Telefónica

La competencia en el sector de las telecomunicaciones crece cada año, incluso con el contratiempo corporativo que ha sufrido Vodafone y que, en parte, le ha obligado a rehacer su estrategia. Y por si fuera poco, el runrún sobre la llegada de un quinto operador empieza a ser una realidad. Ante esta circunstancia, Telefónica estima que no habría problemas.

Ha sido en el marco de la presentación de resultados del ejercicio 2018 donde el operador azul ha entrado a valorar la posibilidad de que próximamente haya otro nuevo competidor (a nivel nacional) en el sector telecos. Se trata de Euskaltel, que bien en forma de opa de Zegona; o con algún acuerdo a través de Orange, o incluso Vodafone -han llegado a comentar que podrían ser muy complementarios-, podría empezar a ofrecer servicios en todo el territorio español.

En este sentido, el consejero delegado de Telefónica, Ángel Vilá, primero ha estimado que, pase lo que pase, lo cierto es que el mercado se había enfriado con respecto a la última parte del año pasado donde la guerra comercial hizo sudar a los operadores. En todo caso, sostiene Vilá, la preocupación no es demasiada. Ha asegurado que expandirse por todo el territorio sin una red propia no es nada sencillo, y eso es algo que tendría que afrontar Euskaltel.

La llegada de un hipotético quinto operador no preocupa a Telefónica

Pero una vez analizada la posible llegada, en realidad, ha asegurado que se trata de algo completamente especulativo, y que por lo tanto no hay ahora mismo una preocupación dentro de Telefónica en este sentido. Además, primero habrá que digerir la competencia que sigue planteando MásMóvil, un operador que no deja de robar clientes a las grandes compañías.

TELEFÓNICA QUIERE CRECER MÁS

Sobre esa capacidad competitiva, el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha asegurado durante el turno de preguntas que, por ejemplo en España, todavía hay mucho margen para crecer en el segmento de la televisión. Por eso, el máximo responsable del operador azul ha asegurado que la intención es no relajarse en 2019.

Entre otras acciones, desde Telefónica no descartan seguir aplicando la política de “más por más”; es decir, ofrecer más servicios a los clientes a cambio de un ajuste en el la factura.

UNOS RESULTADOS QUE RESPONDEN

Por lo que respecta a la parte numérica, los ingresos correspondientes a 2018 se sitúan en 48.693 M€ y crecen el 2,4% en términos orgánicos (-6,4% reportado). En el trimestre alcanzan los 12.917 M€ y continúan su tendencia de aceleración del crecimiento y aumentan un 3% en términos orgánicos (-1,9% interanual reportado), apoyados en la mejora de los ingresos de servicio (+1.3% en el periodo octubre-diciembre; +1% en enero-diciembre), y en el fuerte avance de la venta de terminales (+18,5% en el trimestre; +18,8% en 2018).

Pallete: “Si tuviera que definir este año 2018 lo definiría como el año del paso del ecuador en la transformación de Telefónica”

Los gastos por operaciones (9.560 M€ en octubre-diciembre; 33.955 M€ en el conjunto del año) aumentan en el trimestre un 0,9% interanual (-7,6% en 2018), mientras que en términos orgánicos se incrementan un 4,3% interanual en el cuarto trimestre (+2,5% en los doce meses).

LA DEUDA DE TELEFÓNICA SE REDUCE

La deuda neta financiera a diciembre 2018 (41.785 M€) se reduce en 2.445M€ frente al cierre de 2017, fundamentalmente por la generación de caja libre (4.904 M€), las desinversiones financieras netas (392 M€), y otros factores por importe neto de 532M€. En sentido contrario, incrementan la deuda la retribución al accionista (2.608 M€, incluyendo la sustitución de instrumentos de capital y el pago de sus cupones) y los compromisos de origen laboral (775 M€).

Incluyendo eventos posteriores al cierre de 2018, como las desinversiones de las operaciones en Telefónica Centroamérica y la venta de Antares, la deuda neta se reduciría adicionalmente en aproximadamente 1.400 M€. La deuda, que cae por séptimo trimestre consecutivo, se reduce 851 M€ en el periodo octubre-diciembre.