Carrera contra reloj para la digitalización de los Ayuntamientos

El futuro de la sociedad en estos momentos se escribe de manera digital. Ya no cabe otra alternativa. Ahora, lo importante, es que todos los actores vayan al mismo ritmo. Y es que la Administración Pública necesita un impulso definitivo para adaptarse a los nuevos tiempos.

La situación que se vive actualmente se gestó en 2018 con una moratoria hasta octubre de 2020 con el fin de que las distintas Instituciones Públicas de nuestro país culminaran la digitalización de sus procesos con los ciudadanos. A fecha de hoy, según el Informe de EY “La Administración Digital en España desde la perspectiva del ciudadano y de la empresa”, ninguna AAPP autonómica, provincial o municipal cumple con todos los requisitos impuestos en 2015.

Los datos reflejan muy claramente la situación actual: la media de cumplimiento básico de los ayuntamientos de España se sitúa en un 64,5%. Así, ante el recorrido que falta todavía son muchos los retos que quedan por abordar.

En primer lugar, ninguna de las entidades analizadas cumple con la totalidad de los requerimientos extraídos del articulado de las Leyes 39 y 40 / 2015.

Ante este escenario, cada Ayuntamiento ha llevado un desarrollo diferente en la implantación de la administración digital. En ocasiones sin ningún tipo de orden o estrategia clara. Por ello, con el objetivo de cumplir con todos los requisitos y objetivos contenidos en la legislación, en los plazos que ésta exige, debe analizarse la capacidad de reutilización de todo aquello que ya se ha implantado y ejecutado, construyendo un nuevo modelo de gestión más digital. Por ello, el nuevo plazo concedido para el cumplimiento total de las leyes 39 y 40/2015 finaliza el 2 de octubre de 2020.

Y eso, que existen argumentos de peso para implantar la administración digital en el sector público, como cumplir con los plazos establecidos, facilitar la total transparencia, mejorar la atención al ciudadano o alcanzar la excelencia en la prestación de servicios fomentando la proactividad en la administración pública.

LOS RETOS PARA AVANZAR

Para impulsar este escenario digital es necesario contar con socios tecnológicos que, como Telefónica, puedan impulsar el cambio y ayudar a los Ayuntamientos a enfrentarse a los nuevos retos que la digitalización conlleva.

Uno de los principales, en la digitalización de la Administración Pública, tiene que ver con la transparencia. En concreto, los ciudadanos muestran un mayor interés por ser partícipes de la toma de decisiones sobre las acciones llevadas a cabo por los gobiernos, y eso, con una eficiente capacidad tecnológica, tiende a la simplificación de la burocracia.

Del mismo modo, en un esfuerzo por hacer que las instituciones públicas sean más inclusivas, eficaces, responsables y transparentes, muchos gobiernos están abriendo sus datos para la información pública y el escrutinio. La puesta a disposición de datos en línea de forma gratuita permite a los ciudadanos y a diversas organizaciones de la sociedad civil reutilizarlos para cualquier propósito.

Por otra parte, en un tema que afecta a todo el mundo de manera directa, el pensamiento ecológico ha trascendido a la consciencia de los ciudadanos siendo la macrotendencia de la década. Ha conquistado la alimentación, construcción, consumo, moda y como consecuencia tiene un impacto directo en el sector público, por ello, los procesos de digitalización son necesarios.

EL IMPACTO TECNOLÓGICO

Sobre las capacidades tecnológicas que ayudarán para que el proceso de digitalización sea pleno, una de las claves será el internet de las cosas (IoT por su significado en inglés). Aquí impactan acciones como la gestión de residuos, la eficiencia energética en los edificios o la videovigilancia.

Por otra parte, en los servicios en la nube, la Administración Pública provee servicios a través de internet y necesita contar con soluciones integrales que garantizan la disponibilidad de los sistemas de información críticos ante desastres imprevisibles. En este aspecto destaca la tecnología de blockchain, que se convertirá en la capa segura y fiable para los procesos digitales que requieran un elevado nivel de seguridad en las relaciones entre los ayuntamientos y diputaciones con sus ciudadanos digitales.

Del mismo modo, con el objetivo de tener la información siempre disponible para los empleados públicos y los ciudadanos, Telefónica propone una fórmula de éxito que se basa en la suma de la banda ancha ultra rápida evolucionada, una cobertura personalizada dentro de las sedes y una gestión global de toda la conectividad. Garantizando la accesibilidad, movilidad y velocidad para dar la mejor experiencia de usuario asociada al Ayuntamiento Digital. Donde tiene gran importancia el dimensionamiento de la conectividad para proporcionar una buena experiencia a los ciudadanos al navegar y realizar trámites online.

Por último, cabe señalar el uso del big data para ayudar a la planificación y gestión de la movilidad del transporte urbano basado en datos reales, actuales y completos.