jueves, 30 junio 2022 21:46

Repsol a golpe de hallazgos récord tanto de petróleo como de gas

El primer semestre de este año va a ser recordado por Repsol de manera muy satisfactoria puesto que ha logrado dos de sus grandes hallazgos en los últimos años. Unos descubrimientos tanto de gas natural como de petróleo que suponen cantidades significativas y que dan valor al área de Upstream, que es la que engloba la exploración, desarrollo y producción.

El último hallazgo de la compañía energética en producirse ha sido en Trinidad y Tobago. País americano en el que ha descubierto su mayor volumen de gas de los últimos cinco años y el mayor descubrimiento de gas en ese país en la última década. Un hallazgo que la petrolera ha estimado en unos 2 billones de pies cúbicos de gas. Una cifra que no arroja luz si no te dijera que es el equivalente a dos años de consumo de gas en España. Aun así, este descubrimiento no es totalmente de la petrolera puesto que forma parte del consorcio descubridor bpTT, en el que la compañía participa con un 30% y el resto pertenece a BP.

El hallazgo equivale a dos años de consumo de gas en España

Un hallazgo que no es casual puesto que después de Estados Unidos, Trinidad y Tobago es el más importante en términos de producción para Repsol puesto que produce en el país 101.887 barriles al día durante el ejercicio pasado y que se sume a los 47 hallazgos de hidrocarburos conseguidos por Repsol en los últimos diez años, entre los que figuran ocho de los mayores a escala mundial en su año.

El descubrimiento mencionado anteriormente no ha sido el único puesto que en marzo de este año Repsol y su socio Armstrong Energy realizaron el mayor hallazgo de hidrocarburos en Alaska y que supone el mayor hallazgo de los últimos 30 años en suelo estadounidense. Los recursos identificados podrían alcanzar los 1.200 millones de barriles recuperables de crudo ligero y darían éxito a unas actividades de exploración que comenzaron en el año 2008 en una región en la que desde 2011 han realizado múltiples descubrimientos junto a su socio Armstrong. Aun así, el plan de desarrollo preliminar contempla que la producción se inicie a partir de2021, con un potencial de alrededor de 120.000 barriles de petróleo al día.

[td_block_11 custom_title=”” separator=”” post_ids=”20797″ limit=”1″ css=”.vc_custom_1496993590403{border-top-width: 1px !important;border-right-width: 1px !important;border-bottom-width: 1px !important;border-left-width: 1px !important;padding-top: 5px !important;padding-right: 5px !important;padding-bottom: 5px !important;padding-left: 5px !important;border-left-color: #000000 !important;border-left-style: solid !important;border-right-color: #000000 !important;border-right-style: solid !important;border-top-color: #000000 !important;border-top-style: solid !important;border-bottom-color: #000000 !important;border-bottom-style: solid !important;border-radius: 4px !important;}” tdc_css=””]

Unos hallazgos que si bien en el pasado se producían como una conjugación de pericia y suerte en la actualidad no tienen casi nada de casual y la compañía trabaja en tres grandes áreas geográficas: Norteamérica, Latinoamérica y el Sudeste Asiático. Además, con los distintos avances tecnológicos no sólo se ha aumentado la certeza sino también la seguridad y eficiencia a la hora de gestionar el descubrimiento. Un éxito que se produce gracias al Centro de Tecnología Repsol (CTR), inaugurado en 2002 tras unir los cuatro centros de investigación repartidos por España y que le han situado como el centro de investigación privada más grande de España, con 56.000 m2 construidos y una plantilla formada por más de 300 científicos e investigadores.

Repsol se centra en hallazgos en Norteamérica, Latinoamérica y el Sudeste Asiático

Este éxito va unido a los distintos proyectos que permiten gracias a la tecnología digital conocer el subsuelo y resolver distintas incógnitas para determinar el potencial de los yacimientos y optimizar el plan de producción de cada proyecto exploratorio. Uno de los más relevantes es el Proyecto Sherlock II, pionero en Europa, que se enfrenta al reto de visualizar yacimientos subterráneos mediante digitalización mientras que el Proyecto Sherlock desarrolla e implanta técnicas de microscopía petrográfica y análisis geoquímico de alta resolución, para la caracterización de los diferentes elementos de un sistema petrolero (almacén, sello, roca generadora y vías de migración) con la intención de disminuir el riesgo geológico y aumentar la tasa de éxito de las exploraciones.

Además, a comienzos del mes de julio el presidente de Repsol, Antonio Brufau, se ha reunido con el presidente de Bolivia, Evo Morales, para ultimar un acuerdo que permita a la petrolera explorar un nuevo bloque en el sur de la región. Un país de enorme interés para la compañía española puesto que allí cuenta con derechos mineros sobre 31 bloques: 6 de exploración y 25 en fase de desarrollo y producción que han permitido, sólo en 2016, alcanzar una producción neta de gas en el país de 2.390 millones de metros cúbicos.

Una exitosa actividad explotaría que tendrá su impacto positivo tanto este año como en los próximos ejercicios en los que la producción comience a activarse. Aun así, está claro que la rama del negocio Upstream va ganando peso. Por ejemplo; la producción media de Upstream alcanzó los 690 Kbep/d, un 23% más que en 2015 mientras que el resultado neto ajustado de dicha área fue de 52 millones de euros, una cifra 977 millones superior a la del ejercicio anterior (en el que registró pérdidas) gracias a menores gastos de exploración, mayores volúmenes y menores costes que han servido para compensar el menor precio del crudo y gas.

Una fortaleza del negocio Upstream que están sabiendo apreciar las casas de análisis. Una de ellas son los expertos de Barclays que a comienzos de este mes han elevado un 11% el precio objetivo de Repsol y lo han situado en los 20 euros por acción ya que han elevado un 10% su previsión de beneficio por acción para este año y los dos próximos. Una valoración que le otorga un potencial a doce meses ligeramente superior al 38% y que cuenta con una recomendación de sobreponderar. En dicho análisis, los expertos señalan que el negocio de Upstream está inflavalorado por parte del mercado, sobre todo tras la adquisición de la canadiense Talisman Energy y destacan que la petrolera “está cerca de completar su transformación puesto que cada trimestre da más evidencias sobre el potencial de la empresa para aumentar su flujo de caja libre, con un negocio Upstream sólido”.

No obstante, y a tenor del recorrido al alza que ha experimentado el precio de cotización desde comienzos de 2016 si podría estar valorándose dicha transformación. Desde que marcara mínimos a comienzos del año pasado y su nivel más bajo desde 2009 la petrolera ha vivido un resurgir en el parqué y se anota una subida próxima al 30% en los últimos doce meses.

Una subida que ha sido bien recogida tanto por los accionistas como por los partícipes de fondos de inversión que tienen presencia en la petrolera y que son un total de 174 a nivel nacional (en el gráfico inferior se muestran los 15 con mayor posición en cartera), por lo que poseen participaciones por valor de cerca de 280 millones de euros. Además, la rentabilidad será aún mayor para muchos de ellos ya que durante este año 119 optaron por incrementar posiciones en la petrolera frente a los 37 que redujeron su importe.

Una subida que también será vista con buenos ojos por parte de sus accionistas significativos. En la petrolera hay que recordar que tienen posiciones dos cotizadas de la bolsa española como son Caixabank con un 9,84% del capital y Sacyr (que aprovecha el pago de los dividendos de la petrolera para reducir su endeudamiento) que controla un 8,2% del total de acciones y que tendría un valor de mercado de casi 1.800 millones de euros. Pero estos dos no son los únicos accionistas significativos en la petrolera puesto que el fondo de Singapur Temasek Holding tiene una participación del 4,953% del capital mientras que BlackRock posee un 3,638%.


- Publicidad -