Vodafone

Vodafone España ha comunicado a los representantes de los trabajadores la apertura de un procedimiento de despido colectivo, que afectará a un máximo de 1.200 empleados, según ha informado este miércoles la compañía en un comunicado.

La operadora de telecomunicaciones ha convocado a los representantes de los trabajadores para iniciar a finales de enero el periodo de consultas, que se prolongará durante un mes. En 2017-2018 la compañía inglesa contaba con una plantilla de 5.104 empleados en España, por lo que este ERE afectaría a la cuarta parte de todos sus trabajadores.

La operadora argumenta su decisión en motivos económicos. “En el actual contexto de mercado, la demanda de servicios sigue creciendo de forma exponencial y no así los precios: cerca del 50% de las altas brutas están asociadas con ofertas low y medium cost, lo que obliga a Vodafone a tener una estructura de costes preparada para competir con éxito en todos los segmentos”, ha indicado la compañía en un comunicado enviado a primera hora de la mañana.

Del mismo modo, Vodafone aduce el nuevo cliente empoderado y digital cuyas expectativas “exigen una relación ágil, sencilla e inmediata” y llevan a buscar “un modelo organizativo más simplificado y que refuerce la coordinación y sinergias entre los equipos”.

“El procedimiento que hoy arranca persigue, por tanto, revertir la negativa evolución del negocio, reforzar su sostenibilidad, proteger la capacidad de inversión y diseñar una organización más competitiva y mejor adaptada a lo que piden los clientes”, añade el comunicado.

Los primeros síntomas de estar en problemas llegaron con la presentación de resultados del primer semestre de 2018. Los ingresos se elevaron hasta los 2.421 millones de euros, el peor registro de los últimos cuatro años. 2017 (2.512 M€); 2016 (2.496 M€); 2015 (2.489 M€).

No renovar la compra de derechos del fútbol ha hecho mucho daño a Vodafone en España. La compañía perdió más de 98.000 clientes de televisión en su primer semestre. Esto llevó a la operadora a realizar fuertes contraofertas para mantener a muchos de sus abonados, lo que ha reducido notablemente el margen de beneficios en el corto y medio plazo.