El plan adelantado por el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, durante la presentación de los resultados trimestrales sigue su curso. “Habrá ajustes en la plantilla de toda Europa”, señalaba entonces. La entidad contempla un plan de ahorro de costes de 1.000 millones de euros para los próximos dos años en el Viejo Continente y quiere que todos sus bancos europeos (España, Portugal, Reino Unido y Polonia) trabajen en una misma dirección.

Cumpliendo con lo prometido, la entidad desvelaba este viernes el número de empleados que se verán afectados por el nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha puesto en marcha la entidad.

A pesar de la previsión inicial (se hablaba de unas 3.000 salidas), el banco que preside Ana Botín apunta ahora a unas 4.000 personas (siendo esta la cifra más elevada en tal caso). Esto supone que se verá afectada casi el 15% de su plantilla en España.

REUBICACIONES Y SUCURSALES

Asimismo, el banco cántabro ha planteado a los representantes de los trabajadores la necesidad de de reubicar a otros 1.100 empleados y la necesidad de cerrar en torno al 30% de su red de sucursales en España. Esto es, entre 900 y 1.000 oficinas.

Actualmente, la entidad cuenta con 3.110 oficinas repartidas por el territorio español, según las últimas cuentas correspondientes a los nueve primeros meses del año.

El Santander justifica esta decisión en el creciente uso que los clientes están haciendo de los canales digitales, con la previsión de que se multiplique tanto en transaccionalidad como en ventas en los próximos dos o tres años.

PRÓXIMO ENCUENTO: 17 DE NOVIEMBRE

El banco y los sindicatos han fijado la próxima reunión el martes 17 de noviembre. En ese encuentro se constituirá la mesa negociadora y empezará el periodo de negociaciones, que durará 30 días.

De esta manera, durante las siguientes jornadas se plantearán varias ofertas económicas, la afectación por áreas geográficas y por negocios, entre otros puntos. Como es habitual en este tipo de procesos, las cifras definitivas variarán en función del trabajo negociador de ambas partes.

La intención del banco es llevar a cabo un plan de transformación y eficiencia para ajustar la dimensión en España a las nuevas realidades. Afectará a la red comercial, los servicios centrales y el centro corporativo.

No es la única, tal y como explicamos en MERCA2, Santander, Sabadell e Ibercaja deben negociar antes de Navidad todos los procesos de reestructuración en los están inmersos.