El CEO de Vodafone España durante la presentación
El CEO de Vodafone España durante la presentación

En algún despacho de Reino Unido alguien estimó que este verano era el momento de que Vodafone lanzara el 5G en España. Se trata, sin duda, de un escenario optimista y con vistas a tener lista la infraestructura cuando sea masivo. Básicamente porque ahora lo hace a 15 ciudades y con un 50% de cobertura. Todo ello en un contexto de móviles con precios prohibitivos y tarifas elevadas.

Con estas premisas Vodafone España se posiciona como el primer operador de telefonía que brindará 5G comercial. Será a partir del próximo 15 de junio, y nadie puede quitarles el mérito de haber tomado la iniciativa. Es cierto que llega a medio gas, puesto que la huella geográfica es pequeña (tan solo 15 ciudades); y la cobertura será bastante limitada (estiman un 50%).

Este anuncio, que ha presentado su consejero delegado, Antonio Coimbra, ante un nutrido grupo de periodistas, viene con acuerdos comerciales con Samsung, LG y Xiaomi para vender móviles. En cuanto a Huawei, nada de suspicacias, simplemente es que sus terminales todavía no están certificados para esta tecnología en nuestro país.

Pero aquí es donde Vodafone se enfrenta al primero de sus problemas: ofrecer servicios de 5G en un país donde apenas hay teléfonos que soportan esta tecnología y que los que se suman al acuerdo son caros. Muy caros. El ejemplo más básico que han presentado, el Xiaomi MIX 3 5G, tendrá un precio final de 719 euros que se puede pagar a plazos con 19,99 €/mes durante 36 meses. A esto hay que añadir que la tarifa con la que disfrutar el 5G al máximo (Ilimitada Total), tendrá un coste de 49,99 €/mes con una permanencia de 18 meses. Es decir, que se deben sumar 899 euros como gasto mínimo para disfrutar de esta nueva tecnología.

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Aunque todo eso es el modelo sencillo. Si alguien opta por el LG V50 ThinQ 5G deberá pagar 899€ por el dispositivo, más la tarifa. Y si alguien quiere darse un capricho y apostar por el Samsung Galaxy S10 5G, el coste será de 1.079 euros, siempre añadiendo la tarifa.

Ante esta situación, fuentes del sector asumen que, al menos en la parte de movilidad, no habrá una venta masiva de teléfonos. Y eso, lógicamente, impacta a nivel de particulares. Es decir, si se venden pocos dispositivos móviles, habrá poca gente con tecnología 5G. Algo que da la razón a quienes dudan sobre la llegada tan temprana. Y es que en los casos de monetización siempre se ha dicho desde el sector que las primeras entradas de negocio sería igual que con el 4G: a través de que los clientes gastaran dinero.

VODAFONE, ¿PECA DE OPTIMISTA?

Otra de las razones para adelantar tanto el encendido de 5G es porque Vodafone España asegura que cuanto antes esté, antes servirá para la industria. En cierto modo tiene sentido. Las empresas, sobre todo de carácter industrial, deben tener a su disposición el 5G para saber cómo emplearlo en su beneficio.

Ahora bien, según ha mostrado del CEO del operador rojo, ese 50% de cobertura de concentra en zonas urbanas muy concretas. Durante la presentación ha mostrado unos mapas y las localizaciones no parecían albergar grandes industrias, ni fábricas, espacios de logística… en definitiva, todos aquellos lugares para los que se augura que el 5G será vital.

Entonces, si los móviles son muy caros y la cobertura del primer 5G será muy escasa, ¿qué tiene pensado hacer Vodafone? Aquí aparecen los terminales de marca blanca, una línea de negocio que el operador ha usado de forma recurrente para asociar dispositivos a sus tarifas con precios baratos. Se trata de dispositivos que están fabricados por otras compañías y que comercializan bajo la marca “Vodafone”.

No obstante, desde la compañía no se pronuncian por ahora a este respecto. Simplemente añaden que, a los tres que hay ahora mismo, se irán añadiendo nuevos dispositivos según vayan teniendo las certificaciones técnicas.

Aunque algo deberá hacer Vodafone si quiere que su 5G tenga algún tipo de valor más allá de “ser el primero”. No obstante, las fuentes del sector consultadas aseguran que no se prevé que este año haya venta masiva de terminales. Primero porque los precios seguirán siendo muy altos. Y segundo, porque la oferta será baja y no habrá por ejemplo versiones “lite”, que son los móviles de alta gama con menos prestaciones, que últimamente sacan algunos fabricantes al mercado.

ESO SÍ, 5G CON MÁXIMAS GARANTÍAS

En paralelo a las dudas sobre la monetización del 5G, surge otra duda que ha deslizado la competencia de Vodafone desde hace unas semanas: ¿llegará esta nueva tecnología con las máximas prestaciones?

Tanto Orange como Telefónica, por ahora retrasarán el encendido comercial del 5G. Como excusa, ambos han lanzado una puntillita a los rojos. “Hasta que no sepamos que no habrá fallos, no saldremos”. Trasladada estas dudas a Vodafone, el máximo responsable del negocio de residencial, Andrés Vicente, ha sido muy rotundo al asegurar que “no es cuestionable el estado de madurez del 5G que saca al mercado Vodafone”.

Esta situación, no obstante, será algo que se guarde la competencia para arremeter contra los rojos si, en un determinado momento, hay algún tipo de fallo en la red. Así existirá la excusa del “veis como no estaba todo listo”.

Pese a todo, la apuesta de Vodafone es clara. Ellos han decidido, como grupo, ser el primer operador que en Europa ofrezca a los clientes 5G. El tiempo dictará si tanta premura les ha otorgado una ventaja competitiva, o realmente el 4G todavía tenía margen para ser la tecnología estándar de conectividad.