Onda Cero estuvo en boca de todos hace tres años. La emisora generalista de Atresmedia decidía precipitar el final de Carlos Herrera al frente de sus mañanas tras anunciarse su fichaje por COPE y adelantó tras la Semana Santa su nueva apuesta madrugadora con la intención de rearmarse de la mano de Carlos Alsina y Juan Ramón Lucas. Pocos apostaban por la consistencia de una emisora que había hecho fortuna durante 24 años a la sombra de estrellas como Luis del Olmo o Herrera, pero hoy en día Onda Cero es el modelo de mayor éxito de la radiodifusión española en contraposición de la SER y COPE, sumidas en una gran inestabilidad. 

Detrás de esta emisora se encuentra su director general, Ramón Osorio, que demostró una gran templanza para liderar una sosegada renovación de su parrilla. Y el tiempo le ha dado la razón: Onda Cero cuenta con una audiencia sólida, muy poco sometida a los grandes sobresaltos en el EGM. Esta fidelidad adquirida le quita el miedo del cuerpo. Este hecho le ayuda a consolidar a los tradicionalmemente temerosos anunciantes. La cadena de radio ha ganado esta temporada 46.000 oyentes, síntoma de que su seguidores no van y vienen a costa de grandes eventos, el procés o el Mundial. Su triunfo se basa en una gestión basada en la maximización de la rentabilidad por oyente, la mayor de la radio española, gracias a una política muy calculada de la partida de gastos y una atinada estrategia comercial.

Onda Cero decidió no precipitarse y apostar por una voz de la casa, Carlos Alsina, que se encargará a partir de otoño de la franja matinal al completo tras haber liderado esta temporada el crecimiento de la radio informativa. Juan Ramón Lucas, que ha aprobado con nota en el segundo tramo de ‘Más de uno’, se encargará de ‘La Brújula’. José Ramón de la Morena, fichaje estrella de Osorio, también ha terminado la temporada con alegría después de encadenar cuatro subidas consecutivas, superando la barrera de los 400.000 oyentes y consiguiendo los mejores números en la franja de la emisora en los últimos 16 años. 

Julia Otero por su parte se mantendrá en la tarde, donde es seguida por más de medio millón de oyentes con los que supera de forma holgada a COPE. Y la parrilla la completa Jaime Cantizano, voz amable de la emisora en el fin de semana junto a ‘Radioestadio’, que está dando síntomas positivos de la mano de Héctor Fernández, que completa una parrilla que cuenta con unas grandes expectativas de crecimiento de cara al futuro.

Sus rivales siguen sin estabilidad

En 2015 Onda Cero demostró que tenía mimbres para el éxito pese al adiós de Herrera, cuya liberación de sueldo ayudó a que la emisora rozase los 20 millones de euros de beneficio (por los 15,8 del año anterior). En 2017 COPE para lograr 6,5 millones de euros necesitó facturar 106 millones de euros (con la nómina de Herrera, los deportes y el alquiler de los postes de Vocento, lo que podría convertirle en un trailer sin frenos). En el mismo ejercicio Onda Cero facturo 30 millones menos, pero duplicó los beneficios de la emisora presidida por Barriocanal.

Incluso Atresmedia Radio logró superó en beneficios a la editora de la SER pese a contar con menos oyentes. Este hecho molesta en Prisa Radio, donde existen muchas dudas por los cambios que acometerá su nuevo director, Daniel Gavela. El directivo antes de irse de vacaciones deberá decidir sobre la continuidad de Pepa Bueno, que ha perdido 400.000 oyentes en un año, y la de Toni Garrido, que no ha podido huir del fantasma de Gemma Nierga. 

En COPE  tampoco tiran cohetes: Herrera podría aminorar su presencia ante el micrófono a partir de septiembre y existen muchas dudas la defenestración de Juan Pablo Colmenarejo para colocar a Ángel Expósito, que cuenta con unos números discretos en el EGM. Este preocupación ha llegado incluso a la redacción de la emisora episcopal, que emitía un duro comunicado contra los cambios.

El Comité Intercentros de COPE en un duro comunicado explicaban su “disconformidad con las decisiones adoptadas que conllevan importantes cambios en programas puntales de la parrilla como ‘La Linterna’, ‘La Tarde’, ‘Mediodía COPE’ y ‘La Mañana Fin de Semana’. Nos preocupa especialmente que estas modificaciones desmonten tres productos de la programación, dos de ellos ya consolidados: ‘La Tarde’, que crece en audiencia; y ‘La Mañana Fin de Semana’. Consideramos que también se desmonta una de las apuestas de la consultora, el ‘Mediodía COPE’, después de que, a nuestro parecer, se desmantelase la redacción de Informativos de la cadena, que ha pasado de elaborar informaciones serias y rigurosas a quedarse en la anécdota, sometida tanto a los criterios de la consultora como de la dirección comercial”.