Guerra total a cara descubierta. El taxi en bloque camina hacia una huelga indefinida si la comunidad de Madrid no regula a las VTC. Es la enésima amenaza y parece que la definitiva. La fecha que se baraja para el inicio es el 22 de enero, víspera de la inauguración de la feria de turismo en Madrid, Fitur, que este año se celebra del 23 al 27 de enero.

Este miércoles, varios cientos de taxistas, de prácticamente todas las asociaciones, secundaron la manifestación convocada apenas unas horas antes. Recorrieron la madrileña calle Orense, desde la dirección general de trasporte hasta la Consejería de transportes de la comunidad de Madrid.

El taxi clama contra el director general de transportes de la comunidad de Madrid, Pablo Rodríguez Sardinero, a quien acusan de inacción y de permisividad con las VTC. Este martes las asociaciones se reunieron con la consejería de trasportes y cada una se fue por su lado, con una tensión máxima y amenazas de huelga.

Durante la concentración las principales asociaciones tomaron la palabra para pedir unidad en la lucha contra los vehículos con conductor. Julio Sanz, presidente de la Federación Profesional de Taxi, acusó a las empresas tecnológicas de “robar” el trabajo del taxista. Señaló que la comunidad de Madrid ya no tiene excusas, puesto que en esto momentos ya existe una regulación, ratificada en el Congreso de los Diputados el pasado 25 de octubre.

El taxi calienta motores para un año crucial: ya hay amenazas de huelga

El taxi ha empezado el año igual que como lo terminó: enfadado y en pie de guerra. El 2018 no ha sido un año...

Desde ese momento, los ayuntamientos y gobiernos autonómicos están habilitados para regular y hacer cumplir la normativa. Una de las principales reivindicaciones es que se cumpla con la ratio de 1:30 (una licencia de VTC cada 30 Taxis), que en estos momentos está en aproximadamente 1:2. “Sobran los motivos para decir que vamos a ir hasta el final. No vamos a parar. Antes mirábamos a Fomento, pero ahora miramos a la comunidad. Estamos ante los movimientos más contundentes que podemos acometer”, señaló Sanz.

La plataforma Caracol también va a por todas, su portavoz, Saúl Crespo, ha manifestado que los taxistas van hacia la guerra total. “Tenemos nuestras líneas rojas, entre ellas, exigimos el cese del director general de transportes, no nos parece un interlocutor válido”. La plataforma ha convocado una asamblea el próximo viernes en la que se trazará la hoja de ruta. “Vamos a discutir sobre lo que vamos a hacer, la asamblea es abierta, cabe todo el mundo”.

Los caracoles, como se les conoce en la calle, van a dar de plazo al gobierno madrileño hasta el día 22 de enero para que muevan ficha y responda a sus requerimientos. De no ser así convocarán una huelga indefinida, con muchas acciones en la calle. “Se lo vamos a proponer a todas las asociaciones. Creemos que el taxista tiene derecho a proponer la hoja de ruta, y a decidir su futuro, además estamos dispuestos a estar en la calle lo que haga falta. El taxi tiene que decidir su propio futuro”.

El 23 de enero comienza Fitur, la feria Internacional de Turismo, en Madrid. Este evento congrega a representantes de cientos de ciudades y países, y se celebra en IFEMA. Supone uno de los mayores eventos del sector a nivel mundial y pone a España y a Madrid en foco mediático del mundo empresarial. En 2018 reunió a más de 10.000 empresas y generó un impacto económico superior a los 260 millones de euros.

Que el taxi vaya a la huelga durante la celebración de Fitur puede suponer un golpe muy duro contra el gobierno de Madrid, que tendrá que dar la cara ante la opinión pública internacional por el parón de transporte en la capital de España. El gobierno de Ángel Garrido tendrá que decidir qué acciones va a tomar respecto a la encrucijada que se le puede llegar a plantear en los próximos días.

REPETICIÓN DE LA HUELGA DE JULIO

El taxi ya planteó una huelga el pasado 27 de julio, de la que no salió mal parado. Sin demasiada previsión consiguió paralizar el Paseo de la Castellana, en Madrid, una de las arterias principales del tráfico en la capital, al igual que habían hechos días antes sus colegas en Barcelona, en pleno periodo vacacional. Tras esos paros, el casi recién estrenado ministro de Fomento, José Luis Ábalos, prometió mantener contacto con el sector y mover ficha, en lo que fue su primera crisis en el gobierno.

Eso terminó en el Real Decreto –Ley de las VTC, que se ratificó en el parlamento el pasado 25 de octubre. La ley contempla, entre otras cosas, que las comunidades autónomas y ayuntamientos deberán conceder una segunda licencia a los coches con conductor para operar en zonas urbanas, de no ser así la competencia pasará a ser interurbana. Además, establece una moratoria de cuatro años para su aplicación, algo que taxi considera una indemnización en tiempo.

Nadie está contento con el decreto, sin embargo, el taxi lo celebró como agua de mayo al entender que por fin existiría una regulación que establecería límites a los coches de Uber y Cabify. Ahora exigen al gobierno madrileño que se ejecute ya, antes de las elecciones de autonómicas y municipales del próximo mes de mayo.

“Si no se regula ya nos vamos a encontrar con miles de licencias de VTC operando en Madrid de manera habitual, además de las que vienen esporádicamente. Es nuestro trabajo el que está en juego. El gobierno de Madrid se ha posicionado con las empresas tecnológicas y ha dado la espalada al taxi que es su servicio público. Tenemos el mismo derecho que los autobuses o el metro”, señalan desde Caracol.

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