Miguel Gutiérrez, autor de La Libreta de Van Gaal. Foto: El Economista.

Miguel Gutiérrez arrancó en 2004 un blog de crítica sobre la prensa deportiva que se hizo muy popular en el sector por su mordacidad. Entre 2011 y 2016 realizó una sección semanal en el programa ‘Radioestadio’ de Onda Cero.

Ha publicado dos libros, ‘Parecía un buen fichaje’ y ‘Frases de fútbol’. Y en la actualidad ejerce de redactor jefe en el digital Sportyou, escribe un artículo semanal en Yahoo! y realiza el podcast titulado ‘La libreta de Van Gaal’ en Spain Media Radio. En MERCA2 hemos hablado con él.

¿Cómo ha evolucionado o involucionado la prensa deportiva en los últimos quince años?

La pregunta da para tesis, así que para despacharla brevemente diré que quizá los dos mayores impactos han sido la revolución digital, algo común al resto de la prensa, y el de la tertulia deportiva nocturna en televisión. Creo que el éxito de Pedrerol ha contribuido a ‘chiringuitizar’ parte de la profesión: posturas extremas, superficialidad, jaleo…

Y la necesidad de vender grandes titulares y “exclusivas” constantemente, las haya o no. En esto último se solapa precisamente con los medios digitales, así que quizá el mayor cambio sea alimentar un consumo voraz, con la pérdida de calidad que supone.

En La Libreta de Van Gaal ha habido grandes filones: los excesos de Eduardo Inda en Marca, los bandazos de Josep Pedrerol o el ‘hooliganismo’ de algunos tertulianos, ¿qué le divierte más?

Lo que más me divierte es encontrar alguna contradicción o incoherencia en un mismo tertuliano, especialmente entre las grandes “estrellas” del mundillo. Y ahora que hago un podcast semanal, también disfruto encontrando la mejor manera de contarlo a través del montaje de sonido.

Marca celebró su número 25.000 solo 3.000 días después del número 20.000 y usted lo descubrió. ¿Le llamaron para invitarle a la fiesta?

Sé que manteniendo una postura crítica difícilmente me van a invitar a la fiesta de Marca ni a ninguna otra. Obviamente no aspiro a ello, sólo a que se respete lo que hago, y en ese sentido estoy bastante satisfecho.

En un artículo reciente publicado en Yahoo! hablaba usted de los recientes despidos de Fernando Morientes y de Álvaro Benito. Señalaba que había “comentaristas afeitados” y ponía de ejemplo a Álvaro Arbeloa, al que difícilmente echarán de algún sitio. ¿Cree que los medios hacen bien aceptando a colaboradores que vienen con un escudo marcado en la frente?

Puse de ejemplo a Arbeloa porque ha sido el último, pero en su caso es lógico que hable con el freno de mano porque trabaja en el Real Madrid.

Otros lo hacen porque tienen miedo a cerrarse esas puertas. Lo que me sorprende es que los medios recurran a futbolistas que aportan imagen, escudo y poco más. No sé si es necesaria esa inversión en estos tiempos de penurias, pero desde luego parece una prioridad.

Miguel Gutiérrez
Alfredo Relaño en el aniversario de As.

Roberto Gómez le llamó a usted “sinvergüenza”. Supongo que duelen más otro tipo de reacciones que no son tan vehementes…

A mí aquello no me dolió nada. Al contrario, lo consideré un elogio. Lo que me preocuparía es que Roberto fuera por ahí diciendo que soy un fenómeno. Y vista su costumbre de decir una cosa y la contraria, no descarto que suceda en breve.

Realiza cada domingo un podcast o ‘nodcast’ artesanal para Spain Media Radio titulado ‘La libreta de Van Gaal’, donde arma infinitas piezas de un mosaico. Decía usted en una reciente entrevista concedida a Ecoteuve que sigue sin “moverse la pasta” en esta incipiente industria. ¿Cómo cree que evolucionará el negocio del podcast? ¿Se ha planteado cobrar por la suscripción?

No tengo ni idea de cómo evolucionará, la verdad. Hasta ahora nunca me he planteado cobrar porque tengo el apoyo de Spain Media Radio, que me ha permitido crecer en estos dos años, pero no descarto la posibilidad llegado el caso.

Mi intención es que pueda escuchar el #Nodcast todo el que lo desee, pero tengo claro que un esfuerzo como el que hago cada semana para sacarlo adelante tiene que estar recompensado de alguna manera o no podré seguir haciéndolo. Tampoco sé cuántas de las diez mil y pico personas que escuchan cada capítulo estarían dispuestas a aportar, pongamos, un euro al mes.

Perdone la maldad: ha escrito usted dos libros sobre anécdotas y en sus artículos prima el análisis sobre la información. Algunos dirán que usted se equivoca menos, pero también da menos exclusivas…

Sé que la información es la esencia del negocio, pero a mí las exclusivas siempre me han interesado poco. Es más, asumo que se me daría fatal dedicarme a eso. Por suerte, en el periodismo tienen cabida perfiles muy diversos y yo me encuentro más cómodo tratando de dar contexto a las cosas.

En todo caso, quiero dejar muy claro, porque no es la primera vez que me lo dicen, que yo no critico a los que se equivocan. Puedo hacer un chascarrillo si veo un gazapo gordo y da pie a ello, pero no hago sangre, entre otras cosas porque yo también me equivoco a menudo. Lo que sí hago es criticar a quienes incurren en malas prácticas, que a menudo son los mismos que presumen de ser los reyes del mambo. Eso no es equivocarse.

¿Cuántas veces han pedido su cabeza?

Ninguna que yo sepa y tampoco me creo tan importante como para pensar que eso pueda haber sucedido.

¿En qué medio le gustaría trabajar de mayor?

En La Libreta de Van Gaal.

¿Le ha salido cara mantener su independencia?

Al contrario. Me ha ido moderadamente bien gracias a ello. No sé cómo habría sido mi carrera profesional sin La Libreta, pero habría sido mucho peor, sin ninguna duda.

¿Tiene otros proyectos en mente de cara al futuro?

Ideas siempre hay, pero los proyectos deben ser sostenibles y en este momento no dispongo de tiempo ni de recursos para hacer nada más. Si algún patrocinador está leyendo esta entrevista y le apetece tirar un poco de dinero para financiar la crítica a la prensa deportiva, puede llamarme. Ah, y una cosa que tengo pendiente desde hace años es escribir un libro sobre la prensa deportiva.

Miguel Gutiérrez
Pedrerol conduce con éxito ‘El Chiringuito de Jugones’.

TEST: Le digo un nombre y me dice, si le parece, que le viene a la cabeza:

Josep Pedrerol: un tipo muy listo.

Eduardo Inda: lo peor.

José María García: cuanto más tiempo pasa, más se recuerdan sus luces y se olvidan sus sombras.

Paco González: me gustaba más cuando no era tan permeable a Florentino.

Elías Israel: me fichó cuando fundó Sportyou y siempre le estaré agradecido.

Míster Chip: por una ocurrencia suya fiché por Onda Cero, así que también agradecido.

Javier Ares: me dejó criticar en antena a quien me dio la gana durante cinco años.

Héctor Fernández: le propuse para ‘Radioestadio’ una sección a medias con Roberto Gómez. Pilló la broma.

Ángel Rodríguez: le escuché poco.

Manolo Lama: en Argentina a los periodistas se les llama “los que nunca pierden”. A Lama le quedaría mejor “el que siempre gana”.

Alfredo Relaño: un hombre de empresa.

Manu Carreño: no sé qué decir, me he ‘quedao’ en blanco.

JJ Santos: creo que llevo años sin verle.

Santiago Segurola: a las referencias del periodismo escrito también se les puede criticar cuando lo merecen.

José Ramón de la Morena: si su programa ya me parecía agotado en la Ser, imagina ahora.

José Antonio Abellán: me llegó a fichar para hacer La Libreta en su programa en la COPE, pero le despidieron pocos días después (no por eso, claro).

Pipi Estrada: un superviviente.

Roberto Gómez: él eludió hablar de mí con aquello de “Yo no comento a sinvergüenzas”. Yo sí lo hago.