martes, 20 abril 2021 18:21

Kimoa aparta a los sponsors de Fernando Alonso antes del Dakar

De todos los retos que ha asumido en más de dos décadas Fernando Alonso, el Rally Dakar se erige como el más impactante. Una preparación escasa (sólo ha competido en el Rally de Marruecos) para una aventura mayúscula. El español contará con el soporte necesario (el mismo Toyota que pilotarán algunos de los favoritos) pero su inexperiencia le deja fuera de las quinielas. El objetivo del asturiano, más allá de exhibir su polivalencia en el motor, es explotar la imagen comercial de sus marcas personales. O más bien la de Kimoa, que le ha comido el espacio prioritario al resto de sponsors.

Fernando Alonso correrá el Dakar. Una decisión que postergó hasta el pasado jueves, aunque tenía tomada hace tiempo. Durante su participación en el Rally de Marruecos, Gael Robic, de France TV Sport, captó una instantánea de la parte trasera del casco del piloto español. Ahí se puede apreciar el logo de Touareg, una de las marcas más asociadas al Dakar. Curiosamente, no es lo único que puede vislumbrarse en esta parte trasera. También aparecen los principales éxitos de Alonso en el automovilismo y dos de sus patrocinadores más reconocidos en su última etapa: Citi Bank y Richard Mille.

Citibank es la división de consumo de la multinacional de servicios financieros Citigroup. Y su vínculo a gran escala con Alonso no se produjo hasta principios de 2018, con el asturiano fuera de la F1. La alianza llegó precisamente de cara a los nuevos retos de Alonso en Daytona y en la Indy. “Orgulloso de tener a Citi en la gorra y en el casco”, mencionó entonces el piloto español en sus redes sociales.

La otra insignia, Richard Mille, es una marca de lujo de relojes. Su ‘colaboración’ con Fernando Alonso viene de lejos y es tan estrecha que en 2018 sacaron una edición limitada de 75 unidades inspirada en los colores del casco del asturiano. Cada reloj, un millón de euros. Y el asturiano, por supuesto, tiene el suyo. Como él, son más los deportistas y pilotos de F1 que han asociado su imagen a estos relojes de lujo (Nadal, Felipe Massa…).

FERNANDO ALONSO ESCONDE A SUS MARCAS PARA EXHIBIR KIMOA

El problema de estas dos prestigiosas marcas es que han quedado reducidas a un segundo plano por Fernando Alonso. No aparecen en el mono del piloto: tan sólo en el casco, y, en pocas, ocasiones, en su gorra. Pero siempre en la parte trasera, mientras Kimoa ocupa todos los espacios. De ahí que la gran parte de las imágenes que trascienden en los medios de comunicación hagan invisibles a estas dos marcas. ¿El por qué? La obsesión de Alonso de entregar todo el protagonismo a su negocio más anhelado: Kimoa, su marca de moda.  

Esta enseña es indispensable para Alonso. El asturiano ha realizado inversiones más potentes en los emergentes Esports e incluso exportará su circuito de karts a cuarenta ciudades de China, pero nada le hace tanta ilusión como este proyecto. La marca de moda empezó a funcionar en 2017, con Alberto Fernández Albilares (amigo de la infancia del piloto) como administrador único, y Luis García Abad (representante) como apoderado. La marca se encuentra bajo la empresa Quimoalar S.L., que aún no ha conseguido obtener beneficios.

KIMOA HA PERDIDO CERCA DE DOS MILLONES DE EUROS DESDE 2017, PERO EL PASADO AÑO MULTIPLICÓ SUS VENTAS. ES LA OBSESIÓN DE ALONSO

Pero va camino de ello. Alonso ha sido igual de ambicioso en sus negocios que sobre el asfalto, y prueba de ello son sus intenciones con Kimoa, una marca internacional que se entrega en más de 70 países. Productos derivados a precios dispares. Desde camisetas orgánicas a 15 euros, hasta sudaderas que rozan los cien euros. Aunque los productos estrella son las gafas, el obsequio más caro, y sobre todo las gorras. De su etapa en McLaren, de Le Mans, de la Indy, una extensa colección de recuerdos que cautiva a sus seguidores.

FERNANDO ALONSO SÓLO PIENSA EN KIMOA

Quimoalar perdió algo más de un millón en 2017, según las cuentas oficiales de la empresa. En 2018 la situación ha mejorado, aunque sin entrar en ingresos. Según Cinco Días, los números rojos fueron de algo más de 700.000 euros, que elevan las pérdidas desde su nacimiento hasta casi los dos millones de euros. Sin embargo, este ‘progreso’ se suma al fuerte auge en las ventas, de 1,2 millones de euros.

Fernando Alonso, en su visita al Hormiguero el pasado lunes.

Era lógico prever una mejora de los números. En 2018 Alonso incluyó a Kimoa en su mono de McLaren, en su casco y hasta en el monoplaza. La operación de marketing del español es desorbitada: no a nivel económico, pero sí de imagen personal. Rara es la ocasión en la que el piloto se deja ver sin su marca de ropa estampada en la camiseta o en su gorra, independientemente de que se encuentre en los circuitos, en platós de televisión, o posando en sus redes sociales.

En MERCA2 contamos que se esperaba un aumento de las ventas, así como el chollo que será para Fernando Alonso exponer a Kimoa durante el Dakar, cuya presencia fue confirmada por Toyota este jueves. Las consecuencias de esta obsesión de Alonso por Kimoa las sufren el resto de sus patrocinadores, como los citados Richard Millo o Citi Bank, relegados a un segundo plano. Aún se desconoce si Alonso variará su casco para el Dakar, aunque todo apunta a que mantendrá el mismo prototipo que en el Rally de Marruecos. De momento, Kimoa se come al resto de sponsors.


- Publicidad -