lunes, 3 octubre 2022 20:35

Báñez, Montoro y Tejerina, los ministros ‘outsider’ del Gobierno

Se acaban de cumplir los 100 días de la formación del Gobierno de Rajoy, y ya se puede ver claro quiénes son los ministros que prefieren jugar en solitario. Aquellos que optan por dirigir sus ministerios al margen de la dinámica habitual de grupo que suele practicarse por parte de los gurús políticos. Se trata del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro; la de Agricultura, Isabel García Tejerina y la de Empleo, Fátima Báñez. Son los tres únicos ministros que, por ahora, han optado por hacer caso omiso a la nueva estrategia de comunicación del Gobierno, y no han abierto cuentas en Twitter.

Hay que decir que el caso de Tejerina es algo diferente, dado que su cuenta (@IGTejerina) sí estuvo abierta en su momento; sin embargo, ahora está suspendida por Twitter. ¿Los motivos? No se saben, aunque la red social suele suspenderlas por Spam, riesgos para la seguridad de la cuenta o por comportamiento abusivo. Así que haría bien el nuevo DIRCOM del ministerio, Ángel Boixadós, en ponerse al día con este tema.

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Pero al margen de estos tres outsiders, la afición twitera de los ministros es muy diferente. Máxima porque hay tres que acaban de incorporarse, y no parece que terminen de ver claro esto de que es necesario comunicar a través de la red social. Es el caso del ministro de Economía, Luis de Guindos (@LdeGuindos); Alfonso Dastis @AlfonsoDastisQ), ministros de Exteriores y Álvaro Nadal (@ministronadal), ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital.

En el caso de los dos últimos sus cuentas se abrieron nada más conocerse sus nombramientos. De hecho, figura como que se unieron a la red social el pasado mes de noviembre de 2016. De los dos, parece que el más activo y mayor aceptación tiene es el titular de Exteriores. En estos momentos tiene 2.480 seguidores; sigue a 65 personas y ha publicado en 149 ocasiones, la última el pasado día 13.

Peor lo lleva el titular de Agenda Digital. El responsable de conseguir la transformación digital de este país se lleva mal con Twitter. Así, según su perfil, tan sólo ha enviado 21 mensajes desde la apertura de la cuenta. Sigue a 51 personas, y es seguido por 220. Una cuenta, además, que nacía 24 horas después de que se viera salpicado por la aparición de un perfil falso. Aunque sin duda, el mayor varapalo es para el titular de economía. Luis de Guindos, cuya cuenta llevaba abierta desde julio de 2016, aunque no ‘la inauguró’ hasta el pasado 24 de enero. Fue entonces cuando enviaba el siguiente mensaje:

Estos son, digámoslo así, los ministros menos amantes de las redes sociales. Son 6 de los 13 miembros que componen el Consejo, sin contar al Presidente. El resto sí tienen una mayor presencia en la red de microblogging. Además, desde hace tiempo. Es el caso, por ejemplo, de Soraya Sáenz de Santamaría (@sorayapp). Es la veterana ya que se estrenó en el año 2009. Cuenta, desde entonces con más de seis mil mensajes, tiene 295 mil seguidores y sigue a 986 personas. Sin embargo, la palma se la lleva el presidente del Gobierno. Mariano Rajoy (@marianorajoy), cuya cuenta se estrenó en la campaña electoral de 2011, cuenta ya con más de 1,3 millones de followers, sigue a 12.600 personas y ha publicado más de 20 mil mensajes. Muy lejos, eso sí, de los más de 24 millones de personas que siguen a Donald Trump.

Muy activo también es el ministro del Interior. José Ignacio Zoido se unión en julio de 2010, y desde entonces ha lanzado más de 14.000 mensajes. Habla de política, pero también se permite el lujo de hacer comentarios personales en alguna ocasión. Basta para ello con ver su perfil personal, en donde se define como «Ministro del Interior y Alcalde de Sevilla». Y añade: «Mis padres me enseñaron que el esfuerzo siempre da sus frutos y que no hay nada imposible en la vida».

A partir de ahí encontramos al resto de ministros del Ejecutivo. María Dolores de Cospedal (@mdcospedal), Dolors Montserrat o Iñigo Mendez de Vigo tienen cuentas en Twitter que utilizan con cierta asiduidad. Sin embargo, todavía estamos lejos -muy lejos- de los usos que se dan a estas cuentas en otros Estados.


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