Banco Sabadell
Sede de Banco Sabadell en Barcelona. Foto: Pau Barrena/Bloomberg

El Sabadell se ha colocado entre las entidades más activas de Europa en esfuerzo de limpieza de su balance con la venta de carteras por valor de 15.300 millones de euros el pasado año. Sólo le superaron los italianos Banca Monte dei Paschi di Siena, con 27.800 millones, y Popolare di Vicenza y Veneto Banca, con 18.000 millones.

El ranking sale de datos compilados por Debtwire, que ha rastreado para su estudio 142 transacciones en toda Europa, de las que 27 se cerraron en territorio español. La cuarta mayor limpieza la efectuaría otro italiano, el Banco BPM, por valor de 12.800 millones, seguido en esta clasificación por la española Caixabank, con 12.100 millones enajenados; otra entidad transalpina, la Intesa Sanpaolo (10.800 millones), y el griego Alpha Bank, con 7.200 millones en activos improductivos extraídos de su balance.

Conforme al estudio, los bancos españoles volvieron a destacar en Europa el pasado ejercicio en términos de limpieza de balances al desprense de carteras de activos tóxicos con un valor de 43.200 millones de euros, si bien la cifra supone un descenso del 16,44% respecto a los 51.700 millones del ejercicio anterior.

Los expertos de Debtwire ven en dicho descenso que, “tras dieciocho meses de grandes ventas, los bancos españoles han entrado en la última fase de la limpieza de su saldo”.

Aun así España continúa destacando como el segundo mercado más activo de Europa, únicamente superado por Italia, que con 103.000 millones enajenados copó la mitad del volumen total de ventas registrado en el Viejo Continente.

El mercado europeo de préstamos con impagos alcanzó su punto álgido precisamente el pasado año con una eliminación de carteras con un valor bruto de 205.1000 millones de euros, un récord frente a los 144.000 millones contabilizados en 2017 y los 107.000 millones del ejercicio previo.

El banco Sabadell y Caixabank tomaron el pasado año el relevo claro del Santander y BBVA, que durante 2017 habían cerrado acuerdos con Blackstone y Cerberus para deshacerse de portfolios por valor de 30.000 y 15.000 millones, respectivamente, y lideraron las operaciones.

La entidad dirigida por Josep Oliú se sacó de encima 15.300 millones de euros de exposición dañada a través de varias desinversiones, en su mayoría a Cerberus, y la colocación de la gestora Solvia a Intrum.