Movistar

Después de haber llovido lo suficiente tras la celebración del Mobile World Congress, los operadores de telefonía vuelven a la realidad. Y dicha realidad es compleja. Tiene factores que invitan al optimismo, pero hay otras variables exigentes para el negocio.

Entre las cuestiones positivas, según un análisis de ‘Bloomberg Intelligence’ (BI) sobre las perspectivas del sector telco para 2018, se encuentra el auge del internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés). Esta vez parece que sí. Se trata de un negocio del que los operadores llevan años hablando; y ahora, poco a poco, empieza a impactar en la cuenta de resultados.

El pasado ejercicio fue modesto en los ingresos por estos servicios IoT, pero la situación empieza a cambiar. Con una capilaridad masiva de banda estrecha para conectividad y las primeras iniciativas comerciales, como se pudo ver en Barcelona, las ventas empezarán a ser notables. Actualmente, según BI, el impacto de esta rama de negocio no supera el 2% en ningún operador; mientras que las expectativas para la próxima década es que sobrepase el 5% de la facturación.

Orange

Orange perfila con Jazztel y películas una vida sin fútbol

Resulta aventurado asegurar que los operadores de telefonía no ofrecerán las próximas temporadas de LaLiga y la Champions League. Aunque si atendemos a sus...

Entre las empresas que destacan en este ámbito se encuentra Vodafone. Bloomberg señala el crecimiento que ha tenido el grupo británico en este segmento; y además cabe recordar que se encuentra entre los operadores más activos a nivel empresarial.

El otro punto que destaca el informe tiene que ver con el more-for-more. Es decir, los operadores están consiguiendo cobrar más a sus clientes por ofrecer a cambio servicios que tienen un coste marginal, como más megas de conexión móviles o más canales de Tv. Esto han conseguido normalizarlo, y ahora los clientes asumen que se debe pagar más cuando se ofrecen más servicios.

Los problemas para Movistar, Orange y Vodafone

Siendo uno de los mercados más importantes en Europa, y donde Movistar, Orange y Vodafone han desplegado más fibra que en ningún otro lugar, los problemas que destaca Bloomberg afectarán de manera directa a las compañías que operan en España.

En primer lugar, el informe asegura que las expectativas de crecimiento serán moderadas. La previsión sobre el conjunto de operadores europeos no está por encima del 1% de crecimiento. Además, aunque el impacto del roaming será menor que este pasado año, calculan que seguirá siendo un apunte contable que deberán tener en cuenta las compañías.

Todo ello en un escenario donde la propia economía todavía no acaba de reactivarse. Movistar, Orange y Vodafone pueden estar relativamente tranquilos por el contexto español, pero el conjunto de la economía europea no tendrá un crecimiento superior al 1,6% del PIB previsto. Esto provoca que el consumo todavía sea moderado.

MásMóvil no subirá el precio de sus tarifas, ¿una estrategia sostenible?

MásMóvil juega una estrategia muy arriesgada: la de todos están equivocados menos yo. Así, el operador amarillo ha asegurado durante su presentación de resultados...

Aunque los dos grandes problemas, y aquí sí afecta mucho a las compañías españolas, tiene que ver -según estima Bloomberg- con la competencia del sector y la compra de derechos audiovisuales.

En cuanto a la competencia, lógicamente, se debe a las empresas con promociones y precios agresivos. En el territorio español esa circunstancia la establece MásMóvil. Eso provoca que haya que reajustar márgenes y, por lo tanto, lo ingresos por cliente se resientan porque no se crece al mismo ritmo.

El otro marrón que deben comerse los operadores, y aquí si hay un verdadero conflicto entre Movistar, Orange y Vodafone, son los contenidos y la compra de derechos. Incluso, Bloomberg estima que en la mayoría de mercados europeos estos gastos sean contenidos, pero en el caso español todo está en el aire.

Las compañías no quieren ir, sobre todo, a una nueva subasta millonaria por los derechos del fútbol, pero sería muy extraño dejar un país entero sin emisiones del deporte rey. El caso es que supone una inversión millonaria que los operadores no saben muy bien cómo cuadrar.

Comentarios