sábado, 2 julio 2022 16:39

Samsung Galaxy S8: Cómo hacer que el S7 parezca viejo

Esta pieza se publica exactamente a las cinco en Samsung de la tarde del 29 de marzo de 2017 y es bastante complicado que la hayas encontrado a través de Google, porque cientos o probablemente miles de medios de todo el mundo han publicado exactamente a la misma hora sus primeras impresiones del dispositivo de bandera de Samsung, el Galaxy S8, y su hermano mayor, el S8+.

Rodeado de mis compañeros, he discutido largo y tendido sobre el titular que elegiríamos cada uno para nuestra historia. Teniendo en cuenta los cientos de filtraciones que ha habido sobre el dispositivo y que cada vez la guerra de especificaciones está más igualada, muchos optarán por centrarse en una prestación concreta.

El móvil, a la tele

A muchos les ha sorprendido DeX, el intento de Samsung de llevar el teléfono a pantallas más grandes. Una pequeña estación base ventilada con cargador USB-C y puerto HDMI y entrada de red fija que te permite llevar a un monitor o a la TV la experiencia móvil con ratón y teclado.

Por lo que hemos podido ver hasta ahora es una experiencia realmente chula, dado que convierte las aplicaciones en ventanas sobre las que navegar. Es algo que el sector lleva años intentando hacer y que hemos visto con cosas como Atrix de Motorola o el Padfone de Asus. Incluso Apple parece que está jugando con cosas así en sus patentes.

Parece muy útil para trabajar, pero tiene un problema en su primera versión y es que si suena el teléfono tienes que cogerlo. Parece una tontería, pero para un periodista que tiene que tomar notas mientras escribe puede ser realmente incómodo. Seguro que se terminará resolviendo, pero ¿cómo?

Bixby, ¿Qué comes que adivinas?

Ha habido quien ha prestado mucha atención también a Bixby, el asistente virtual de Samsung que compite con Siri, Google Assistant o Alexa. Este producto está todavía en pañales y no juzgaría por él al teléfono de no ser porque los S8 tienen un botón dedicado para consultar al mucamo digital. Este tipo de compromiso hace necesario que Bixby sea funcional desde el principio, y en España tendremos un problema con eso.

La versión inicial nace en inglés y coreano, y sólo un tiempo después llegará en español. Pero será el español de América. Para la versión específica en castellano tendremos que esperar hasta la segunda mitad del año. No creo que suponga un problema a la hora de que el dispositivo te comprenda, si evitas regionalismos, pero podemos prepararnos para que durante una larga temporada nos responda como un personaje de la primera versión que llegó a España de La Sirenita.

En todo caso, siempre conviene recordar que Google Assistant ha retrasado su llegada al español lo indecible, y que Alexa no está disponible en nuestro idioma. Este tipo de cosas son complicadas y llevan tiempo. Ya me extraña que Samsung lo lance este mismo año.

Desde el lanzamiento, la función de voz de Bixby se integrará con varias aplicaciones y funciones nativas de Samsung, incluyendo cámara, contactos, galería, mensajes y ajustes, y la compañía trabaja para añadir diez aplicaciones específicas en breve, así como otras desarrolladas por terceros.

Casi lo que más me gusta del asistente,  en principio y hasta que lo pruebe, es Hello Bixby, una pantalla en la que va recomendándote cosas basadas en tu patrón de uso, dado que el teléfono va aprendiendo contigo. Una especie de Google Now que podría llegar a suponer el primer paso para algo que agradecerán los usuarios de la marca: Que en el cambio entre teléfonos te dejen niqueladala personalización del dispositivo anterior. Pero esto es sólo una conjetura barra deseo.

Bixby Visión, el sistema de reconocimiento de imágenes que en principio permitirá que tu cámara identifique cosas por ti, es básicamente un Google Googles, pero con acuerdos con minoristas online como Amazon para que veas los precios de lo que escaneas en su escaparate.

Al ser una de las mayores novedades de Samsung, Bixby es también una de las grandes dudas que tengo sobre el dispositivo. ¿Me fío tanto de los coreanos como de Google para permitir que sepan tanto sobre mí y mis patrones de uso? ¿Debería fiarme de alguien siquiera?

Pantalla infinita

Claro está, hubo quien puso todo su interés en la pantalla. Samsung ha apostado por convertir el Edge en la norma. Tanto el S8 como el S8+ incluirán en la única versión disponible los bordes curvados de lo que Samsung ha dado en denominar ‘pantalla infinita’.

Lo más interesante es que la coreana ha llegado a un compromiso en este apartado, dado que los bordes son menos pronunciados que en versiones anteriores, es un ‘edge’ menos intenso que genera el mismo efecto visual pero no los pequeños inconvenientes de usabilidad que algunos no acababan de tragar en el S7.

El problema para un titular es que LG ya había aprovechado el titular de ‘todo pantalla’ con su LG G6, un terminal con una relación de pantalla similar (18:9 frente al 18,5:9 del S8). Lo bueno de este tipo de formatos es que los contenidos lucen especialmente bien, especialmente si, como es el caso de Amazon o Netflix, ofrecen contenidos que los aprovechan.

Tres colores, tres: Negro, gris orquídea y plata (Midnight Black, Orchid Gray y Arctic Silver)

El primer móvil gigabit

Aunque las redes aún no están del todo ahí, y tampoco parece probable que muchos clientes cambien de teléfono sólo por esto, el Galaxy S8 tiene el honor de ser el primer teléfono gigabit del mercado.

ZTE anunció un prototipo en el Mobile World Congress y Sony dejó claro que su Xperia XZ Premium será gigabit, dado que lleva Snapdragon 835, pero teniendo en cuenta que la fecha de lanzamiento del S8 es el 21 de abril (28 de abril en España), Samsung tomará la delantera en este aspecto.

Batería a lo loco

También por el uso de Snapdragon 835 o de su equivalente Exynos, el S8 lleva Quick Charge 4.0 con las ventajas que eso comporta. Una de ellas, la posibilidad de conseguir cinco horas de batería en cinco minutos, ya que carga un 20% más rápido que la versión anterior (que ya era muy potente), y mucho más que el S7, que todavía tenía la versión 2.0.

Llevará también carga inalámbrica rápida y la resistencia al agua y al polvo con IP68 a la que nos habíamos acostumbrado ya. Todo con las medidas de seguridad necesarias para evitar casos de incendios como los que lastraron el Note 7.

El botón home escondido debajo de la pantalla

Es puramente anecdótico, una forma de compensar por la pérdida del botón físico, pero hay un botón home debajo de la pantalla y creo que no lo voy a utilizar casi nunca. Esto se debe a que…

…tu cara me suena

El reconocimiento por iris fue una de las características del Note 7, y una de las más pobres. Es verdad que podía verte a través de las gafas de sol con sus infrarrojos, pero también es que, con el lector de huellas, era un tanto innecesario y tampoco funcionaba TAN bien.

Una vez que Samsung apuesta por llevar el lector de huellas a la trasera, de repente era urgente buscar una forma segura de desbloquear el terminal por delante, y la solución que han encontrado es acertada.

Si el reconocimiento de Iris era menos fiable que una escopeta de feria, la coreana lo ha resuelto redondeando la jugada del iris con reconocimiento facial. Y funciona siempre. Una compañera de EFE lo probó delante de mí y de diez intentos le salieron todos.

El gesto que se pierde y será difícil recuperar es el desbloqueo disimulado con el móvil encima de una mesa. Puedes dar al botón ‘home’ y meterle patrón. Pero ya. Para cualquier otra circunstancia parece que el reconocimiento de rostro ya va a dotar al conjunto de seguridad suficiente.

Las cámaras

No son las protagonistas de este año. No exactamente. Samsung ha sido muy líder en esto junto a Apple durante años, pero últimamente vemos fabricantes que están empezando a sacar la cabeza. El Xperia XZ Premium, por ejemplo, me parece un teléfono a probar, especialmente por el tema de la grabación superlenta.

De hecho, se ha filtrado antes de la presentación que el S8 llevará el sector IMX333 de Sony, que debuta en este terminal y permite grabar 1000 imágenes por segundo (fps). Esto implica que vas a poder meterle a tus vídeos grabación superlenta, con lo molón que eso puede llegar a ser. Como los créditos de The Good Fight

En la frontal, debuta el autofoco inteligente, que permite a la cámara decidir exactamente qué es lo que tiene que mantener bajo control en cada momento. Tiene buena pinta.

El precio del Galaxy S8 y la fecha de lanzamiento

Dado que es una de las cosas que lograron reservar para el final sin filtraciones, muy probablemente haya piezas exclusivamente sobre esto. El precio es de 809€ para el S8 y de 909€ por el S8+.

Alguien puede decir que los precios han subido, y que el S7 se lanzó con una versión más barata, y tienen parte de razón.

El S7 tuvo de inicio una versión sin el borde curvo de la que los coreanos han prescindido y que salió por 719€, 90€ menos de lo que costará el S8. PERO el S8 con pantalla curva cuesta, con mejores prestaciones, diez euros menos que el S7 equivalente. Los precios son más o menos los mismos (caros), pero ha desaparecido la opción más barata.

De hecho, con esto Apple se queda por debajo en precio con una versión básica del iPhone de 32GB por 769€ (aunque al no tener memoria expansible creo que compensa ir a la de 128€ por 879€).

Pero mi titular es…

Todos estos titulares están bien, pero volvamos al mío, que para eso has soportado los más de 25 párrafos anteriores (en serio, si has llegado hasta aquí sígueme en Twitter y dímelo para que te siga de vuelta y te mande un abrazo por devolverme la fe en la Humanidad, soy @uriondo).

¿Por qué el S8 consigue que el S7 parezca viejo?

Creo que aquí está la verdadera clave de este dispositivo, y es algo que tiene que ver más con el sentimiento que con las especificaciones. El Samsung Galaxy S8 consigue algo tan difícil como parecer mucho más nuevo que un teléfono que tiene sólo un año de vida y que sigue pareciéndome increíblemente bueno, hasta el punto de que comprendo perfectamente a quien aproveche el lanzamiento del S8 para correr a comprárselo por la mitad de lo que costaba el día de su presentación.

El S8 tiene más o menos la misma relación de aspecto que el LG G6, más o menos las mismas especificaciones que su categoría (¿Sólo 4GB de RAM, en serio?), funciones que pueden ser revolucionarias o ignoradas y un precio elevado (pero menos de lo que predije esta misma semana). Y siendo tan igual, es muy diferente al resto de la manada..

Un poco de historia

He tenido muchos teléfonos predilectos a lo largo de los años. Me enamoré del iPhone 3G como un mentecato, admiré el HTC Desire y no sólo porque mi mujer se llame así, caí preso del Galaxy SII en 2001, me entusiasmé con el Xperia Z justo antes de que saliese mi adorado HTC One (M7) y reconozco que el S6 y el S7 de los coreanos llevan dos años en cabeza de mi lista particular. Todo eso, por supuesto, con la gama Note como mi amor subsidiario.

Pues bien, el S8 es la nueva incorporación a esa lista no porque continúe el buen trabajo del S6 y del S7, sino precisamente por lo contrario, porque tiene las gónadas que le faltaron a la marca con el lanzamiento del S5. El valor de renunciar a elementos que parecían claves en el diseño y abandonarlos por otras soluciones.

El S8 me tiene que gustar aunque sólo sea por haber abandonado el logo que tanto afeaba el conjunto y por haber renunciado al botón físico de home (aunque recordemos que LG se adelantó a todos los grandess en este terreno). Pero es que las cosas van más allá. Cuando pones el S7 junto al S8 en una mesa, el S7 parece viejo. No es que sea como juntar a Wall-E con EVE, o el iPhone con un N95, pero ya me entendéis.

Efecto WOW

Lo he escrito ya alguna vez, pero una de las formas en las que distingo la capacidad de impresionar de un teléfono es ver la cara que se le queda al tipo que lo coge para pasar el código de la entrada en el Kinépolis de Ciudad de la Imagen. Si lo ignora, es un teléfono más. Si se queda mirándolo con embeleso y me pregunta qué diablos es eso, es que estamos ante un ganador.

Cuando toqué por primera vez el S8 me quedé así, sorprendido a pesar de haber visto ya muchas imágenes y filtraciones. No es cuestión de especificaciones, no es cuestión de asistentes virtuales o de conexiones al monitor. La pregunta a la que tenemos que responder es si el S8 va a dejar a tu cuñado con la boca abierta y cara de envidia, porque es difícil gastar casi mil euros en un teléfono si no hay una parte de ti que quiere precisamente eso. Y este terminal lo consigue: Mantendrá a Samsung al frente de la manada, pegándose como siempre con Apple por el dominio de la gama alta, durante un año más.

Especificaciones del Samsung Galaxy S8

Galaxy S8 Galaxy S8+
SO Android 7.0
Red LTE Cat. 16*

*Puede variar en los diferentes mercados y operadores móviles

Dimensiones 148.9 x 68.1 x 8.0 mm, 155g 159.5 x 73.4 x 8.1 mm, 173g
PA Octa core (2.3GHz Quad + 1.7GHz Quad), 64 bit, tecnología 10 nm

* Puede variar en los diferentes mercados y operadores móviles

Memoria 4GB RAM (LPDDR4), 64GB (UFS 2.1)

* Puede variar en los diferentes mercados y operadores móviles

Pantalla 5.8” (146.5mm)1 Quad HD+

(2960×1440), (570ppi)

6.2” (158.1mm)1 Quad HD+

(2960×1440), (529ppi)

1 Pantalla medida diagonalmente como un rectángulo completo sin contar las esquinas redondeadas
Cámara Trasera: Dual Pixel 12MP OIS (F1.7), Frontal: 8MP AF (F1.7)
Batería 3,000 mAh 3,500 mAh
Carga rápida por cable e inalámbrica

Compatible con carga inalámbrica con WPC y PMA

Pagos NFC, MST
Conectividad Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac (2.4/5GHz), VHT80 MU-MIMO, 1024QAM

Bluetooth® v 5.0 (LE up to 2Mbps), ANT+, USB Type-C, NFC,

Localización (GPS, Galileo*, Glonass, BeiDou*)

*La cobertura Galileo y BeiDou puede estar limitada.

Sensores Acelerómetro, barómetro, sensor huella dactilar, sensor de giro,
sensor geomagnético, sensor Hall, pulsómetro, sensor de proximidad, sensor de luz RGB, sensor de iris, sensor de presión
Audio MP3, M4A, 3GA, AAC, OGG, OGA, WAV, WMA, AMR, AWB,

FLAC, MID, MIDI, XMF, MXMF, IMY, RTTTL, RTX, OTA, DSF, DFF

Vídeo MP4, M4V, 3GP, 3G2, WMV, ASF, AVI, FLV, MKV, WEBM

- Publicidad -