Amancio Ortega

Rico y discreto. Esas son las dos palabras que definen mejor al magnate español. El fundador de Inditex nunca ha concedido una entrevista, y es que no todo el mundo quiere ser famoso, pero sí tener una gran suma de dinero en el banco. Amancio Ortega rehúye de las cámaras. Se niega a ser entrevistado para mantener su intimidad a salvo. En el mundo de los medios ya se sabe, cuando apareces una vez ya nunca puedes desaparecer.

No se sabe si lo hace porque quiere tener una vida normal o porque a nivel comercial es una buena estrategia de marketing para mantener ese halo de misterio sobre su vida. Lo que sí sabemos es que Amancio, como buen millonario, disfruta construyendo su imperio. Tiene posesiones de todo tipo y en distintos lugares del mundo. Hoy haremos un recorrido por algunas de sus propiedades, que han dado mucho que hablar, aunque él nunca se haya pronunciado.

PAZO DE ANCÉIS DE AMANCIO ORTEGA

Pazo de AncéisEsta es una de las posesiones más preciadas de Amancio. El Pazo de Ancéis se encuentra en Cambre, en La Coruña, en un espacio idílico rodeado de zonas arboladas y de un parque que hará las delicias de su familia. Un rincón fuera del mundo en el que se casó su hija, Marta Ortega, heredera de una de las fortunas más cuantiosas del mundo empresarial.

Una gran piscina y enormes prados, eso es lo que rodea a los Ortega durante largas temporadas. Allí el tiempo libre debe volar entre el huerto y la granja de vacas. A 12 km de la capital de provincia, es un lugar ideal para desconectar. Mandada a construir por los Condes de Torre Penela, su estilo barroco y clásico queda oculto tras una espesa enredadera verde que oculta la residencia de miradas curiosas.