domingo, 24 octubre 2021 14:12

Los tesoros que el Titanic sigue custodiando bajo el agua

Uno de los barcos más populares de la historia es el Titanic. No solo por la maravilla de la ingeniería que fue en su época, ni tampoco por su enorme envergadura, sino también por la trágica historia que terminó protagonizando. Por eso se ha escrito mucha literatura y se han creado películas basadas en esta historia del hundimiento.

Pero ese mítico Titanic sigue ahí, posado sobre el lecho marino, completamente abandonado, pero con un gran magnetismo. Y en lo que aún queda de él se guardan grandes y misteriosos tesoros que siguen en el fondo marino esperando ser descubiertos. Bajo el agua hay muchas más piezas del puzle para conocer más sobre la vida de muchos de sus tripulantes.

Los tesoros que guarda el Titanic

¿Dónde está el Titanic ahora?

Tesoros del Titanic

El pecio del transatlántico Titanic están ahora reposando en el fondo marino a una profundidad de 3821 metros en el océano Atlántico. Allí ha permanecido desde que se hundió en el trágico accidente del 15 de abril de 1912 a las 2:20 de la mañana.

Esa zona ha sido muy visitada por pequeños submarinos para investigar en su interior y poder recuperar algunos de sus tesoros y fragmentos que pudieran dar más información sobre sus tripulantes, cómo sucedió el accidente, etc.

Tras su hundimiento, se le perdió el rastro a este enorme barco. Y no fue hasta 1970 cuando se iniciaron las primeras búsquedas para rastrear el fondo marino para localizar la ubicación exacta del Titanic. Las incursiones fueron propulsadas por el multimillonario Jack Grimm, aunque la expedición fue un fracaso.

Años más tarde, en 1985, una misión secreta de la Marina de Estados Unidos pudo localizarlo. Tras ese momento, se ha vuelto a la zona en numerosas ocasiones para intentar investigar más y recuperar algunas piezas, como se muestra en la famosa película.

Estado actual

Tras el accidente, el barco se partió en secciones. La sección de la proa se mantiene separada del resto, con daños importantes. Por ejemplo, el camarote del capitán ha colapsado por el deterioro de los materiales y la corrosión. Esta parte mide unos 137 metros de longitud, y está posado boca-arriba sin las chimeneas que se rompieron. Casi 1/3 de la zona más cercana a la proa permanece enterrada en fango a casi 20m hasta el nivel de las anclas. Pero se conserva casi intacta, aunque parte del puente de mando se ha desprendido.

Por otro lado, la sección de popa tiene unos 110 metros de longitud, y en este caso está bastante deteriorada y apenas reconocible. La fuerza de impacto en la caída a más de 3 km de profundidad hizo que se aplastase y se rompiera en pedazos. Solo se pueden reconocer algunas partes, como los motores que han quedado expuestos.

La sección media del barco no está entera, como las dos secciones anteriores. Se encuentra dispersa en partes más pequeñas en las que se fraccionó.


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