Van de frente y hablan sin rodeos. La presidenta del Banco Santander, Ana Botín y la consejera delegada de Bankinter, Dolores Dancausa, son las dos únicas mujeres al frente de dos grandes bancos en España. Su éxito les respalda.

El primero, es un líder europeo donde cuenta con 140 millones de clientes y se posiciona como el cuarto más grande por activos gestionados, con 1.570 millones de euros. En España es el primero. Si hablamos de Bankinter, basta decir que es la entidad más rentable de la banca española, con un ROE (retorno sobre el capital) por encima del 7%.

Otra característica que comparten es que quieren crecer solos y ni si quiera han levantado sospechas sobre si entran o no en el baile de fusiones que hay actualmente en nuestro país. Bankia y CaixaBank cerrarán la suya en el primer trimestre del año, Unicaja y Liberbank en el segundo. BBVA y Sabadell lo intentaron en noviembre, no les fue bien, pero ninguna de las dos entidades descarta volverlo a hacer. Así que siempre hay rumores en torno a ellos.

Resumiendo, de los ocho grandes bancos españoles, solo Santander y Bankinter han mantenido el discurso de crecer de manera orgánica a pesar de la crisis sanitaria global y sus consecuencias en la actividad económica, una situación que si ha llevado al resto de entidades a buscar sinergias y reducir costes. Sin embargo, aunque el Santander haya rechazado por activa y por pasiva una operación con algún banco español, no ocurre lo mismo si entra en juego un banco internacional. Los expertos consideran que su horizonte está puesto en una fusión transnacional con alguna entidad europea.

SANTANDER QUIERE SER UN GIGANTE

Ana Botín destaca que el Banco Santander no es solo una entidad española, sino un banco global, aunque está cómoda con su escala. Además, cuenta con margen para crecer orgánicamente (es decir, solos) por lo que no tiene planes de consolidación en España y está enfocado en el desarrollo de sus plataformas globales.

El pasado mes de octubre ya explicó en la junta de accionistas del banco que quieren unificar todos los negocios de Europa para convertir a los distintos bancos en uno y tener una estructura más simple que genere sinergias y eficiencias.  Un concepto llamado ‘One Europe’ o ‘One Santander’ que les permitirá ahorrar 1.000 millones de euros en España, Portugal, Reino Unido y Polonia entre 2021-2022.

Pero el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, lleva tiempo advirtiendo de que habría una ola de fusiones nacionales (tal y como ha ocurrido) seguido de otra de fusiones transnacionales. Y todas las miradas están puestas en el Santander, primero porque es el que tiene más músculo financiero para hacerlo y segundo porque los planes que ha puesto en marcha en los últimos meses apuntan a que está preparándose para ello.

Fuentes del sector explican a MERCA2 que el Santander podría estar considerando “seriamente” abandonar Reino Unido porque la franquicia británica es la menos rentable del grupo. Mientras potencia el crecimiento en Estados Unidos. Pero también hay otros que apuntan a que si hubiera boda, HSBC sería el novio. Está claro que la presidenta del Santander tiene planes, y se espera que se desvelen en la presentación de resultados anuales del banco del próximo 3 de febrero,

BANKINTER NO ENTRA EN SUS PLANES

Bankinter no entra en los planes de Santander porque el banco cántabro está a otras cosas, como hemos visto. Aunque sumar a la entidad que dirige María Dolores Dancausa le reportara otros 96.000 millones de activos y les mantuviera como líderes en España ante el nuevo mapa bancario. Pero llegados a ese punto, la CEO tampoco daría su brazo a torcer.

Precisamente el pasado jueves, durante la presentación de resultados de la entidad –los correspondientes al 2020- Dancausa se mostró “un tanto escéptica” con que las fusiones sean buenas. En su opinión, solo deberían llevarse a cabo en una ocasión excepcional y si genera un beneficio extraordinario, pues tiene que compensar todos los costes económicos y humanos de ese tipo de operaciones. De hecho, presumió al señalar que en un entorno donde predomina la reducción de oficinas y plantilla, la entidad los ha mantenido e incluso ha aumentado personal.

Por su puesto, insistió en que el banco no tiene presión para incorporarse al baile de fusiones de España y hasta destacó que las que estaban llevando a cabo otros son una oportunidad para ellos, porque tienen capacidad de generar ingresos y resultados, mientras que otras entidades “están a otras cosas”.

Su prioridad ahora es seguir creciendo en Luxemburgo, Irlanda, Portugal y España. En este sentido, también apuntaba a que tener diversificado el negocio y recibir ingresos de distintos países les da plena confianza en la capacidad que tiene Bankinter de superar la situación actual. La consejera delegada, también explicaba que después de un año marcado por el fuerte repunte de clientes digitales, este 2021 se centrarán en mejorar la app móvil y las plataformas digitales para hacer más sencillas las transferencias, envíos de Bizum o cualquier operación. Precisamente este viernes, llegaron los primeros cambios en la cúpula de EVO, su banco 100% digital. Cambios que también afectan a la dirección de banca digital de Bankinter.

UNA FUSIÓN IMPOSIBLE

Botín lleva al frente del Santander desde hace siete años, pero su relación con el banco empieza en 1988. Estuvo 10 años en Latinoamérica, cuatro años al frente de Reino Unido y no fue hasta 2014 cuando tomó las riendas del banco del que actualmente es presidenta. Y está claro que la imagen que tiene ahora la entidad es bien distinta a la de hace años, sobre todo porque ella se ha encargado de ser cercana a través de las redes sociales.

Si hablamos de Dancausa más de lo mismo. Lleva en Bankinter desde hace más de dos décadas. En 1994 fue nombrada secretaria general de Línea Directa y en 2010 pasó a tomar las riendas de la entidad, pero nunca se ha desligado de la aseguradora y entre sus planes está que salga a Bolsa este año. La crisis ha retrasado la fecha – se esperaba para 2020- y ahora se espera que debute en los próximos meses, cuando el BCE le de autorización

Parece difícil pensar que cualquiera de ellas se desligara de los bancos que han alzado y donde han crecido. También que llegaran a entenderse, pues sus planes son bien distintos y además están bastantes claros. Algo que no ocurre con el resto de entidades. Para este año se espera que el Banco Sabadell tome una decisión sobre la venta de TSB y que reorganice la cúpula directiva ya con César González-Bueno al frente. Y que BBVA aclare si hará alguna adquisición tras la venta de Estados Unidos. Por su parte, los cuatro bancos que están en proceso de integración tiene que llevar a cabo importantes ajustes en plantillas y sucursales. Un 2021 movidito en el sector bancario donde parece que las reinas de la banca española no van a participar.