temporal filomena

Aunque todavía estamos en enero ya podemos decir que el primer trimestre de 2021 no va a ser especialmente bueno para los autónomos, más bien todo lo contrario. Hemos entrado en la tercera ola de la pandemia sin haber terminado de salir de la segunda, y a ello hay que sumarle los problemas derivados de los temporales que se han ido encadenando desde que ha comenzado el año.

Primero fue Filomena, que poco después de acabar las navidades dejó gran parte del país sepultado bajo la nieve. Después han llegado Gaetan y Hortense con temperaturas tan bajas que se han batido récords establecidos hace décadas, y lluvias generalizadas. Una situación que, desde luego, no se lo pone nada fácil a quienes gestionan un negocio.

Algunos economistas ya hablan de la “tormenta perfecta” para arruinar el comienzo del año de los autónomos. Porque a las restricciones ya impuestas por muchas Comunidades Autónomas para intentar limitar los contagios de Covid-19, se han sumado unas cuantas borrascas que han hecho que el comienzo de las rebajas no sea, ni mucho menos, el esperado.

como afecto filomena a autonomos

Algunos autónomos ya dan por perdido el período de rebajas

Tras unas navidades que no han sido excesivamente buenas en cuanto a consumo, muchos profesionales tenían sus esperanzas depositadas en las rebajas de enero para poder dar salida al stock acumulado.

Pero la unión de la nevada que cayó a principio de año con la ola de frío que llegó justo después, ha hecho que la nieve permanezca acumulada en las calles de muchos municipios durante más de 15 días. El resultado es que muchos autónomos no han podido abrir sus negocios y, los que lo han hecho, han visto reducirse drásticamente su facturación porque los consumidores preferían quedarse en casa.

A ello hay que sumarle que la nieve no solo ha dejado las calles impracticables, algunos negocios se han visto directamente afectados. Escaparates que se rompen por la caída de árboles que no han podido aguantar el peso de la nieve, techos de naves industriales que se vienen abajo por el peso de la nieve acumulada en ellos, etc.

Es cierto que este tipo de daños suelen estar cubiertos por los seguros, pero en muchos casos implica que los profesionales van a tener que estar con su negocio cerrado durante unos cuantos días más.

Todo esto ha provocado que en muchos casos ya se dé el mes de enero por perdido a nivel de trabajo y, con él, la temporada de rebajas.

La hostelería se congela en las terrazas

El incremento de los casos de Covid-19 en las últimas semanas ha hecho saltar todas las alarmas. La mayoría de las Comunidades Autónomas han tomado ya medidas para intentar reducir el volumen de contagios y, una vez más, la hostelería vuelve a ser la gran damnificada.

En algunas regiones como Castilla-La Mancha directamente se ha optado por el cierre total de locales y solo pude funcionar el servicio a domicilio. Pero en otras zonas como la Comunidad de Madrid todavía se puede atender en terraza. Sin embargo, los últimos temporales han provocado que a la clientela le resulte imposible estar sentada al aire libre, por muy bien acondicionada que se quiera tener la terraza.

Representantes del sector de la hostelería ya han señalado que muchos profesionales han intentado capear 2020 como han podido y han aguantado para intentar aprovechar la campaña de Navidad, pero que la situación actual lo está poniendo tan complicado que es posible que muchos bares, restaurantes y cafeterías bajen la persiana de forma definitiva en las próximas semanas.

problemas del temporal de nieve para los autonomos

Los autónomos, pendientes del proceso de vacunación

El avance del proceso de vacunación es algo que nos interesa a todos, pero muy especialmente a los autónomos. Para estos profesionales, la inmunidad de rebaño conseguida a través de la vacuna es su única esperanza para salvar sus negocios.

Pero los temporales también han influido negativamente en el avance de la inmunización. Si desde el primer momento ya se habían producido retrasos a la hora de poner la vacuna, las últimas semanas con temporales han hecho que mantener el ritmo de vacunación previsto fuera totalmente imposible.

Y esto juega, una vez más, en contra de los autónomos, especialmente de aquellos que se dedican a sectores como la hostelería y la restauración. Porque si el proceso de inmunización se dilata en el tiempo, eso quiere decir que también las medidas restrictivas se van a mantener.

Aunque todavía falta mucho para el verano, los especialistas del sector creen que la caída del sector turístico será importante ante la falta de turistas extranjeros y nacionales.

nevada 2021

Los autónomos han sido esenciales durante los temporales

A pesar de estar pasando un mal momento, los autónomos han sido capaces de demostrar una vez más que son especialmente valiosos en situaciones complicadas. No podemos olvidar que, en muchos municipios, fueron los agricultores autónomos los primeros en ponerse manos a la obra para limpiar las calles con ayuda de sus tractores.

Los taxistas realizaron múltiples desplazamientos sin coste para sus pasajeros a fin de poder llevar al personal sanitario a los hospitales para incorporarse a sus puestos de trabajo y también a personas que necesitaban asistencia médica.

Muchos pequeños comerciantes cedieron de forma totalmente gratuita bienes de sus establecimientos para atender a personas que se habían quedado atrapadas por la nieve: mantas, ropa de abrigo, comida, bebida, etc. Algunos propietarios de hoteles y hostales abrieron sus puertas gratuitamente para acoger a quienes no podían llegar a su domicilio.

Sin olvidar a los transportistas, muchos de ellos autónomos, que han trabajado a destajo en las condiciones más duras para que ningún supermercado ni ninguna farmacia se quedara desabastecido.

No cabe duda de que los temporales que han azotado España en las últimas semanas se lo han puesto todavía más difícil a los autónomos. Pero estos, una vez más, han sacado a relucir su mejor cara y han intentado ayudar en todo lo que han podido. Ahora solo queda esperar a que la climatología vaya mejorando. Mientras tanto, los autónomos tienen ante sí el reto de buscar nuevas vías de supervivencia para sus negocios.