lunes, 18 octubre 2021 17:54

El acontecimiento de 2018: Airbnb ultima los detalles para su salida a bolsa

La salida a bolsa de Airbnb podría convertirse en el acontecimiento financiero del año. Su volumen de negocio, el liderazgo que posee en uno de los sectores económicos más atractivos del momento, la rentabilidad de negocio -sí, una tecnológica que ya es rentable- o el alto reconocimiento de marca le convierten en un valor a seguir muy de cerca en el momento que decida dar el paso.

La voluntad del marketplace de salir a cotizar en el mercado no es ninguna novedad. Su director ejecutivo, Brian Chesky, ya lo afirmaba meses atrás: “el equipo está trabajando para asegurarnos que la compañía está lista para salir a bolsa. Siempre he dicho que ese es un proyecto de al menos dos años y que probablemente nos encontremos a la mitad de dicho plan”. En concreto, las declaraciones están fechadas en marzo, por lo que 2018 parece el año en el que Airbnb pueda dar el salto al mercado.

La compañía dirigida por Evan Spiegel cae cerca de un 60% desde máximos tras su salida a bolsa

Al igual que las palabras de Chesky son muy claras respecto a la ambición de la firma por salir a competir, también denotan cierta moderación. Airbnb saldrá a bolsa pero no de cualquier manera, la compañía parece que ha aprendido de la marcha de los otros ‘unicornios’ que la acompañaban en los grandes titulares. Por el momento, y tras penar mucho por el camino solo Twitter parece encauzar el potencial que se le preveía a este tipo de empresas.

Evolución de Snapchat en el Nasdaq.

Las demás como Snapchat en la que muchos analistas tenían puestas muchas esperanzas, no han logrado convencer a los inversores. La evolución de Snap –matriz de Snapchat- con la que tantos titulares ha compartido Airbnb como start up con más valoración y proyección de futuro –junto a otras como Uber o Drophox- es alarmante. La compañía dirigida por Evan Spiegel cae cerca de un 60% desde máximos tras su salida a bolsa. Además, Sogou – un motor de búsqueda- que es la última tecnológica en cotizar en el Nasdaq, se despeña un 13% en apenas unos meses en los que lleva cotizando.

Evolución en bolsa de la firma tecnológica Sogou.

La diferenciación de Airbnb

La firma de alquiler de viviendas para periodos cortos tiene una serie de ventajas con las que no contaban las otras grandes start up que hoy sufren en bolsa. La marcha de este tipo de compañías en el mercado, o la evolución financiera de otras como Uber –en la que los números rojos son una parte más de la compañía- dan la razón al planteamiento hecho por Chesky y su equipo.

La primera y más importante es que la firma es ya rentable. El pasado 2016 fue el primer año que Airbnb presentó beneficios, al mismo tiempo que Uber que presentaba pérdidas por valor de 3.000 millones. Además, se espera que en este 2017 que los beneficios operativos continúen creciendo.

Otra de las ventajas de Airbnb frente a estas empresas es que está muy por encima de su competencia. En el caso de Uber, tiene que enfrentar a Cabify o Lyft. Snapchat compite a su vez con gigantes como Facebook o Instagram, que aunque sean una misma empresa el consumidor las concibe como algo distinto por lo que son dos competidores. En el caso de Airbnb, el número de plazas ofertadas para sus clientes es casi el doble de las que ofrecen conjuntamente sus competidores: Marriott, Hilton o Intercontinental. Todo ello, le ha permitido que en 2016 mejorase su volumen de facturación un 80%, y para este 2017 la cifra siga en aumentos por encima del 50%.

La tercera ventaja importante para Airbnb es que todavía posee un potencial de expansión muy amplio. A través de su marca china, Aibiying, está comenzando a posicionarse de manera eficiente en el gigante asiático. Aunque por el momento, en China está por detrás de su principal competidor Tujia.com que posee cuatro veces más de plazas para sus clientes. No obstante, la firma apuesta por seguir expandiéndose en el territorio asiático y ha incrementado de manera notable su equipo de trabajo. Además, Airbnb ha alcanzado acuerdos legislativos y en cuanto a tasas de impuestos en América Latina. En especial, la firma se ha centrado en México y Argentina para ampliar su negocio.

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Por último, tienen una gran capacidad de financiación e inversores pacientes. “Nuestros inversores son muy pacientes y ninguno de ellos está ansioso por que la empresa salga a bolsa”, señalaba Chesky. Entre los que destacan: TCV, Sequoia Capital, Andressen o Horowitz. No se trata de un farol del director de Airbnb sino la realidad. En la última ronda de financiación, Airbnb obtuvo 1.000 millones de dólares para seguir financiando sus proyectos. Entre otras cosas, la compra de distintas startups que le proporcione al cliente de Airbnb un mayor valor añadido. En concreto, en los últimos meses ha adquirido Trooly y Luxury Retreats. Ésta última le permitirá incorporarse al mercado de alta gama, aunque todavía está en ciernes.

La gran incógnita que planea sobre la compañía es como hará frente al arsenal de regulación que ya están preparando en una gran cantidad de países. La regulación afectará por dos vías. Por un lado, puede restringir el número de emplazamientos para sus clientes. Por otro, el más probable, puede reducir considerablemente los márgenes de la firma al gravar su actividad con tasas turísticas y demás costes que se le impongan. Aun así, es complicado que ambos efectos pueden tener un efecto demasiado grande en sus cuentas.

En definitiva, el mercado espera ansioso el estreno de la startup a lo largo del próximo año. Los motivos en forma de volumen de facturación y su crecimiento, en el número de plazas, el número de clientes o la rentabilidad del negocio no faltan. Los analistas han detallado que esperan una valoración cercana a los 50.000 millones (a mitad de año valía 31.000 millones) aunque si las cifras de 2017 mejoran las perspectivas iniciales la valoración a la hora de la salida a bolsa puede estar más cercana a los 60.000 millones de dólares que a los 50.000. Tiempo al tiempo.


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