jueves, 21 octubre 2021 22:47

Las promotoras planean enfriar el ritmo, lo que supone un incremento del precio

Las promotoras cuentan con un pulmón financiero potente, que les permite mantener el precio de sus viviendas de obra nueva, sin plantearse una posible rebaja. Pero desde Habitat Inmobiliaria desvelan que el sector va a ralentizar el número de proyectos, lo que supondría un alza del precio final.

Durante la webinar Focus covid-19 – Residencial, a la que ha tenido acceso MERCA2, el CEO y consejero delegado de Habitat Inmobiliaria, José Carlos Saz, ha destacado que las promotoras se caracterizan por “un nivel de apalancamiento muy bajo, y una posición de caja muy potente y muy saneada”.

De este modo, asegura que “si no hay necesidad de pagar una deuda, ni de aumentar caja, nadie va a querer vender viviendas por menor precio”, por lo que descarta una posible rebaja en el precio de la obra nueva.

Asimismo, desde Habitat Inmobiliaria advierten de que «hasta que las pre-ventas crezcan hasta el límite que nos exigen, las promotoras nos vamos a pensar más a la hora de empezar las obras.  Se va a ralentizar el ritmo, y se lanzarán menos obras. Al haber menos obras podría darse un ajuste en el precio».

QUIEBRA DE CONSTRUCTORAS

De hecho, otro de los motivos para que haya menos obras es que «en los últimos meses, varias constructoras han entrado en concurso de acreedores, lo que supone que hay menos jugadores en el sector. Lo grave es que han desaparecido ellas, y los industriales, que son empresas mas pequeñas y no han podido superarlo».

Por su parte, otro de los participantes en la webinar, Julián Salcedo, presidente del Foro de Economistas Inmobiliarios del Colegio de Economistas de Madrid, destaca que «es inevitable que el nivel de producciones de nuevas viviendas disminuya por muchas razones: desaparecen empresas, otras tardarán meses en recuperar el ritmo, hay que tener en cuenta de que está el verano de por medio, etc…» y añade que «una escasez de oferta nueva lleva a una subida de precios».

Tampoco hay que olvidar que en los últimos años los costes de construcción han aumentado. “Hemos hecho frente a este incremento con el margen y los precios están tremendamente ajustados, y no hay margen de maniobra para reducir el precio”, explica el CEO de Habitat.

PARQUE DE OBRA NUEVA

Desde la promotora celebran que en el sector de nueva construcción “no hay stock de vivienda acabada. Es importante, ya que todo lo construido en 2018 y 2019 está totalmente entregado”. Y asegura que todas las viviendas que se entregan en este ejercicio están vendidas en un 90% aproximadamente, “una ratio de cobertura muy sano y potente”. De igual modo, las entregas previstas en 2021 ya están pre-vendidas entre un 40 y 50%, y “no hay prisa, ni necesidad, ni agobio por estas ventas que puedan provocar caída de precio”.

Otro factor que también incide en el mantenimiento del precio por parte de las promotoras es el bajo tipo de interés, “que va a seguir estando bajo durante un tiempo, y favorece bastante el acceso a la vivienda”. 

Por otro lado, desde Habitat Inmobiliaria lamentan la escasa “materia prima. La oferta de obra nueva es muy escasa, y el precio del suelo no deja margen de maniobra”. Sin embargo, José Carlos Saz afirma que “es posible que haya un ajuste de precio en la vivienda de segunda mano, porque los propietarios necesitan liquidez, y prefieren sacrificar un poco el precio. Pero en obra nueva es diferente”, sentencia.

PROYECTOS EN ZONAS URBANAS

El CEO de la compañía se muestra tajante en que “las promotoras nos hemos centrado en desarrollar proyectos en zonas urbanas, donde existe demanda real”. De este modo, descarta que se vayan a producir nuevos desarrollos urbanísticos, tal y como ocurrió hace una década.  

Echando la vista atrás, Saz explica que “a finales de 2019, el sector estaba en una situación realmente buena, estaba consolidándose. Aunque sí que es cierto que a final de año se podía ver un cierto signo de estabilización del precio por la inestabilidad política. Pero esta ralentización embalsó una demanda que hizo que enero y febrero fueran realmente buenos para el sector”.

“Las ventas iban fenomenales. Aunque ya se veía una estabilización de precios, sin crecer al término de dos dígitos, y esto era muy bueno para el sector. Había mucho más producto, y lo que iba a provocar era que todos compitiéramos y que tuviéramos que mejorar”, afirma.

Sin embargo, tras el Estado de alarma por la pandemia del coronavirus se produjo el confinamiento y el parón de gran parte del tejido productivo español. “En este momento se redujeron las ventas de forma muy relevante. Pero la capacidad tecnológica nos ha permitido poder seguir trabajando a distancia, y seguir funcionando. Hemos logrado televentas, no solo aquellas que se han cerrado con clientes que ya habían visitado nuestros puntos de venta. Sino con clientes que han adquirido la vivienda sin haber visitado nuestros espacios”, explica.

Y con respecto a la hibernación económica, que mantuvo durante 10 días al sector de la construcción totalmente paralizado, José Carlos Saz prevé que “no va a tener repercusiones tan grandes”.

LA ‘NUEVA NORMALIDAD

Con la desescalada, desde el pasado lunes los locales comerciales pueden proceder a la apertura, «ahí están nuestros puntos de venta, y ya estamos reiniciando la actividad. Ya estamos agendando citas, y se retoma la normalidad», explican desde Habitat.

En cuanto a la recuperación, «no sabemos si será una V, L o U, o un símbolo de Nike, que también se ha puesto de moda. Quiero ser optimista, debemos empujar y arrimar el hombro para sacar adelante este país», concluye José Carlos Saz.

Por su parte, Julián Salcedo defiende «que es imposible que la recuperación sea en V, y espero que no sea así. La recuperación va a ser gradual, pero aún no ha terminado la caída de la actividad económica». Y recuerda que «el sector inmobiliario es un dinamizador de la economía».


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