El Gobierno pondrá en juego un mínimo de casi 20 gigavatios (GW) en las subastas de renovables que celebrará hasta 2025, según consta en la orden que activará el calendario para lanzar las primeras pujas, que está previsto que se celebren en el próximo mes de diciembre.

La fotovoltaica será la tecnología dominante, con un volumen acumulado mínimo de 10 GW a subastar en los próximos seis años, seguida de la eólica, con unos 8,5 GW; la solar termoeléctrica, con 500 MW; la biomasa, con 380 MW, y otros 60 MW destinados a otras tecnologías como biogás, hidráulica o maremotriz, entre otras.

Así, el ritmo de subastas estima una media mínima anual a poner en juego de unos 1.800 MW fotovoltaicos hasta 2025, unos 1.500 MW eólicos, unos 100 MW de solar termoeléctrica y unos 80 MW de biomasa.

Estos volúmenes acumulados de potencia renovables, que ascienden a un total de 19,44 GW hasta 2025, son de carácter indicativo, y su consecución dependerá, entre otros factores, de los resultados de las subastas anteriores.

No obstante, esa cifra supone que entre el 70% y 80% de la nueva potencia instalada a 2025 que prevé el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) entre a través de las subastas promovidas por el Gobierno. De esta manera, quedará aproximadamente un 20% de la capacidad a futuro a desarrollar por otras vías, como contratos de compraventa a largo plazo (PPA’s, por sus siglas en inglés) o mercado. La ‘hoja de ruta’ del Gobierno prevé el desarrollo de 60 GW ‘verdes’ en la próxma década.

A este respecto, fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico consideran que, ante las dudas de las grandes eléctricas sobre si la celebración de las subastas es la mejor manera de impulsar las renovables, representa uno de los mecanismos más relevantes para incrementar y diversificar el mercado de generación en España y para incorporar competencia.

Así, estos volúmenes asociados a las subastas se complementarán, en su caso, con los que se deriven de otros instrumentos de apoyo a las renovables que puedan establecerse empleando otros esquemas de financiación, justificados por las disponibilidades presupuestarias, la madurez tecnológica, la estructura de costes o cualquier otra característica específica de las tecnologías.

En las primeras subastas, que las mismas fuentes del Ministerio estiman que se podría convocar para el próximo mes de diciembre, cumpliendo así el objetivo de celebrar las pujas en este año, se lanzarán para un mínimo de 3.100 MW, de los que al menos 1.000 MW se destinarán a energía eólica; 1.000 MW a fotovoltaica y 80 MW a biomasa, quedando el resto de potencia a subastar sin restricción tecnológica. Todas las fuentes competirán además por los restantes más de 1.000 MW.

En el proceso se exigirán garantías de 60.000 euros por MW y se establecerán condiciones ligadas a la generación de empleo o el impacto en el territorio.

HIBRIDACIÓN

Asimismo, la orden permitirá convocar subastas para instalaciones renovables formadas por una o varias tecnologías (hibridación) permitiendo el almacenamiento siempre que éste se destine a gestionar la energía producida por la propia instalación.

El producto a subastar será la potencia instalada y los participantes pujarán ofertando el precio que están dispuestos a cobrar por la energía que genere la instalación.

Los mecanismos de apoyo podrán incluir varios productos diferenciados dirigidos a distintas tecnologías o conjuntos de tecnologías distinguibles por sus especificidades. Dentro de cada producto podrán establecerse reservas mínimas de producto a adjudicar a una o varias tecnologías.

Adicionalmente, la resolución por la que se convoque la subasta podrá establecer requisitos y condiciones adicionales exigibles relativos a los compromisos adquiridos por el proyecto con el territorio, la estimación de su impacto sobre el empleo local y sobre la cadena de valor industrial local, regional y nacional, así como, en el ámbito de la economía circular, las medidas contempladas en relación con el tratamiento de los equipos al final de su vida útil.

Igualmente, con el objetivo de optimizar la integración de renovables en el sistema y maximizar el ahorro para la factura eléctrica, se puede establecer que el precio resultado de la subasta sea corregido con incentivos de participación del adjudicatario en el mercado, introduciendo cierta exposición de las instalaciones al mercado eléctrico.

PORCENTAJES DE AJUSTE DE MERCADO

La orden establece el porcentaje de ajuste de mercado en un 25% para las tecnologías más maduras con capacidad de gestión de su nivel de producción y en un 5% para las que no dispongan de dicha capacidad.

El texto publicado este viernes se someterá al proceso de audiencia e información pública y, posteriormente, se concretará el procedimiento mediante una resolución de la Secretaría de Estado de Energía, que se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y que detallará las reglas de aplicación en cada subasta y la fecha concreta de la convocatoria.

La aprobación de esta orden y la posterior puesta en marcha de los mecanismos de apoyo al despliegue de las energías renovables “responde a la necesidad de ofrecer un marco estable que atraiga la inversión y fomente la actividad económica en toda la cadena de valor de las energías renovables del país en un escenario de recuperación tras la crisis sanitaria, al tiempo que permite que los consumidores se beneficien de manera directa de las reducciones de costes de generación de estas tecnologías”, indicó el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Este mecanismo de subastas es, por tanto, complementario a otros instrumentos de impulso, como pueden ser las líneas de ayuda a la inversión en renovables financiadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), ejecutadas por el Instituto para Diversificación y Ahorro de la Energía, o los contratos de suministro de energía eléctrica a medio y largo plazo (PPAs).