martes, 22 junio 2021 17:57

Los bancos tiran de autocartera para sostener sus peores horas en Bolsa

La Bolsa española ha cerrado marzo con una caída del 22%, ha sido el peor mes de su historia. Ninguna empresa ha salido indemne, los bancos tampoco. El desplome ha ido desde el 26% de Bankia hasta el 51% de Liberbank. Por eso, muchos de ellos han tenido que intervenir en los momentos más complicados.

Los bancos han tirado de autocartera para sostener sus peores horas en Bolsa en plena crisis del coronavirus. Algunos como BBVA lo han hecho para mover el mercado, actuando como operador de sus propias acciones y generar liquidez en el mercado. Otros, como Liberbank han aprovechado las fuertes caídas para reforzar su posición en la compañía.

Y todo en un periodo de tiempo en el que el Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo había recomendado a los bancos no abonar dividendos ni seguir adelante con sus programas de recompras de acciones.

Y el viernes se hizo oficial. El BCE tuvo que hacer una advertencia casi obligatoria a los bancos para que no paguen ningún dividendo a sus accionistas hasta octubre, ya sean estos a cuenta de 2019 o a cuenta de 2020. El objetivo es elevar la capacidad de estas empresa de absorber pérdidas y apoyar los préstamos a hogares, pequeñas empresas y compañías durante la pandemia.

SE HAN RESCATADO

En los peores días de marzo, cuando los inversores se deshacían de acciones, los bancos tuvieron que hacer su propio rescate. Según consta en las notificaciones sobre operaciones de acciones propias remitidas a la CNMV, entre el 2 y el 18 de marzo BBVA repitió la misma táctica 8 veces.

A cada compra le acompañaba una venta. Por ejemplo, el jueves 12 de marzo, cuando el Ibex sufrió el mayor desplome de su historia (-14%), el banco llenó la autocartera con más de 3 millones de acciones, pero ese día vendió más de un millón y medio.

Es decir, de los 76 millones de acciones que se negociaron ese día, solo BBVA movió 4. Lo mismo ocurrió el 18 de marzo, cuando la entidad movió el 25% de todo elo negociado, 9 de los 44 millones negociados del valor.

Esta operación la repitió el Banco Sabadell en la primera semana del mes. Cuando el viernes 6 de marzo la entidad tocó mínimos históricos, compró casi dos millones de acciones y en la siguiente jornada casi seis millones.

La estrategia de Unicaja y Liberbank durante estas jornadas ha sido distinta. Las entidades han aprovechado para recomprar cuando la acción bajaba, pero con el objetivo de mantenerlas, aumentar su posición en la compañía, elevar su precio y poder proporcionar rendimientos a los accionistas más adelante.

Unicaja invirtió la semana pasada 2.7 millones para hacerse con más de 5 millones de acciones propias. Pero ya había comprado más de 7 millones durante los primeros días del mes. Mientras que Liberbank ha pasado de tener un 0,03% de acciones propias a superar el 2% (2,007%) en nueve meses. Solo en marzo, ha adquirido más de 20 millones.

SIN CAMBIO DE PLANES

Pese a la advertencia del BCE, ningún banco ha cambiado sus planes. Bankinter ya abonó dividendo, Bankia ha mantenido su compromiso de repartir 0,116 euros por acción con cargo a las cuentas de 2019 este 2 de abril, aunque ha renunciado al pago extraordinario.

Sabadell hará lo propio el 4 de abril con un dividendo de 0,02 euros. Y BBVA repartirá el día 9, 0,16 euros por título. Caixabank, ha optado por reducirlo desde los 0,15 euros por acción que iba a distribuir inicialmente hasta los 0,07 euros, pero no por cancelarlo. Paga el 15 de abril.

Y el Banco Santander también distribuirá un dividendo complementario de 0,13 euros por acción en mayo. Quien si ha seguido la recomendación de la entidad es Liberbank.

Junto a este, una serie de bancos europeos también han suspendido sus pagos para liberar capital, es el caso de ING, Unicredit, ABN AMRO o KBC quienes tienen claro que no van a pagar nada a los accionistas.

OBJETIVO: 30.000M

La oleada de declaraciones se produce pocos días después de la advertencia del BCE, si bien los bancos deben soportar una gran parte de la carga que resultará de la interrupción económica de la pandemia de coronavirus.

Lo harán con préstamos a hogares, empresas y grandes corporaciones. Para capear la tormenta, deben convertir sus balances en fortalezas y utilizar todos los medios para apuntalar el capital. El BCE estima que esto liberará 30.000 millones de euros de capital adicional para ayudar a respaldar estos préstamos.

Algunos bancos estadounidenses como Goldman Sachs y Morgan Stanley han hecho caso a este consejo y ya han anunciado una pausa en las recompras hasta al menos el tercer trimestre del año.


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