Existen aún muchos nostálgicos que guardan en sus casas algunas de las pesetas que usábamos en lo que ya nos parece otra época.

Bien sea por herencia, por regalos de nuestros padres o abuelos o porque nosotros mismos las hemos usado, muchas veces hemos rehusado llevarlas todas al banco para cambiarlas y hemos decidido mantenerlas como un bonito recuerdo. Hemos pagado con ellas, vivido con ellas. Han formado parte de nuestras vidas durante muchos años. Sobrevivieron a la dictadura, aunque con modificaciones, y ahora se han convertido en auténticas piezas de coleccionista.

Si mientras has leído esto has recordado ese rincón del cajón donde tienes alguna de estas monedas, sigue leyendo, porque puede que seas rico y tú ahora no lo sepas. Y es que algunas de estas pequeñas esferas pueden llegar a costar incluso ¡20.000 euros!

1 peseta de 1944

1 peseta 1944

A esta peseta se la conocía en la época popularmente como la “moneda sin cara” debido a su composición. Y es que es una de las pocas que no tienen la cara de ningún personaje reconocido de la Historia de España.

En su lugar, consta del escudo y de la denominación de la misma moneda, que es de una peseta. Su fabricación está realizada a partir de aluminio y bronce.

En la actualidad, la podemos encontrar en varios de los portales de venta mencionados. Su precio oscila entre los 3,19 euros y 354,76 euros, siempre dependiendo del estado de conservación.