Prisa
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Prisa Noticias (El País, As, Cinco Días y el Huffpost) ha roto sus vínculos con la empresa estadounidense de medición Comscore, que en los últimos años se ha erigido como cuasi monopolística a la hora de conocer el tráfico de las distintas webs.

El holding fundado por Jesús de Polanco ha realizado una nueva demostración de fuerza contra Comscore, que se ve acorralada por las amenazas de Vocento y Unidad Editorial de seguir el camino emprendido por el diario hegemónico de las últimas cuatro décadas en España.

LAS EXPLICACIONES DE PRISA

Prisa dice que se suma “a otros grandes medios internacionales que han adaptado la medición de audiencias a un contexto en el que los modelos de suscripción, la evolución del ecosistema publicitario y el manejo de la data propia han dejado obsoletos los medidores sectoriales utilizados por los mercados”. 

“Este movimiento se hace en respuesta al progresivo distanciamiento entre el indicador estándar del actual medidor oficial, Comscore, y la realidad del mercado en España. Confiar casi exclusivamente en un indicador de volumen, que no aporta información sobre la calidad o fidelidad de las audiencias y que, por tanto, otorga el mismo peso a un lector que visita un site todos los días del mes que a uno que lo hace sólo un día, no alcanza a reflejar el contexto actual del sector de la prensa”, añaden,

Prisa dice que “ese contexto se ha caracterizado en 2020 por la irrupción de los modelos de suscripción por parte de los medios de información general y por el creciente peso que el perfilado de la audiencia y la data adquieren en el mercado publicitario. El País activó el pasado mes de mayo su modelo de suscripción digital. El diario cuenta ya con más de 130.000 suscriptores, de los cuales 87.000 son exclusivamente digitales”.

VERDADES CONTRA COMSCORE

Es cierto que Prisa Noticias, que busca nuevo auditor imparcial, no es el único editor que alza la voz contra Comscore. Pero llama la atención que el editor de El País se haya bajado del barco justo cuando el muro de pago le ha dejado sin unos cuantos de millones de usuarios únicos que le han hecho caer algunos meses por debajo de un gratuito como 20 minutos o un nativo digital como El Confidencial.

Comscore ha promovido la recolección de ‘tropecientos’ millones de usuarios, ha antepuesto la cantidad a la calidad (que es uno de los puntales de la democracia) y ha alentado a que algunos editores apuesten por un SEO muy agresivo, compren tráfico en Facebook y promuevan amarillismo para añadir clicks al saco. 

Prisa quiere que el ratio de conversión, la fidelidad o el tiempo de permanencia en el portal sean parámetros con mayor peso en un nuevo medidor que deberá discernir del paracaidista que pincha en una web asociada tras llegar desde Twitter al atento lector de prensa. 

¿Y PRISA RADIO?

El editor de El País olvida recordar que Comscore, que realiza una muestra que oscina los 40.000 panelistas (de los cuales apenas un tercio son dispositivos móviles, que hoy reina en el tráfico web), sigue auditando los portales de Prisa Radio. 

La compañía también debería reconocer que Comscore, con sus múltiples errores, es un medidor muchísimo más profesional que el desfasado y anacrónico Estudio General de Medios (EGM). Pero claro, Prisa Radio siempre reina en un EGM que se basa en encuestas realizadas puerta por puerta. 

Prisa,que se hace de oro con el EGM eternamente liderado por la SER y Los 40 Principales, quizás también debería atreverse a alzar la voz contra ese gigante esquizofrénico llamado Google, que cambia el hermético algoritmo de forma sorpresiva y “abusa de su posición dominante”, según denuncia Antonio Fernández-Galiano (CEO de Unidad Editorial).

PALOS CONTRA COMSCORE

Casmimiro García-Abadillo asegura que “Comscore es un buen ejemplo de una empresa que actúa con total falta de transparencia en la relación con sus clientes. Sus criterios para determinar audiencias son tan secretos como la fórmula de la Coca-Cola. Eso sí, cobrando muy caro por sus servicios, como si de verdad ofrecieran algo más que un ranking por el que los medios se pelean para competir por un pedazo de la tarta publicitaria”.

El director de El Independiente dice que “Comscore es uno de los responsables de que el periodismo haya derivado en una guerra de clicks, en la que lo prioritario es el tráfico y lo secundario es la calidad de la información”. Tal cual.