La normalidad post-covid va a ser compleja, ya que el propio vicepresidente, consejero de Deportes, Transparencia y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, asegura que el transporte público es incapaz de absorber la demanda de pasajeros garantizando la distancia de seguridad.

Es evidente que el contexto económico y social ha dado un giro muy rápido en España, y la pandemia del coronavirus impulsará el uso de bicicletas y patinetes eléctricos en las ciudades, ya que reducen el riesgo de contagio y, además, no contaminan.

Pero la cuestión de la contaminación no es determinante en este momento para los ciudadanos, ya que también ha aumentado la venta de coches y motocicletas. Ahora impera la idea de reducir al máximo el riesgo de contagio.

Según una encuesta realizada a nivel nacional por Clicars.com, compañía especializada en venta de coches online, tras el covid-19, el 93% de los ciudadanos se decanta por utilizar transporte privado, frente a otras opciones como el transporte público o el carsharing.

De este modo, las compañías de venta online de vehículos han aumentado sus ingresos durante el Estado de alarma. Esto se debe a que el transporte privado garantiza el sentimiento de seguridad y protección frente al uso del transporte público.

El miedo es libre y es que, según esta encuesta, los ciudadanos no se fiarían ni del carsharing, el servicio de coches de alquiler, por el temor de que no se realice una limpieza a fondo del vehículo entre cliente y cliente.  

En una entrevista para MERCA2, Aguado explicaba que “el reto que ahora afrontamos desde la Comunidad de Madrid, igual que el resto de España, es el de aprender a convivir con el virus. La gente debe incorporar la mascarilla en su día a día con total normalidad y cogerla antes de salir de casa, como hacen con las llaves o el teléfono móvil”.  

Además, ha insistido en que el uso de la mascarilla, “debe extenderse a todos los medios de transporte público, y al resto de alternativas de movilidad disponibles en nuestra región”. Lo que supondría ir en bici o en patinete con la mascarilla.

De hecho, el ministerio de Sanidad respondió esta semana a una consulta realizada desde la patronal de taxistas Fedetaxi, en la que imponía la obligatoriedad del uso de la mascarilla, tanto para el conductor como para el pasajero. Y el taxista podría rechazar el servicio si el cliente se niega a ponérsela.

EL RETO TRAS EL CONFINAMIENTO

A medida que las comunidades autónomas empiecen a levantar las restricciones de confinamiento para que más gente pueda ir a trabajar, las autoridades se enfrentan a un nuevo dilema: cómo garantizar los desplazamientos seguros.

Para el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, “parece lógico pensar que se establecerá prioridad para las personas que necesitan trasladarse por motivos de trabajo en un primer momento y, en función de la evolución de la pandemia, extender progresivamente su uso al resto de traslados”.

Y, a la espera de las indicaciones del Gobierno central, el equipo de Ignacio Aguado ya ha dado un paso más. “Estamos trabajando con big data para mejorar nuestro transporte público”.

PEATONALIZAR CARRETERAS

Cada vez son más las voces que presionan al Ejecutivo para que peatonalice más kilómetros de carreteras, tanto para garantizar el tránsito de viandantes con distancia de seguridad, como para favorecer el uso de nuevos sistemas de movilidad, como la bicicleta o el patinete eléctrico.

Con estas alternativas se apoya el desplazamiento individual, y buscan reducir la demanda de los medios de transporte habituales, como trenes o autobuses, donde se suceden diariamente aglomeraciones.

Así, se pretende reducir a la mínima expresión el riesgo de un nuevo brote del covid-19. En este sentido, los expertos abogan por una reordenación del espacio público, cediendo un mayor espacio a las aceras y al carril bici para evitar aglomeraciones.

Pero la peatonalización de carreteras no solo sería beneficioso para viandantes y nuevos sistemas de movilidad, sino que también permitiría desarrollar actividades comerciales fuera de las tiendas, y ampliar las terrazas de los restaurantes, que actualmente están sometidas a restricciones para garantizar la distancia de seguridad.

ALSA Y SU PLAN DE MOVILIDAD

Alsa tiene claro que quiere formar parte de los planes de los españoles en la “nueva normalidad”, y ha presentado el plan ‘Alsa Movilidad Segura’ para que los usuarios puedan realizar viajes interurbanos, nacionales e internacionales.

Entre las medidas, destaca el uso obligatorio de la mascarilla durante todo el viaje y habrá asientos libres para garantizar la distancia entre viajeros. También maximizará la renovación y purificación del aire interior mediante la instalación de nuevos filtros de carbón bioactivos, que renuevan el aire interior de forma permanente durante el viaje, eliminando el 99% de partículas.

Y, por otro lado, priorizarán la venta de billetes online, y habrá un protocolo de embarque para garantizar la distancia de seguridad entre los viajeros.