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Dentro de pocas semanas el actual Ejecutivo de Pedro Sánchez pasará a estar en funciones, si es que no lo está ya. Disolución de cortes y elecciones para el 28 de abril. Pero con los posteriores comicios locales para mayo, todo indica que la configuración de un nuevo Gobierno central no llegará hasta dentro de mucho, al igual que las administraciones regionales. Bajo este contexto, los operadores de telefonía reivindican de forma pública el maltrato fiscal al que se ven sometidos, sobre todo con respecto a otros agentes del entramado tecnológico.

En concreto, y bajo el paraguas de DigitalEs -patronal de las telecos-, Telefónica, Orange y Vodafone han expresado su malestar por el actual sistema tributario. Los operadores de telefonía, junto al subdirector general de Ordenación de las Telecomunicaciones de la SEAD, Lorenzo Abelló, han debatido sobre asuntos impositivos y tributarios en el marco de las telecomunicaciones.

El problema, ante el panorama de los próximos meses, es que se trata de un debate estéril. Básicamente porque el color del Congreso cambiará, igual que lo harán los parlamentos regionales y los ayuntamientos locales. Por eso, y teniendo en cuentas las quejas de la directora de Legal, Regulación y Seguridad Corporativa de Vodafone, Elena Otero-Novas, sobre las múltiples exigencias fiscales dependiendo de cada organismo, todo queda en el aire.

Telefónica, Orange y Vodafone no acaban de entender la exigencia fiscal hacia las telecos

Así, la directiva de los rojos ha sido la más contundente al elevar a la máxima que las fiscalidad de los operadores es injusta. De hecho, ha puesto como ejemplo sangrante que su compañía paga menos impuestos en Reino Unido que en España, y eso que es donde tienen la matriz de la empresa. Y no solo eso, para terminar la trilogía de los problemas fiscales de los operadores, Otero-Novas puso sobre la mesa el eterno debate sobre la falta de seguridad jurídica por, precisamente, las distintas legislaciones regionales.

LAS EXTRAÑAS TASAS A LAS TELECOS

Pero hablando sobre tributos, hay uno que desde hace años escama a los operadores. Se trata de la tasa de RTVE que la Ley 8/2009 de financiación de la Corporación de RTVE estableció para las empresas de telecomunicaciones.

Aquí ha hincado el diente el responsable de Asesoría Fiscal de Telefónica España, Álvaro Rico, que en la explicación del sobre el origen de esta ley, ha destacado que “el 61% de presupuesto total de RTVE es financiado por los operadores”, los cuales soportan el 70% de la aportación establecida por la Ley de financiación con el gravamen sobre sus servicios de telecomunicaciones y de TV de pago.

Rico pone encima de la mesa los 1.200 M€ que en los últimos 10 años los operadores han aportado a RTVE para lamentar que “parte de esas aportaciones se están detrayendo de las inversiones en infraestructuras o en innovación necesarias para una mejor competitividad”.

Por lo que respecta a los naranjas, su representante se hizo eco sobre el hecho de que los operadores representen 2,9% del PIB español; y sin embargo, sus empresas aportan el 30% del IAE total recaudado por la AEAT por cuotas nacionales y provinciales. Así lo ha expresado la directora Fiscal Orange, María del Olmo, que señaló además que este gravamen pone de manifiesto la “discriminación de la telefonía móvil con respecto a la telefonía fija, cuando ya son servicios convergentes en el mercado y el cliente es el mismo”.

LA PASIVA MIRADA DE LA ADMINISTRACIÓN

En mitad de la mesa había un invitado cuya voz, al menos hasta la semana pasada, tenía más peso que ahora mismo. El subdirector general de Ordenación de las Telecomunicaciones para el Avance Digital, Lorenzo Abelló, inició su intervención con una frase que torció el morro a todos los presente, sobre todo los operadores: “El sistema tributario es el que es”.

Al menos lo arregló sugiriendo que “se necesita una reconfiguración”. El problema, como representante de la administración, es que ahora mismo no tienen respuesta que dar a los operadores ante las reclamaciones fiscales. Básicamente porque ante unos planteamiento de gasto expansivos necesitan recaudar, cuanto más mejor, y los operadores son una buena ubre.

Pero Telefónica, Orange y Vodafone advierten que de seguir así la situación, las futuras inversiones -por ejemplo- en 5G se resentirán. No tiene relación directa una cosa con la otra, o al menos no tanta, pero los operadores piden lo suyo, que para algo pagan la fiesta de otros.