre será mejor, a medida que se reactive la economía.

En concreto, ha situado como prioridades estratégicas del Santander del futuro a One Santander, con un objetivo en Europa de un RoTE del 10-12% y una ratio de eficiencia del 45% en el medio plazo; PagoNxt, dando servicios de valor añadido en el mundo de los pagos a partir de activos existentes (Getnet y Wirecard en Europa), y Digital Consumer Bank, con la integración de Openbank y Santander Consumer para impulsar el crecimiento rentable en Europa y en nuevos mercados.

Botín ha destacado el “gran potencial” de este último negocio, ya que Santander Consumer Finance cuenta con 18 millones de clientes activos y Openbank cuenta con una media de 4,5 productos por cliente y una tecnología y capacidad de gestión de datos que “impulsan el crecimiento de ingresos, ofreciendo nuevos servicios y mejoras operativas”.

La presidenta del Santander ha avanzado que en tres o cuatro años la forma en que el grupo gestiona el negocio de crédito al consumo experimentará “un cambio de paradigma”. El objetivo a medio plazo es alcanzar un RoTE ordinario del 15% y una ratio de eficiencia del 39%.

“Santander Consumer es un negocio que nos ha dado 1.000 millones de beneficio en 2020, hay muchísimos clientes. Y Openbank no solo nos da experiencia de cliente, sino cómo gestionamos el negocio, funciones de soporte… Nos podemos expandir a Holanda y Alemania si queremos, con un incremento de costes muy pequeño y de forma prudente y controlada. En los próximos años veremos cómo esto se va materializando”, ha afirmado.

SALVAR A LAS PYMES Y AUTÓNOMOS

Paralelamente, la presidenta del Santander ha repetido durante su intervención la necesidad de que el Gobierno conceda ayudas específicas a autónomos y pymes, no solo en forma de deuda, sino también de capital, para ayudarles a superar los efectos de la crisis coronavirus.

Botín ha valorado que las medidas que ha tomado el Gobierno de España durante la pandemia han sido “muy positivas”, destacando los créditos con aval del ICO, y ha recordado que la crisis sanitaria ha sido “totalmente inesperada” en todo el mundo.

Sin embargo, ha asegurado que las pymes y autónomos necesitan “apoyos que van más allá del crédito”, como ayudas directas en formas de capital, que otros países sí están dando y que, aunque no es el caso de España por “responsabilidad fiscal”, confía en que se valore la medida.

“Todos los países han dado ayudas directas a las pymes y autónomos y España es de los países que menos ayudas ha dado por un tema de responsabilidad fiscal” pero le consta que ahora se va a dar y “se está evaluando”.

La presidenta ha adelantado que esto pueden ayudar y ha destacado la colaboración con la CEOE para tener ese diálogo constante con el Gobierno. “Todo se ha hecho de manera consensuada, el objetivo es el mismo y a veces nos gustaría que el camino fuera algo diferente, pero es un ejemplo de colaboración y comunicación y tengo plena confianza en que este paso, que se tiene que dar, se dará”, ha explicado.