lunes, 27 septiembre 2021 9:26

La industria de la madera resiste: menos construcción y más bricolaje

El sector de la madera tiene parada una parte importante de su actividad industrial y comercial a causa del covid-19. Sólo se produce y distribuye lo que el mercado demanda. Dentro de esa producción “esencial” encontramos palets y embalajes para alimentos, consumibles para el hogar y para material sanitario y farmacéutico. Aunque el alcance del impacto de la pandemia en la industria de la madera dependerá, en gran medida, de la evolución en el sector de la construcción, en concreto del grado de demora o cancelación de obras nuevas. En medio de la incertidumbre surge el segmento del bricolaje, como una alternativa realista y fiable capaz de reactivar el mercado.

En el lado positivo, los sectores de alimentación y sanitario están registrando un flujo de mercancías por encima de lo habitual. Y este aumento genera, a su vez, una disfunción en la cadena de suministros. Los palets no se están recuperando con normalidad y, por lo tanto, ha habido más demanda de palets nuevos a los fabricantes. De esta forma, está entrando en el circuito mucho palet nuevo que más adelante, cuando la situación se normalice, se tendrá que regularizar.

EL IMPACTO EN LA CONSTRUCCIÓN

El sector de la construcción reanudó su actividad el día 13 de abril, tras la hibernación de la economía marcada por el Gobierno durante 15 días, para reducir la movilidad, y con ella, la propagación del virus. Sin embargo, una parte importante de las obras nuevas que estaban a la vista en los próximos meses, no van a arrancar o se van a posponer sine die.

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En la Federación Española de Industrias de la Madera (FEIM) asumen “un retraso generalizado de las obras nuevas y contamos también con que muchas obras planificadas no se terminen haciendo”. Ese impacto de la pandemia en el sector de la construcción va a acarrear consecuencias en la industria de la madera.

BRICOLAJE, LA ESPERANZA DEL SECTOR

Otro sector que se encuentra parado en la actualidad en España es el de las grandes superficies de bricolaje, las cuales, evidentemente, generan un movimiento importante de madera y derivados. Estos establecimientos están ahora cerrados, no están vendiendo y está por ver el ritmo de actividad que muestren cuando se recobre la normalidad.

Se espera que el sector bricolaje active el mercado a medida que las personas pasen más tiempo en casa. El motivo es que los mercados de bricolaje en su mayoría abiertos en la actualidad en varios países de Europa impulsan de alguna manera a los aserraderos y al comercio maderero. En general, es probable que los países que están atravesando esta crisis con menos víctimas dirijan sus ventas a su mercado local en los próximos meses. La idea es que también en España, el bricolaje pueda abrir pronto sus puertas.

En un momento de confinamiento global, el hogar se ha convertido en el único refugio, ese puerto seguro en el que resguardarse del peligro. Pasar más tiempo en casa es más llevadero aprendiendo a disfrutar de ella y creando espacios agradables donde estar. Eso sin contar con el tiempo de entretenimiento que pueden suponer las tareas de bricolaje. En el norte de Europa el predominio de un estilo residencial de casas bajas con jardín propicia una mayor demanda para este segmento comercial.

LOGÍSTICA, CARPINTERÍA Y CADENA FORESTAL

En el sector del embalaje, se prevé pérdida de mercado y pérdida de volumen de negocio este año, afectando sobre todo a los productos que se exportan a Estados Unidos y, en menor medida, a Europa. Pese a todo, «el impacto global no será muy grande», afirman desde FEIM.

En cuanto al sector de la carpintería industrial, lo que más se va a resentir es la exportación al mercado americano. También en la demanda nacional para rehabilitación del sector terciario (turismo) y del sector doméstico -renovación de puertas, ventanas, suelos y escaleras- habrá una caída “brutal” de la demanda, explican desde FEIM. Y el canal contract –equipamiento, diseño y decoración- con madera o sus derivados se verá irremediablemente arrastrado por los anteriores. En definitiva, la paralización será generalizada en este segmento hasta que no se despeje el horizonte y Europa garantice que los países del sur van a tener ayudas para poder continuar.

En términos generales, según la patronal maderera, en la cadena de valor forestal el impacto del Covid-19 va a ser “perfectamente superable”. Las consecuencias serán mayores por zonas y sectores, “pero no generará una adversidad insuperable”, aseguran. “Dure lo que dure la crisis, una parte importante de la cadena va a mantener la actividad”, concluyen.

ALCANCE DESIGUAL EN EUROPA

Tanto el alcance del brote de coronavirus, como sus efectos, se están comportando de manera desigual en los diferentes países europeos. La construcción, un mercado fundamental para la industria maderera, se ha visto afectada en países como España, Italia, Reino Unido y Francia, y también en empresas ubicadas en otros lugares particularmente expuestos a este grupo de países, afirman desde la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera (AEIM). En otras partes de Europa, como en Escandinavia, Alemania y los Países Bajos, la construcción ha resistido mejor. No obstante, no se puede descartar que se produzca un periodo de crisis también para estos países, en el tercer trimestre.

La actividad relacionada con la logística, como la producción de palets, se comporta comparativamente mejor que los sectores relacionados con otras industrias de la madera, como las del mueble.

Mirando hacia el futuro, tanto la Federación Europea de Comercio de la Madera (ETTF), como la Organización Europea de la Industria del Aserrado (EOS) coinciden en que “la duración e intensidad de la crisis serán cruciales para determinar el patrón de recuperación”. Si el coronavirus se neutralizara en los próximos meses, existe la esperanza de un retorno a una situación casi normal: “el sector de la madera en el primer trimestre estaba bien, y un resultado en ‘forma de V’ representa el mejor de los escenarios”.

Sin embargo, si la economía general y el sector de la construcción siguen siendo moderados en el tercer y cuarto trimestre, una contracción prolongada tendrá un alto coste en la industria maderera, “incluso en países que hasta ahora han logrado capear la tormenta”. “Parece muy probable que la economía sufrirá algunos cambios estructurales como reacción a la pandemia”, concluyen las patronales europeas.


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