Helena Resano: El talento de ser feliz

YouTube video

Logo ”la Caixa” H color ok Merca2.es

Alma, la red social social es una nueva manera de hablar de lo social. Con actitud y optimismo. Desde la diversidad. Y a partir de las historias de la Obra Social “la Caixa”. Alma quiere ser también un punto de encuentro de las infinitas realidades sociales de nuestro mundo.
Creo que cada niño es especial. Y es maravilloso que alguien te encienda la luz, te ayude a descubrir lo que puedes aportar a la sociedad. No hace falta que sean grandes hallazgos, no necesitamos volver a encontrar la secuencia del ADN. Se trata sencillamente de ayudar a todos los niños y niñas a descubrir con qué son felices y qué les apasiona, y a partir de ahí, iluminarles un poco el camino.
En mi caso, desde bien pequeña lo que me apasionaba era tocar el piano. También había participado en muchos concursos radiofónicos de mi ciudad, Pamplona, y el mundo de la radio me llamaba muchísimo la atención. Había algo que me atraía un montón del acto de comunicar y del hecho de que mis tías, que vivían a 100 km, pudieran escucharme tocando el piano en directo.

 

¡Pero me daba tanto miedo dar el paso! Soy la pequeña de cuatro hermanos: tenía por delante a un médico, un arquitecto y una ingeniera de telecomunicaciones. Decir que quería estudiar Periodismo fue un sobresalto para mi familia, que esperaban que tirara por algo más clásico, como Derecho o Económicas. En ese momento tienes tantos dilemas encima: quién soy, por qué estoy aquí, qué puedo aportar a la sociedad. A mí nadie me echó luz sobre eso. Y lo eché un poco de menos. Si ayudáramos a las nuevas generaciones a descubrir qué les gusta hacer y en qué destacan, desde pequeñitos, sería un paso gigante.

3
«Tenemos que crear personas solidarias y generosas. Porque las sociedades no pueden evolucionar sin solidaridad.»

Y, por último, creo que lo más importante es intentar crear personas solidarias y generosas con la comunidad en la que viven, ya sea su centro escolar, su barrio o su ciudad. Porque las sociedades no pueden evolucionar sin solidaridad. Vivimos en un mundo globalizado y es evidente que tenemos que aprender a abrir nuestras mentes y fronteras, a aceptar a quienes son diferentes. Así que los niños y niñas de ahora deberán tener el concepto de solidaridad totalmente asimilado.

Ellos son el futuro. Y de cómo y en qué medida motivemos a esos pequeños talentos, que ahora mismo son estudiantes con capacidades tan distintas como valiosas, dependerá el tipo de país que vamos a ser el día de mañana.

Entrevista: Patri Di Filippo
Fotografía: Anna Pla-Narbona
Realización: Javi O. Sanmartín
Localización entrevista: Hotel Uve Alcobendas

Siguiente

Publicidad