Jácome
Gonzalo Pérez Jácome durante una rueda de prensa. Foto: Auria TV.

Gonzalo Pérez Jácome lo ha hecho: el pasado sábado se convertía en el alcalde de Ourense. Algunos medios le recuerdan una borrachera televisiva entre interrupciones al grito de “¡cojones!” digna de Arrabal en ‘El mundo por montera’. Otros rescatan cuando ejercía de reportero freak e interrogaba entre las mesas de una comida popular a Feijóo y a José Luis Baltar, que lo miraban con arrogancia.

Feijóo, que ha visto como el PP pierde las siete principales ciudades gallegas mientras los chicos de Casado recuperaban Madrid, ha tenido que taparse la nariz para que José Manuel Baltar, la saga continúa, se mantenga al frente de la Diputación más caciquil del Estado español.

Pero volvamos a Jácome: ¿qué hace un chico tan pintoresco en una ciudad como esta? El discurso de este telepredicador gallego es una colección de chistes rancios, frases hechas, refranes ajados, referencias culturales abonadas al lugar común y tópicos por doquier.

El showman, barba sucia y corta estatura, ha cumplido su sueño gracias a Baltar hijo, al que hasta hace nada llamaba “piscópata”. A cambio su partido, Democracia Ourensana, retendrá el tiempo en la Diputación y no se presentará contra Feijóo en las autonómicas de 2020. Un pacto entre caballeros que no lo parecen.

AURIA TV, LA JOYA DEL NEGOCIO

Gonzalo Pérez Jácome aspiró a la alcaldía de la Cidade das Burgas en la primavera de 2003, pero la realidad ejerció de freno: Democracia Ourensana obtuvo 284 votos y cero concejales. Eso sí, aquel verano lanzó una televisión pirata local, Auria TV, que le hizo famoso en la ciudad.

Pero aun así en 2007 repitió experimento y fracaso: 1.700 votos y otro rosco. Dos años después alcanzó un acuerdo con los herederos de Localia TV para que su ‘cadena’, en realidad una incontrolada repetición de sus intervenciones en el Ayuntamiento y la Diputación, alcanzase la TDT.

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Pérez Jácome hace campaña frente al cartel del hombre al que sostendrá políticamente. Foto: Youtube.

Y en 2011 triplicó sus resultados, 4.500 votos, y logró dos concejales que no sirvieron para evitar un nuevo pacto entre el PSOE y el BNG en el consistorio. Eso sí, Jácome, con presencia en el salón de plenos y con un altavoz mediático a su disposición, consiguió que el alcalde socialista de Ourense renunciase a su puesto tras ser acusado en los tribunales de colocar a dedo a algunos trabajadores.

Pero Jácome no se casaba con nadie: con la otra mano arreaba a los Baltar, dinastia eterna que heredó José Manuel, al que Democracia Ourensana llevó a los tribunales por ofrecer trabajo a cambio de sexo.

El presidente de la Diputación salvó el cuello a cambio de perder el prestigio y la mayoría absoluta, pero ahora el partido que lo colocó en una situación imposible le ofrece la vida a cambio de un cambalache al que no se presta el PSOE: no pactaron con Jácome en 2015 y no lo hacen en 2019.

Este año Democracia Ourensana ha alcanzado 12.000 apoyos, siete concejales y la vara de mando de la capital provincial pese a ser tercera fuerza. Todo un logro pese a perder a un representante y 1.500 votos respecto a hace cuatro años.

LA VIDEOTECA DE JÁCOME

Gonzalo Pérez Jácome, ‘el iluminado’, acusaba a los Baltar de “saga corrupta”, pero avisaba sin mentir que “pactaría con el diablo para ‘salvar Ourense'”. El troll del PP ourensano se hacía selfies irónicos frente al presidente de la Diputación; jugaba a ser atropellado por un policía municipal; colocaba su coche frente a la salida de un parking municipal

Y no paraba de idear todo tipo de performances dignas de Ruiz-Mateos: le hacía escraches a un político del PP porque “Santiago y A Coruña” dejaban sin pastel a Ourense; se encaraba con la bragueta bajada contra los partidarios del alcalde socialista que dimitió en 2012; apostaba por un robot como imagen de campaña…

Era denunciado por piratear la señal de Canal Satélite Digital; aducía con picaresca en el juicio que pensaba que le hacía publicidad a Sogecable por pincharle sus programas VIP; denunciaba el desequilibrio territorial que sufría la Galicia del interior; y vendía aldeanismo al desvelar que rechazaba un pacto municipal con Albert Rivera, siempre al quite…

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Gonzalo Pérez Jácome tras ser agredido en un pleno municipal. Foto: El Progreso.

Pero Jácome no es simplemente una sucesión de patinazos, situaciones ridículas y frikismo: es la única alternativa que encontraron los ourensanos a una Diputación infame y a unos socialistas incapaces de ofrecer un producto mejor.

Jácome también dio luz a la túpida política municipal; forzó la caída de un barón socialista; puso patas arriba a los Baltar; y ha llevado a los tribunales el caso de La Región, periódico que tendrá que devolver los 2,7 millones de euros que le metió la Diputación en el bolsillo por comprar su hemeroteca, o quizás por su complicidad.

Cierto es que la familia de Jácome, propietarios de la tienda de instrumentos Jolper Música, facturó 350.000 al Ayuntamiento y a la Diputación entre el año 2000 y 2011. Ya saben, Galicia es tierra de verbenas. Y de meigas. Y de políticos poco recomendables…