El colesterol parece que es un enemigo del ser humano. Y,
sin embargo, a veces se tienen creencias que en realidad no son así.
A veces, este se vuelve un problema para llevar una buena alimentación cuando se creen ciertos mitos. Por eso, vamos a romper con ellos y a ayudarte a que el colesterol alto no te condene a un tipo de vida que no quieres.
Aunque, eso sí, si lo tienes alto, es mejor bajarlo a unos
niveles normales, más que nada para mejorar tu calidad de vida.
Pero, con respecto a esos mitos que seguro conoces y aplicas en tu día a día, sentimos decirte que muchos son falsos. Y aquí puedes ver una selección de ellos.
1. Si un alimento tiene colesterol, te aumentará el que tengas en sangre si lo comes
Algo que quizá no sepas es que, diariamente, necesitas
entre 1000 y 2000 miligramos de colesterol. La mayoría de
este lo produce el hígado, pero a veces también hay que aportarle
alimentos con colesterol. Además, si le das a tu cuerpo mucho
colesterol, el hígado se equilibra y produce menos; y al contrario.
Por tanto, podemos decir que si consumes alimentos con colesterol,
siempre que no te pases de la cantidad diaria, no vas a tener tanto
problema. Es más, cada persona absorbe el colesterol de los
alimentos de una manera diferente, lo que hace que cada cuerpo
requiera unas necesidades u otras. Hay estudios que hablan de que una
dieta rica en colesterol no va a incrementar riesgos a la hora de
sufrir enfermedades cardiovasculares, como tampoco afectarán
al colesterol en sangre.
Aunque, por supuesto, hablamos de un consumo «adecuado
de alimentos con colesterol.
Un hombre de 88 años ingería 25 huevos al día. Y su colesterol estaban dentro de los valores normales.
2. El marisco es uno de los alimentos que más colesterol tiene
Según estudios científicos, el marisco es muy rico en esteroles, donde el colesterol está presente, pero este es del bueno porque ayuda a bajar el malo. Además, hay que decir que el marisco es muy bueno en ácidos grasos omega 3 y en otras necesidades del cuerpo.
No todos los alimentos tienen colesterol malo, hay algunos
que son del bueno (por ejemplo las nueces) y consumirlo no quiere
decir que vayan a subir los valores, sino que regulas el cuerpo. Esto
es lo que sucede con el marisco. Ya dependerá del que quieras comer.
Por ejemplo, las almejas o las ostras son buenas para consumirlas en
una dieta equilibrada. O las gambas, cigalas, etc.
Lo único malo que puedes ver del marisco es que sale caro y al poco tiempo de comerlo te encontrarás con hambre. Pero será beneficioso para tu salud.
3. El colesterol de una embarazada no va a
afectar al bebé
Este es uno de los mitos que más se conoce y que se asienta bajo
las premisas de que lo que come la madre también va al bebé y, por
tanto, puede provocar que los valores de los pequeños se vean
alterados. Pero lo mismo pasaría con madres que toman mucho azúcar,
o aquellas que toman muchas grasas.
Y, lo cierto es que los bebés suelen nacer con la misma tasa
de colesterol. Así que no se debe pensar que una madre con el
colesterol alto va a influir en su bebé, porque este también se
equilibra y protege conforme va creciendo en el vientre de la madre.
Por supuesto, esto no quiere decir que haya libertad sobre lo que comer y cuánto estando embarazada, hay que llevar una dieta equilibrada (porque sí puede influirle en el desarrollo). Pero sí es verdad que no se puede creer que una persona con nivel alto influirá en el del bebé siempre. Si no, la prueba está en la diabetes gestacional que no afecta al bebé.
4. Si se tiene sobrepeso, se tendrá alto
En realidad no es así. Muchas personas con sobrepeso tienen unos
análisis perfectos, al contrario que muchos con el peso idóneo. En
realidad, cualquier persona puede tener colesterol alto. Incluso los
niños pequeños.
La existencia o no de colesterol no depende de los kilos que se
tengan, sino de la dieta que se lleve a lo largo de los años.
Así como también del tipo de metabolismo que cada persona tiene
(hay aquellos que tienen un metabolismo muy rápido y otros que lo
tienen muy lento).
Por tanto, este mito queda desmentido porque, como te decimos, afecta a grandes y pequeños, con peso de más o con el peso ideal. Es la nutrición y dieta lo que influirá. Y aunque en el caso del sobrepeso pueda considerarse que son más propensos, también deben tenerse en cuenta otros factores.
5. Los huevos no puedes comerlos si tienes
colesterol
Siempre se ha dicho que los huevos son malos para el colesterol.
De hecho, hace unos años, cuando a una persona se le diagnosticaba
que tenía alto el colesterol, entonces se le prohibía consumir
huevos porque subían el colesterol. Pero lo cierto es que no es así.
Los huevos tienen solo 200 miligramos de colesterol, pero
no toda esa cantidad llega a tu sangre. Por ende, hablamos de un
alimento que no nos va a subir el colesterol en una dieta
equilibrada. Y te recuerdo que, diariamente, necesitamos entre 1000 y
2000 mg de colesterol.
Tampoco con ello te decimos que puedas comer todos los huevos que quieras, pero al menos ya no los mirarás con odio o con deseo por ser los causantes o lo que te gustaría comer, respectivamente. Hoy día muchas dietas los incluyen debido a los beneficios que estos tienen.
6. El colesterol, cuanto más bajo esté, mucho
mejor
No vamos a decirte que lo bueno sea tener el colesterol alto. Ni mucho menos. Pero tampoco es bueno tenerlo bajo porque el cuerpo puede sufrir. Como te hemos comentado, el cuerpo humano necesita entre 1000 y 2000 mg al día de colesterol. Tener un valor de 200 o un poco menos no es malo siempre que ambos valores (el colesterol bueno y el malo) estén bien.
Pero bajarlo en exceso hace que se tengan más probabilidades de
otros problemas. Por ejemplo, un colesterol inferior a 150 lo que
conseguirá es que el riesgo coronario baje (porque no habrá
obstrucciones). Pero, a cambio, te vas a encontrar con problemas
importantes en el colon así como mayores tendencias de
suicidio y de violencia.
Así que, si te preocupa tener a rajatabla el colesterol, trata de tenerlo dentro de los parámetros normales. Pero nunca menos de lo que los propios médicos establecen en los análisis de sangre para evitar otros problemas.
7. Los productos naturales son buenos para el colesterol
Lo natural es bueno. Sí. Sin embargo, hoy día muchos alimentos llevan la palabra «natural» cuando en realidad no lo son, engañando así a los consumidores. Y eso puede ser algo muy malo para las personas que se preocupan por su nivel de colesterol.
En el caso de los productos naturales, habrá algunos que sí
sean buenos para el colesterol. Pero otros no lo serán. Y todo
dependerá de cómo se consigan esos alimentos y de si son adecuados
para consumirlos.
De hecho, uno de los mitos relacionado con los productos naturales
es el de consumir una dieta con alimentos naturales y bajos en grasa.
Pues bien, cuando no hay suficientes grasas, también perjudicamos al
cuerpo porque, al igual que hay grasas malas, las hay saludables que
se encargan de luchar contra el colesterol.
En los productos naturales ocurre igual. Habrá algunos que sean muy buenos, y otros que, a pesar de ser naturales (o pretender serlo), perjudican más que ayudan a rebajar.
8. El colesterol alto es el que provoca ataques
al corazón
No vamos a mentirte. Tener el colesterol alto aumenta las probabilidades de que se tengan enfermedades cardiacas. Pero lo que sí debemos desmitificar es el hecho de que, por tenerlo alto, los ataques al corazón sean por su culpa. No es cierto.
Tener el colesterol alto no hará que tengas un ataque al corazón. Tienes probabilidades; pero no certeza de que ocurra. Hay muchos otros factores que pueden influir, como por ejemplo el estrés, las grasas, la vida sedentaria, etc.
Es más, según un estudio de UCLA, el 75% de los pacientes hospitalizados por ataques al corazón tenían los niveles normales, lo que desmitifica que el tenerlo alto implique necesariamente un ataque al corazón.