lunes, 6 diciembre 2021 12:53

Las contradicciones del Gobierno con Airbus agitan tambores de huelga

La crítica situación en la que dejó el coronavirus a la aviación comercial aceleró un proceso de ajustes anunciado en Airbus y arrastró en cascada a la industria aeronáutica. Ni el principio de acuerdo entre el Gobierno de España y el fabricante francés sellado en julio, ni las ayudas previstas de Europa a un sector considerado “estratégico” parecen haber frenado los procesos de ERE iniciados en la industria. Más de 3.500 despidos en juego en Airbus, Indra, ITP, Aciturri -matriz de Alestis- y Aernnova han abocado al sector a una huelga. Los sindicatos critican con dureza las contradicciones en las que incurre el Gobierno con las empresas participadas por el Estado, como Airbus y Alestis. El enfrentamiento está servido.

FICA-UGT y la Federación de Industria de CCOO han convocado una huelga general en el sector aeroespacial el próximo 22 de septiembre para instar a la Administración a tomar medidas «urgentes» que protejan este sector en España y sus empleos, rechazando la implantación de los expedientes de regulación de empleo (ERE).

Las organizaciones sindicales argumentan que el dinero de los contribuyentes debe utilizarse para apoyar al sector, las empresas y el mantenimiento de los empleos, en lugar de ir a parar a los accionistas. “Esto es aún más perentorio en compañías como Alestis o Airbus, donde a través de SEPI, la propia administración es accionista”, han manifestado fuentes sindicales.

La eclosión del covid-19 desató la mayor crisis del sector y precipitó los acontecimientos en la aplicación de ERTEs que ahora las empresas quieren convertir en EREs. Pero la reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el CEO de Airbus, Guillaume Faury, el pasado 30 de julio abrió un nuevo marco de negociación y arrancó compromisos al Ejecutivo para garantizar la continuidad del sector.

Por eso, “los trabajadores se movilizan contra el Gobierno y no contra las empresas” asegura a MERCA2 el responsable federal del sector aeronáutico en FICA-UGT, Juan Antonio Vázquez. «No puede haber cientos de millones para incentivar empresas semipúblicas, en las que el propio Estado tiene acciones en su capital, y que luego sirvan para desmantelar tejido industrial«, ha explicado el también delegado en el comité de empresa de Airbus Tablada.

Vázquez tacha de «contradicción» que el Gobierno trabaje para prolongar los ERTEs más allá del 30 de septiembre en la empresa privada y, por otra parte, como accionista a través de la empresa pública SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) permita la aplicación de los expedientes de empleo en empresas participadas por el Estado como Airbus y Alestis.

En otras palabras, Vázquez exige al ejecutivo de Sánchez que promueva acuerdos entre la administración y entre las empresas y los sindicatos para no perder empleo e insiste en que se trata de empresas en las que el Estado es accionista. Alestis, proveedor de Airbus y Boeing, tiene a la SEPI como socio con el 24% y en el caso de Airbus el porcentaje de participación supera el 4%.  

No se entiende que desde el Gobierno no se frenen los recortes o se permita que estas empresas semipúblicas con capital público, “acometan procesos de EREs con la destrucción de empleo que conllevan” y, sin embargo, “se destine dinero público a empresas privadas para aplicar medidas de mantenimiento del empleo”. Para los representantes de los trabajadores resulta incoherente “que precisamente en las empresas participadas por el Gobierno, con parte de capital, se apliquen medidas que ponen en riesgo la viabilidad de las empresas”, concluyen.

El responsable federal del sector aeronáutico en FICA-UGT hace extensibles las críticas a la ministra de Industria, Reyes Maroto, a la que acusa de mantener una actitud “poco ágil”. Vázquez asegura que “llevamos dos meses pidiendo que convoque con carácter de urgencia a las Comunidades Autónomas, ayuntamientos afectados, sindicatos y empresa (Airbus) para discutir un plan de choque y plan industrial que garantice la viabilidad del desarrollo industrial” y todavía no ha habido respuesta por parte de la titular del ramo.

EREs CON AIRBUS COMO COARTADA

La vuelta de vacaciones deja un septiembre en el que se precipitan las decisiones en la aeronáutica española. La industria auxiliar mueve ficha ante los ajustes de su principal cliente: Airbus. El objetivo es pasar cuanto antes de la regulación temporal de empleo a la definitiva. En concreto Alestis y Aciturri aceleran los mecanismos de aplicación del ERE. Informaciones en el mismo sentido llegan de ITP Motores y de Aernnova, que estaría inmersa en el mismo proceso.

UGT y CCOO rechazan la propuesta de ERE en su conjunto. Airbus no puede convertirse en la coartada de la industria auxiliar para la adopción de medidas unilaterales.

Alestis y Aciturri han formado las mesas de constitución de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), dando por amortizada la fase de los ERTEs. El proceso afectaría a 214 trabajadores en Aciturri, uno de los grandes suministradores de componentes de aeronaves con sede en Burgos, una vez acaben sus ERTEs en septiembre. Los ajustes se realizarían en los centros de Castilla y León, Madrid y País Vasco, si bien la empresa ya ha anunciado despidos en el resto de divisiones. En Alestis el impacto del ERE alcanzaría a 500 trabajadores.

Los fabricantes vascos de aeroestructuras Aernnova, por un lado, y de motores, ITP, por otro, anunciaron el pasado mes de julio 1.600 despidos en todo el mundo, de los que al menos 650 (Aernnova) serán en España. Y esto es sólo la consecuencia de una bajada en la producción de Airbus. De ahí la expectación del sector, que se lo juega todo a la baza del fabricante aeronáutico.

SECTOR AEROESPACIAL: 108.000 EMPLEOS

Para encontrar soluciones alternativas, los sindicatos reclaman la constitución de una mesa del sector aeronáutico, con la participación de la Administración, las empresas y los sindicatos para buscar soluciones al problema generado por la crisis del coronavirus «para que esta no sirva como excusa para efectuar despidos y desmantelar las condiciones laborales de los trabajadores del sector».

El sector aeroespacial genera más de 600.000 puestos de trabajo directo en Europa, de los cuales 108.000 empleos son en España, y factura alrededor de los 9.000 millones de euros en nuestro país. Con la pandemia del covid y el consiguiente confinamiento de la población, el tráfico aéreo mundial sufrió una severa paralización, con la consecuente ralentización de los pedidos de nuevos aviones por parte de las compañías aéreas. Esta situación llevó al anuncio, tanto por parte de Airbus como del resto de empresas del sector, de un fuerte proceso de reestructuración con la pérdida de numerosos puestos de trabajo.

Durante los meses de abril y mayo se negociaron numerosos ERTEs en la práctica totalidad de las empresas del sector. Algunas de estas empresas, sin esperar a la finalización de la vigencia de los mismos, han anunciado el inicio de nuevos procesos de negociación, ahora de EREs.

Desde la finalización de los procesos de negociación de los ERTEs, los distintos gobiernos europeos han anunciado diferentes medidas de ayuda a las empresas del sector. En el caso español, el acuerdo entre la administración y la compañía Airbus del 30 de julio comprometió la compra de varios aparatos para distintas administraciones del estado, así como ayudas directas al sector. Estas ayudas no solo están comprometidas con Airbus, si no que su despliegue alcanza a toda la cadena de suministros.


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