sábado, 2 julio 2022 18:46

Prepárate. La gasolina subirá a principios de año

El petróleo lleva un ascenso importante en este 2016, lo que beneficia a empresas petroleras y dependientes de este mercado.

Acuerdos entre productores, restricciones en la producción… Hacen que la cotización oscile al antojo de las grandes manos del mercado del petróleo. A menos oferta del producto, mayor es el precio. Y en ese punto es el que nos encontramos.

Si la OPEP cumple su objetivo de producción, y los productores los recortes acordados el 10 de diciembre, es probable que el mercado entre en déficit en el primer semestre de 2017, y eso significaría subidas en el precio del petróleo y en consecuencia también en el precio de las gasolinas.

El precio de las gasolinas que vemos en las estaciones de servicio, es el resultado de la suma de la cotización del barril de Brent en ese momento, los márgenes que se lleva cada intermediario y la parte que más peso tiene, los impuestos.

Para hacernos una idea, si el precio medio de la gasolina de 95 es de 1,19 euros el litro, sin impuestos, pagaríamos 0,53 euros por litro. Y la senda que llevan en España no es muy esperanzadora, lo más probable es que acaben aumentando.

Por otro lado, las petroleras repercuten a mayor velocidad las subidas de cotización que las bajadas. Por lo que las bajadas en el precio suelen ser más lentas.

La conclusión sobre esto es, ¿nos subirá el precio de la gasolina si sube el petróleo? Sí, nos subirá. El cuanto depende de cómo adapten los márgenes los intermediarios y productores, y los impuestos que decida el gobierno incluir.

En los siguientes gráficos podemos ver la evolución en el petróleo a lo largo del año y la de las gasolinas, y como ambos gráficos mantienen una correlación:

petroleo-brentfuente-dieselogasolina

Como se puede apreciar, el crecimiento de los distintos tipos de combustible tiene una pendiente menor que la que presenta la cotización del petróleo Brent (barril que se toma como referencia en Europa), esto se debe principalmente a lo que he comentado con anterioridad, que el precio final, incluye otros factores: impuestos, costes de transporte… La cotización supone una parte, pero no la más importante.

¿Como afecta esto a empresas españolas como Repsol?

El negocio de las empresas petroleras se ve favorecido por este tipo de fluctuaciones al alza.

Si nos remontamos a un tiempo atrás y revisamos la hemeroteca, podemos ver como cuando se sucedían noticias como “Caída del precio del petróleo”, “No se ha llegado a acuerdo para la limitación de la producción”… Seguidamente podíamos ver como las empresas petroleras pasaban por dificultades, teniendo que dotar provisiones, hacer desinversiones, recortar márgenes, cerrar producciones menos rentables, reduccir prospecciones…

Es ahora cuando comenzamos a ver más noticias de hallazgos de pozos petrolíferos, de mayores reservas, que las empresas petroleras tienen mayores márgenes…

Y ¿que tienen que hacer estas empresas?

Adaptarse, por supuesto, para tener menos dependencia de un mercado tan cambiante, tienen capacidad para ello, y tienen tiempo. Tienen que buscar alternativas en el negocio y reinventarse.

El plan de reestructuración que planteó Repsol, ha permitido rebajar el precio al que le cuesta producir el barril. Lo que se conoce como el break even que es es el número mínimo de unidades que una empresa necesita vender para que el beneficio en ese momento sea cero, el punto a partir del cual se empieza a obtener beneficios. Este importe era de 50 dólares por barril en el plan estratégico aprobado por Repsol en la segunda mitad de 2015, pero ahora ha bajado hasta los 40 dólares.

Con la cotización del Brent por encima de 40 dólares llevamos desde marzo de 2016 (actualmente se sitúa en los 55,21 dólares), por lo que la empresa ha conseguido un márgen interesante para poder ser rentable.

Lo cierto es, que aunque la cotización de Repsol guarda una gran relación con el precio del petróleo, es capaz de crecer incluso cuando este está cayendo. Y es la diversificación y la reducción de costes la que hace que se descorrelacione. Por lo que Repsol tendría que buscar más esa vía.

Otras empresas petróleras han crecido también con la subida del petróleo, pero es Repsol una de las más favorecidas.

¿Qué tendría que hacer Repsol en el largo plazo?

Con la entrada de nuevos competidores, energías limpias, vehículos más eficientes con consumos más reducidos… Tenemos que pensar inevitablemente que pasará cuando el petróleo no sea tan necesario como en nuestros días.

Pensar en negocios como las gasolineras, empresas dependientes de este combustible tendrán que adaptarse a los nuevos tiempos. Y aunque no sea algo que vaya a ser inmediato, ya que los coches híbridos o electricos son una alternativa que está creciendo y aún representan una parte muy pequeña, cada vez es más habitual verlos en las carreteras.

¿Quiere decir esto que en pocos años iremos en coches hibridos o eléctricos?

Claro que no. Será un proceso gradual en el que irán desapareciendo progresivamente del parque de vehíulos los coches que utilicen combustibles fósiles.

La presión no sólo viene del mercado de este tipo de vehículos, sino de una necesidad de buscar energías más limpias y eficientes.

A Repsol le afectan estos cambios, pero tiene la capacidad para adaptar su negocio y diseñar un plan que en el futuro le permita competir y que todos mejoremos con ello.

 


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