Todo tiene su momento oportuno. No sólo en la vida, también en los negocios. Quizás los 25 años que la Operación Chamartín (ahora llamada Madrid, Nuevo Norte) estuvo en standby no haya sido un error, sino una oportunidad. El contexto político-económico provocado por el Brexit y las semejanzas culturales con Latinoamérica dibujan una sonrisa en Madrid, que pone el ojo en las empresas de ambos países. La inestabilidad e incertidumbre de las sociedades británicas pueden ser el motivo perfecto que construya un puente entre la City londinense y el nuevo centro de negocios madrileño.

Precisamente ese es uno de los objetivos de los promotores de Madrid, Nuevo Norte, que albergará también lugares de ocio, deporte y 11.000 viviendas. Son un 42% menos de las que se contemplaban en el proyecto anterior.

Desde la victoria del Brexit y el inicio de las negociaciones de divorcio con Bruselas muchas empresas han puesto las maletas en la puerta a la espera de noticias. Y es que, según el Instituto de Directores (federación que agrupa a los empresarios británicos), uno de cada cinco empresarios prevé deslocalizar sus compañías. De momento son pocas las que se han pronunciado. Quienes sí se han pronunciado son grandes corporaciones como Goldman Sachs, HSBC, UBS, EasyJet y Lloyd’s of London. La decisión llegará cuando se conozcan las condiciones de la ruptura.

De hecho, algunas ya tienen claro el destino. La aseguradora Lloyds of London se trasladará a Bruselas. En abril anunció que abrirá una nueva sede en la capital belga. Desde allí espera hacer frente a las posibles restricciones a las que se puede enfrentar una vez Reino Unido abandone la Unión Europea. No es la única. EasyJet espera la licencia para crear una nueva aerolínea con sede en Austria, aunque también mantendrá la empresa británica. La firma de cambio de divisas española, Ebury, también. Ésta ‘emigrará’ a nuestro país. Lo que no se sabe es si lo hará a Málaga o al Madrid, Nuevo Norte.

Cifuentes y Carmena mantendrán conversaciones con los empresarios británicos

Frente a las anteriores, hay compañías que no tienen un destino en mente. Según el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, todavía es pronto para hablar del interés de empresas británicas en nuestro país. Aun así, las instituciones españolas se adelantan a los acontecimientos. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes mantendrán conversaciones con los responsables de las sociedades de la City. Ya lo ha expresado Carmena, “el Ayuntamiento está abierto y viendo cual será el momento oportuno” para comenzarlas. El objetivo es atraerlas, que se instalen en Madrid, Nuevo Norte y poder así generar riqueza y empleo en la capital.

El otro ojo, en Latinoamérica

El otro mercado en el que las autoridades madrileñas han puesto los ojos es el latinoamericano. El idioma, el clima y las similares costumbres entre ambas regiones son los aspectos con los que juegan para atraer a estas empresas. Madrid se ofrece como la puerta al mercado europeo.

Nuestro país, según un informe elaborado por Baker & McKenzie, es el destino de más del 99% de toda la inversión latinoamericana en Europa. En 2016, superó los 7.500 millones de euros. El principal ejemplo es la inversión que Carlos Slim hizo en FCC y Realia y gracias a la cual el año pasado se convirtió en el primer accionista. La inversión en España está incluso por encima de Reino Unido, que sólo recibió 48 millones procedentes de la compra de Universal Metas.

Llega de todos los países. Venezuela es uno de ellos. Los exiliados venezolanos con posibilidades económicas están invirtiendo cada vez más en nuestro país. Y es que, según el registro de la propiedad en España, la compra que han hecho de viviendas de aumentó un 17% el pasado año. Es ahí donde invierten. Compran pisos de lujo.

El 99% de las inversiones latinoamericanas en Europa tienen como destino España

El Distrito Castellana Norte espera que el proyecto beneficie a toda la región y aproxima en 200.000 los puestos de trabajo que se crearán. Eso es algo de lo que están de acuerdo tanto el presidente del distrito, como la alcaldesa y el propio ministro de Fomento. A ello se ha remitido este último cuando ha asegurado que el proyecto “generará muchísima actividad económica y puestos de trabajo”.

Pero no sólo empresas extranjeras. Los organismos de la capital también quieren agrupar a las nacionales en una misma ubicación. Que se trasladen desde los antiguos edificios repartidos por la castellana y fuera de la M30 a un mismo punto, con el aeropuerto a 15 minutos y la estación de Chamartín a cinco. Eso sólo se conseguirá con oficinas modernas y un complejo de gran tamaño. Y así se hará. Madrid, Nuevo Norte ocupará un territorio de 2,6 millones de metros cuadrados, un 20% menos que el del anterior proyecto.

Las negociaciones han llegado a buen puerto. El proyecto se vuelve a retomar después de un cuarto de siglo estancado. El objetivo es construir el centro urbanístico más importante de Europa. Para ello se invertirán 6.000 millones procedentes de fondos públicos y privados. El proyecto es una realidad, pero no comenzará a construirse en un breve periodo de tiempo. Todavía quedan puntos por negociar. Habrá que esperar a la aprobación final, que será hacia finales de 2018.

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