Aena
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Caídas en Bolsa durante todo el verano, nuevas convocatorias de huelgas en El Prat y preacuerdos con sindicatos para evitar nuevos paros. Así es como el presidente de Aena, José Manuel Vargas, se despide de su gestión en el gestor aeroportuario. Se va, pero no lo deja todo cerrado, porque estos son los marrones que su sucesor, aún por decidir, se encontrará cuando tome posesión del cargo.

“Motivos personales”. Eso es lo que ha alegado el presidente de José Manuel Vargas para presentar al consejo de administración de la compañía su dimisión como presidente y consejero delegado del gestor de los aeropuertos españoles. Dicha dimisión se hará efectiva el 15 de octubre.

Lo cierto es que tampoco ha pillado a muchos por sorpresa. “La decisión no ha sorprendido. Ya había pedido a Fomento su cese del cargo en 2016”, indica el analista de XTB, Sergio Puente, quien afirma que el Ministerio le pidió que continuase hasta verano.

Lejos de los motivos personales, lo cierto es que el caos de este verano en El Prat ha hecho mella en el presidente. Y más cuando la crisis tiene repercusión en los mercados. El 26 de junio las acciones de Aena tenían un valor de 174,1 euros. Tres meses después, a 26 de septiembre la acción de Aena cierra a 151 euros. “La crisis aérea desencadeno la caída en Bolsa. Ha puesto de manifiesto fallos de gestión, a pesar de los buenos resultados en términos de pasajeros”, explica Puente.

No obstante, desde XTB llaman a la tranquilidad y establecen los 138 euros como “nivel clave” a tener en cuenta en un futuro. Asimismo, las previsiones bursátiles “dependerán de los pasos que tome Fomento y de cómo el mercado acoja al nuevo presidente de Aena”, añade.

La salida a Bolsa de Aena también ha sido muy criticada desde los sectores políticos. Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea han reclamado en varias ocasiones la necesidad de investigar la salida a Bolsa de Aena para esclarecer las presuntas irregularidades que pudieron existir en la operación pues, recuerdan, el precio de venta se duplicó en los mercados rápidamente.

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En febrero de 2015, el Gobierno lanzó una Oferta Pública de Venta (OPV) para privatizar el 49% de Aena. Esta salió al mercado con un precio de 58 euros. Dos años después, la empresa duplicó su valor en Bolsa. Hecho que tampoco gusta a los sindicatos.

“La privatización del 49% supuso una recaudación para el Estado de 4.263 millones. Si entonces el valor de las acciones estaba 58 euros, ahora el precio del título se sitúa en 164, lo que supondría una capitalización de 24.600 millones. Es decir, la Hacienda Pública ha perdido 7.791 millones”, denuncian desde el sindicato CSIF Aena.

El caos en El Prat

El presidente de Aena tuvo que afrontar este verano la crisis de las colas en el aeropuerto de Barcelona-El Prat. De hecho, con laudo incluido, la situación no acaba aquí. Los trabajadores de Eulen de El Prat convocaron una nueva huelga a partir del viernes 6 de octubre. En este caso, es para exigir a la empresa que cumpla con el laudo obligatorio que el árbitro.

Además, desde el comité de empresa de los trabajadores de Eulen en el aeropuerto Adolfo-Suárez de Barajas anuncian medidas de protesta. Puede que en forma de apoyo a sus compañeros o de huelga. Pero lo cierto es que el problema de los controles de seguridad aún no está resuelto.

Adiós a la huelga de 25 días

Tras el comunicado de la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV), la sorpresa ha llegado a los sindicatos. No todos lo esperaban. Y más justo después de que CC OO, UGT y USO llegaran a un principio de acuerdo con Aena. En juego, una amenaza de 25 días de huelga.

Ahora la situación es la siguiente. Según representantes de USO, el acuerdo ya ratificado por los sindicatos, tiene que pasar el visto bueno de Aena y Enaire. Y finalmente llegar al Ministerio de Fomento. De ahí que no puedan hacer públicas las condiciones todavía.

Lo que sí parece claro es que las negociaciones de este acuerdo no han tenido nada que ver con la decisión de Vargas. Ni la dimisión tampoco lo tendrá en los siguientes trámites del acuerdo. “No hay motivos para pensar que la dimisión vaya a entorpecer ni interferir en el proceso con los sindicatos”, aseguran desde USO.

Los trabajadores de Aena venían reclamando  una mejora de los salarios y las plantillas. Por ello llegaron a anunciar una convocatoria de 25 días de huelga en los aeropuertos españoles. Con este preacuerdo, el sucesor de Vargas podrá respirar tranquilo. Al menos en este marrón.