Wizz Air y Ryanair se juegan el trono ‘low cost’ en la Europa pospandemia

Wizz Air tiene las reservas más altas como parte de los ingresos anuales que cualquier otra de sus competidoras europeas, alrededor de 1.600 millones de euros, según un estudio de mercado de Bloomberg al que ha tenido acceso MERCA2. Este colchón permitirá a la compañía, previsiblemente, resistir el brusco descenso de la demanda a causa del coronavirus y cubrir costes fijos durante casi dos años con sus aviones en tierra, o incluso más tiempo, en un supuesto escenario de vuelo limitado. A Ryanair le ha salido un serio rival en la batalla aérea por liderar el segmento low cost europeo.

Según el mismo informe la aerolínea ya estaba volando al 70% de su capacidad a finales de julio. Un síntoma más del buen posicionamiento de Wizz Air para volver a crecer, según se vayan atenuando las restricciones y los temores a volar. Otras de las bazas con las que juega la compañía es que ni cuenta con una deuda significativa, ni sus trabajadores disponen de representación sindical, dos aspectos que redundan en el perfil de más bajo coste en relación a sus competidores.

El coste de asientos por kilómetro ofrecidos (AKO) de Wizz Air es aproximadamente un 10% más bajo que el de su rival Ryanair y aproximadamente un 40% inferior al de EasyJet.

A POR EL LIDERATO DEL ‘LOW COST’

Con unos costes unitarios un poco más altos, Ryanair se presenta como el principal contrincante de Wizz Air en la batalla por el mercado del bajo coste. Ambas aerolíneas lucharán por la misma cuota de mercado en Europa, una vez que se recupere la normalidad en el transporte aéreo de pasajeros.

La estructura de bajo coste de Wizz Air se puede atribuir a menores costes de personal, una flota de aviones más jóvenes y tarifas de aeropuerto más baratas. Además, Wizz anunció el 14 de abril planes para despedir a aproximadamente el 19% de su plantilla como medida derivada de la crisis por el covid-19.

Por otro lado, la compañía tiene la intención de incorporar unos 16 aviones Airbus (netos) a su flota en los próximos 12 meses, y si bien esto posiciona a la aerolínea para un crecimiento a largo plazo, este plan de ampliación de la flota a corto, no estaría alineado con las condiciones actuales. De hecho, una estrategia así en este momento, acortaría el número de meses que la aerolínea puede sobrevivir sin volar, ya que aumentaría sus costes fijos, asumiendo un coste de los aviones en alquiler, o reduciría el efectivo en caso de compra de las aeronaves.

En este escenario de estrés por el covid-19, el informe asume costes fijos de la compañía de aproximadamente 70 millones de euros al mes debido a las medidas de ahorro ya aplicadas. Dados su nivel de efectivo y su estructura de costes fijos, la empresa dispone de un amplio espacio para capear el impacto de la demanda del coronavirus siempre que el tráfico de pasajeros registre un repunte durante los próximos 12 a 18 meses.

En definitiva, si bien es cierto que Wizz Air puede tener suficiente liquidez para cubrir sus costes fijos durante la pandemia, también lo es que el balance de la compañía puede deteriorarse si se prolonga la crisis.

AUMENTO DE INGRESOS EN 2019

La aerolínea tuvo el aumento de ingresos más rápido (+22%) en 2019 entre sus competidores aunque las previsiones apuntan a una disminución del 30% en los ingresos y la capacidad, en el mejor de los casos. La vuelta al crecimiento estará supeditada a la relajación de los bloqueos y al repunte de la actividad económica, especialmente en Europa del Este.

Sin embargo, este impulso no se mantendrá en 2020, aunque su posición en el mercado de Europa del Este probablemente supondrá la salvación económica para Wizz Air, ya que en esta región se han registrado relativamente pocos casos de coronavirus.

EL ESCENARIO DE LA RECUPERACIÓN

Sobre el ritmo de recuperación los puntos de vista son divergentes. Ryanair espera reanudar hasta un 70% de sus vuelos en agosto. Por el contrario, Norwegian predice que la mayoría de sus aviones pueden estar en tierra hasta el próximo mes de abril.

Wizz Air captó alrededor del 39% del mercado entre las aerolíneas de bajo coste en Europa central y oriental en el año fiscal 2019, y su participación puede crecer en Austria, Polonia, Rumania, Hungría y otros mercados clave una vez que los viajeros comiencen a volar nuevamente. Viena, por ejemplo, ha sido un centro de rápido crecimiento para Wizz previo a la irrupción del coronavirus, y con la relajación de las restricciones, Austria puede resurgir como un mercado destacado para la aerolínea.

Las plazas incorporadas en Europa del Este representaron aproximadamente el 60% del total en el año fiscal 2020. Su presencia en la Europa occidental está más bien restringida a Gran Bretaña y algunas rutas desde allí a Portugal y Escandinavia. En paralelo, Ryanair, EasyJet y Norwegian representan la principal competencia de Wizz en Europa central y oriental.

Pese a todo, los ingresos de Wizz Air podrían sufrir un severo golpe en el año fiscal 2021 debido a la pandemia de coronavirus, posiblemente disminuyendo en más del 50%, según los análisis de diferentes escenarios. La aerolínea informó de una caída del 87% en los ingresos durante el primer trimestre fiscal -finalizado el 30 de junio-.

Sin embargo, las previsiones apuntan a una incipiente recuperación del tráfico y los ingresos en el segundo trimestre a partir de los mínimos alcanzados mientras la mayoría de los aviones de la aerolínea permanecían en tierra.

Wizz Air nació en junio de 2003 fruto de la unión de seis expertos del sector aéreo. Entre ellos, su actual CEO, József Janos Váradi. Su primer vuelo operó en mayo de 2004. Su principal accionista es Indigo Partners, una compañía de fondos de inversión estadounidense especializada en el mercado del transporte. Wizz Air cerró 2019 con cerca de 710 rutas en 151 aeropuertos repartidos en 44 regiones de Europa Central y Europa del Este.