Naturgy
Reynés, presidente de Naturgy

Desde que la semana pasada la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) plantease un recorte en la distribución y el transporte de gas del 17,8% y el 21,8% -respectivamente-, en el periodo 2021-2026, el sector anda revuelto. Primero porque ha habido un golpetazo en la confianza de los inversores; y segundo, porque Naturgy acaba de escenificar una decisión estratégica con la paralización de sus inversiones.

En concreto, la compañía presidida por Francis Reynés ha paralizado -temporalmente- las inversiones de su filial de distribución de gas Nedgia hasta analizar el efecto de las circulares presentadas por la CNMC. Esta acción se lleva a cabo por prudencia.

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Según ha podido conocer MERCA2 en fuentes conocedoras de la situación, las inversiones en mantenimiento y seguridad seguirán activas. Asimismo, la compañía tiene previsto hacer una primera valoración de las propuestas de la CNMC el próximo 24 de julio durante su presentación de resultados semestrales.

EL ESCENARIO PARA NATURGY Y LAS DEMÁS

La situación en estos momentos es dura para todos los afectados. El recorte en la remuneración, a la espera de su aplicación definitiva, ha levantado un fuerte revuelo entre los inversores, los cuales han castigado con fuerza tanto a Enagás, como a la propia Naturgy y Red Eléctrica.

En concreto, Naturgy ha sido la que más castigo, en volumen total, ha padecido en los últimos días tras acumular pérdidas por cerca de 2.400 millones al ceder cerca de un 10%. Por su lado, tanto la distribuidora de gas como la de electricidad se han dejado en torno a 700 millones, aunque el mayor varapalo, en porcentaje, ha sido para la firma que preside Antonio Llardén que se deja un 13%, mientras que la que dirige José Sevilla cede un 6,1%, en los dos primeros días de la semana.

La razón es sencilla, sobre todo en el caso de Enagás y Red Eléctrica, puesto que funcionan para los inversores como si fueran unos bonos. Esto es que su inversión en ellos genera un flujo (en forma de dividendos principalmente) continuo y seguro (al estar amparados por ley sus cobros) de recursos al igual que podría rendir los intereses de cualquier bono de deuda.

El problema ahora es que dicho remanente de recursos que viene fijado por ley se va a reducir en casi 5.000 millones en los próximos años, si la CNMC mantiene más allá de noviembre las actuales condiciones. Esto provoca que el atractivo de ambas firmas ya no sea tan alto. Al final, como en cualquier empresa: menos ingresos, presumiblemente son menos beneficios y, por lo tanto, menor valor bursátil.

Pese a todo, el atractivo del sector eléctrico sigue igual de vigente que días atrás. Desde Bloomberg señalan que “las compañías de distribución de electricidad (Endesa, Iberdrola y, en menor medida, Naturgy y EDP) enfrentan una mejor perspectiva al finalizar el actual período regulatorio este año”.

Además, “los operadores de instalaciones renovables, de cogeneración y de conversión de residuos en energía (EDP, Ibereolica, Acciona, así como Iberdrola, Elecnor, Solaria) probablemente solo verán una pequeña reducción en la remuneración, si la hubiera”, señalan los analistas del portal económico.