Jorge Javier con su nuevo look.

La prensa, especialmente la digital, sabe que ‘Sálvame’ es una presa rentable. Cada noticia sobre el programa/maratón de Telecinco tiene recompensa a golpe de clicks. Es evidente que algunos de estos medios se cebaron contra Jorge Javier Vázquez por el fiasco de ‘Gran Hermano Revolution’, 14,3% en pleno ‘procés’ que apuntilló el formato anónimo con el fantasma de Mercedes Milá sobrevolando Guadalix.

Otros, nos dedicamos a analizar sin saña su ‘annus horribilis’ en 2017 y su concatenación de éxitos en 2018. Pero es evidente que el presentador no puede convertirse en el mayor azote del ‘clickbait’ porque el programa que le llevó a la fama y le hizo de oro, ‘Aquí hay tomate’, ‘inventó’ los cebos con iniciales de folclóricas a las que había que sacar a gorrazos del armario.

Es por ello que sorprende su deriva que nos retrotrae a 2013. En el otoño de ese año, Jorge Javier sacó del plató a Olvido Hormigos con muy malas formas y perdió las formas contra la madre de María José Campanario porque no mantenía en antena lo que había prometido (otro cebo).

En ‘Último verano de juventud’, que contiene un escalofriante capítulo escrito por su expareja, señala que “tampoco es tan difícil de entender que una persona no sea feliz con lo que tiene si no es de una manera caprichosa. Gente que lo tiene todo entra en un capítulo de depresión profunda sin saber por qué. A mí no me ha pasado, pero yo pasé una crisis profesional grave y es la cosa más normal del mundo”. Lo es, pero la empatía siempre es buena consejera.

ENFADOS

El culebrón de ‘Sálvame’ lleva varios meses dosificando historietas poco creíbles y rentabilizadas por personajes como Kiko Matamoros o María Lapiedra. Kiko Hernández, el más listo de la corrala, apunta ante la atenta mirada de Jorge Javier que va a dar exclusivas que finalmente no alcanzan la intensidad prometida, otro ‘clickbait’.

Jorge Javier
Jorge Javier, en guerra contra parte de la prensa.

Viendo esta labor, respetable como otras, resulta difícilmente comprensible el eterno enfado del presentador con la prensa. Nadie le puede regatear los éxitos de la última edición de ‘Supervivientes’ (29,2%, récord histórico en 17 entregas), de ‘Gran Hermano VIP’ (29,7%, segundo mayor share de sus seis ediciones), o la actual de ‘Gran Hermano Dúo’, que ronda el 25% de share.

El presentador que mayores cuotas alcanza en prime-time parece haberse contagiado del carácter de otros presentadores estrella de Telecinco que dieron siempre la sensación de no valorar su éxito: Pepe Navarro, Jordi González y los griteríos que le precedían.

Hace unos días Jorge Javier se enfadaba con el público del concurso que presenta y les decía que era mejor que no acudieran al plató si venían “a soltar toda la mala leche que llevamos acumulada de toda la semana”. Por el entusiasmo del público que despreciaba el presentador pagarían la mayoría de programas.

SOBERBIA

Jorge Javier ha demostrado una evidente falta de mano izquierda en los últimos años. El presentador, que se molestaba porque enseñaran sus fotos sin camiseta antes de que él las subiese, afirmaba en mayo de 2016 que “el anterior director de ¡Qué me dices! me las hizo pasar…Cada semana me caía algo gordo, pero cuando lo dejé con mi novio decían que a él no le costaría nada volver a enamorar porque era muy guapo. Y luego vi a la que escribió eso y era una gorda con bigote“.

En octubre de 2017 insultaba al público mayoritario de ‘Sálvame’: “Estoy alucinado por la gente vieja que me escribe insultando…y yo pienso, esto señores que están a punto de palmarla…Estos señores que están a punto de palmarla, de encontrarse con Dios y con San Pedro, ¿No se podían dedicar a sembrar el bien y el amor antes de que los lleven al camposanto?…. Es que he visto algunas fotos en Instagram y llevan el signo de la muerte en la cara”.

Y añadía: “Esas señoras mayores que me insultan, pero con unos insultos que no os podéis ni imaginar, y lo que es peor, con unas faltas de ortografía que yo pienso, pero vamos a ver, estas señoras que tienen la capacidad para meterse en Instagram, en vez de perder el tiempo insultando, antes de palmarla ¿no podrían bajarse un programa de gramática y ortografía y aprender a escribir?“.

En ‘La Noria’, en plena refriega con ‘Sé lo que hicisteis…’, lanzó la desafortunada insinuación sobre Globomedia: “Me pillaron una vez borracho, pero yo trabajo en una productora en la que nunca los jefes proporcionan cocaína a sus trabajadores para que trabajen mejor cuando están cansados”.

Y seguía Jorge Javier: “trabajo en una productora en la que, cuando llega una fiesta, los trabajadores no aportan su dinero para comprar de la mejor cocaína; y trabajo en una productora cuyos jefes pueden decir que nunca, por los efectos de la cocaína y de la borrachera, han intentado abusar sexualmente de una compañera“.

LA PRENSA Y JORGE JAVIER

A Fórmula TV le ha pedido que tengan la decencia “de pagar más de 7€ por artículo a vuestros colaboradores”, a Vanitatis le preguntó si querían la cámara de gas contra los homosexuales cuando hicieron un simple ránking, a La Vanguardia le afeó su “edición digital tan ramplona”, y de la gente que cubre la tele para ABC dijo que eran gente “barriobajera, mentirosa y tramposa”.

Sobre otros presentadores tampoco tiene la mejor opinión: de Isabel Gemio dijo que era “un coñazo de tía” porque tenía “cara de amargada”. Hay veces que no tiene mejor cara Jorge, un hombre que triunfa en los libros, el teatro y la televisión y no consigue que ninguno de sus éxitos parezcan alegrarle la vida.

Jorge Javier Vázquez
Jorge Javier durante una entrevista.

A una persona leída siempre le falta un reconocimiento cultural que nunca le llegará, por mucho que se suba a las tablas o se ponga a volcar sus vivencias en los libros. ¿Por qué el PSOE no le llamaba para sus actos? ¿Por qué no le conceden premios literarios o escénicos? Porque, en parte, vive del mismo ‘clickbait’ que critica en otros dedos con menos anillos de oro.