El pasado 28 de abril la visita de Miguel Ángel Revilla a ‘La Sexta Noche’ provocó el récord de audiencia anual del programa conducido por Iñaki López (11,8% de share). No es la primera vez que el presidente cántabro rompió audímetros. Pero lejos queda la primera aparición mediática de relevancia a nivel nacional de este político: en 2003 ‘Crónicas Marcianas’ rescató un vídeo de una cadena local cántabra en la que Revilla desvelaba la falta de urinarios en la boda de Felipe y Letizia.

Aquellas noches probó el sabor amargo de la fama, pero años después esos abucheos se convirtieron en aplausos tras convertirse en el perejil de todas las salsas de la prensa política tras presentarse en Zarzuela en taxi y con varias latas de anchoas debajo del brazo. Por acciones como estas Andreu Buenafuente lo fichó como colaborador y éste lo aprovechó sumándose a la fiebre de las tertulias políticas: ‘La noria’, ‘La Sexta Noche’, ‘Abre los ojos y mira’, ‘El gran debate’ o ‘Las mañanas de Cuatro’, programa en el que rubricó una amistad de sangre con su presentador caído, Jesús Cintora.

LA CLAVE DEL ÉXITO

Revilla aparecía por los platós sin la pomposidad ni el relato prefabricado del resto de políticos. Él se coloca en la trinchera con el pueblo y se sube a la tarima para hacer comprensible Leyes farragosas, escándalos mayúsculos y una catarata de números ilegibles a pie de calle. Este hecho provoca que cual estrella de rock haga giras por las Españas con su carácter afable, su discurso pintoresco y su labor de guía turístico de Cantabria, Comunidad Autónoma por la que se parte la cara contra los meteorólogos por ahuyentar al forastero de su tierra con las lluvias televisivas. En esta labor se enfanga recomendando la gastronomía de su tierra, haciendo de prescriptor de Cabárceno y aconsejando playas, rutas y montañas.

Sus paseos por Cantabria con Bertín Osborne fueron seguidos por una media de cuatro millones de espectadores y su decena de visitas a las hormigas de Pablo Motos alcanzan una media de 2,7 millones de fans. Ambos comunicadores le ayudaron a vender cinco de sus fenómenos literarios: ‘Nadie es más que nadie’, ‘La jungla de los listos’, ‘Este país merece la pena’, ‘Ser feliz no es caro’ y ‘Sin censura’, su último niño bonito.

¿QUIÉN ES REVILLA? 

En 1976 Revilla apreció como uno de los fundadores de la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria, plataforma que exigía la salida de Santander de Castilla y la creación de una Comunidad Autónoma propia. Dos años después aquella fuerza se convirtió en partido, por aquel entonces minoritario: el Partido Regionalista de Cantabria, que en sus inicios tuvo cercanías y simpatías con el Partido Nacionalista Vasco. Revilla alcanzó en 1988 el liderazgo del PRC, por lo cual está a punto de sumar tres décadas seguidas al frente de esta formación, antes regionalista y hoy personalista.

La formación creció de la mano de Revilla, que fue vicepresidente durante dos legislaturas con el PP de Aznar y presidente de Cantabria en otras dos ocasiones con el apoyo del PSOE de Zapatero (líder por el que pidió implícitamente el voto en las generales de 2008). Pero llegó su annus horribilis: 2011. Aquel año el PP recuperó la presidencia de Cantabria y Revilla, sin sillón en el que guarecerse, cogió su zurrón y se presentó en Madrid con la intención de convertirse en diputado del Congreso de los Diputados, proyecto que sin embargo se fue al garete. De esta crisis personal salió en plena crisis del Sistema gracias a que recuperó la presidencia su región en 2015 tras la abstención de Podemos, con cuyo líder, Pablo Iglesias, tiene una gran simpatía por su experiencia común en platós.

SOMBRAS PROPIAS Y PRESUNTA GUERRA SUCIA DEL PP

Oyendo a Revilla es fácil imaginárselo partiéndose la cara contra los grises para el retorno de la democracia. Sin embargo en 1973 era delegado del Sindicato Vertical franquista y su discurso era difícilmente compatible con el de un luchador contra la dictadura: “Tenemos que hacer comprender al mundo que el pensamiento Joseantoniano, adecuadamente actualizado, tiene plena vigencia en el contexto actual. Tenemos una ideología que siempre he pensado que era exportable en función naturalmente, de una actualización del pensamiento de José Antonio”.

Aquel retazo desagrabable de la hemeroteca se lo escupió en televisión, corría 2011, la periodista Isabel Durán, dice Revilla que dando voz a una campaña de desprestigio de Ignacio Diego (político del PP que le acabó robando la presidencia). En los últimos meses el presidente/tertuliano se ha visto envuelto en varias acusaciones de OK Diario, periódico que le acusa de haber gastado más de 500.000 euros en anchoas en ocho años, despilfarro al que se le añade un mal olor a conservas: 254.000 euros fueron a parar a un empresario que figuró en las listas del PRC. 

También según el diario de Inda, Puzzle Producciones se encargó de la campaña de Revilla 2011 tras haber obtenido más de 10 millones de adjudicaciones públicas los 8 años anteriores, pero sea como fuere el autor de ‘Sin censuras’ nunca ha sido imputado por corrupción tras once años en el trono, milagro digno de Lourdes. Íñigo de la Serna por su parte le señala por poco transparente, ya que no declara en público ni sus ingresos ni bienes, hecho por el cual Revilla dice que “Montoro lo sabe y tiene un chollo conmigo” y acusa al ministro de estar detrás de la campaña. El ex alcalde de Santander también le acusa en público de haberse ausentado de dos actos clave de inversión en Cantabria para acudir a un plató y a una firma de libros, mientras que Revilla se defiende como gato panza arriba desvelando que no ha cobrado ni un duro por aparecer en televisión (que dice que le fue vetada durante algún tiempo por presiones de Génova), ya que el cuela siempre una cuña del turismo cántabro, cuya campaña podría llamarse ‘El turismo es un gran invento’.

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