Rico y discreto. Esas son las dos palabras que definen mejor al magnate español. El fundador de Inditex nunca ha concedido una entrevista, y es que no todo el mundo quiere ser famoso, pero sí tener una gran suma de dinero en el banco. Amancio Ortega rehúye de las cámaras. Se niega a ser entrevistado para mantener su intimidad a salvo. En el mundo de los medios ya se sabe, cuando apareces una vez ya nunca puedes desaparecer.

No se sabe si lo hace porque quiere tener una vida normal o porque a nivel comercial es una buena estrategia de marketing para mantener ese halo de misterio sobre su vida. Lo que sí sabemos es que Amancio, como buen millonario, disfruta construyendo su imperio. Tiene posesiones de todo tipo y en distintos lugares del mundo. Hoy haremos un recorrido por algunas de sus propiedades, que han dado mucho que hablar, aunque él nunca se haya pronunciado.

CENTRO HÍPICO DE CASAS NOVAS

CENTRO HÍPICO DE CASAS NOVASEn el año 2000, Amancio Ortega se permitió uno de los mayores lujos de su vida para complacer a su hija. Construyó para ella el Centro Hípico de Casas Novas. Se trata de una instalación majestuosa donde Marta Ortega practicó sin restricciones una de sus mayores aficiones, la modalidad de salto en hípica, en la que competía profesionalmente.

El magnate nunca ha escatimado en gastos en lo que se refiere a los hobbies de su pequeña. Y no es la primera vez que le hace un regalo espectacular que no cabe en un bolso. Para rematar la faena, su padre le compró un caballo por valor de 800.000 euros. Podemos imaginar que no tuvo problema para mimarlo disponiendo de una superficie de 71 metros cuadrados y 60 cuadras.