El ruinoso Mad Cool sigue abandonado en Valdebebas .
Un momento del festival de Mad Cool 2018. EFE

En unos terrenos cercanos a la ciudad deportiva del Real Madrid todavía resisten varios restos del polémico Mad Cool. Su letrero todavía se puede observar desde la carretera, después de que haya transcurrido un mes desde su celebración. La organización no responde, Ifema -tienen una reserva de uso sobre los terrenos- tampoco y el Ayuntamiento no sabe o no contesta.

Abandonado en medio de la nada. Esta es la situación de algunos restos de la tercera entrega del festival madrileño, Mad Cool. Este año, la organización cambió la ubicación del mismo para poder atraer a un mayor número de visitantes.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, permitió a los promotores trasladar de La Caja Mágica a Valdebebas el evento y asegurar al Mad Cool multiplicar por dos el aforo y los ingresos. Lo cierto es que el festival no para de aumentar su popularidad a la misma velocidad que sus cuentas arrojan números rojos. la empresa organizadora, Mad Cool Festival, constituida en 2015 cerró la edición de 2016 con unos números rojos de 2,9 millones de euros y una deuda de 10,47 millones de euros, según datos del registro mercantil recogidos por Insightview.

mad cool

La dudosa rentabilidad del festival Mad Cool

Este año 240.00 personas disfrutarán de la música en directo durante el festival Mad Cool, que en esta edición incrementa sus gastos.

La solución estaba clara: aumentar la capacidad del aforo. Pero, ¿a qué precio? Porque lo cierto es que el resultado fueron tres días de aglomeraciones, cancelaciones de conciertos e incluso autobuses accidentados. Ahora muchos de los restos de este caos organizativo duermen todavía en los terrenos de Valdebebas. Ha transcurrido más de un mes desde la celebración del festival, pero allí todavía yacen vestigios de la celebración como el inmenso cartel que dio la bienvenida a los 240.000 visitantes.

MERCA2 ha intentado ponerse en contacto con los organizadores del evento para preguntarles por esta cuestión, pero no ha obtenido respuesta alguna. Los otros dos actores implicados se pasan la pelota el uno al otro. En el Ayuntamiento dicen que los terrenos son Ifema y en Ifema afirman que la gestión de los mismos corresponde al consistorio.

“Es cierto que nosotros tenemos una reserva de uso que hemos solicitado ejecutar, pero todavía la autorización de uso de los mismos corresponde al Ayuntamiento, y por tanto tu pregunta debe dirigirse al Gobierno local”, explican a MERCA2 desde Ifema. Pero en el consistorio madrileño remiten a Ifema. Unos por otros, pero la realidad es que nadie responde.

Para este tercer año, los organizadores se apresuraron en reducir los peligros físicos, tras la trágica muerte accidental el año pasado -2017- del acróbata Pedro Aunión, que empañó el brillo del festival y cuestionó su seguridad. Pero esta cuestión pareció cegar a los organizadores, porque la realidad es que se olvidaron de otras cuestiones como los riesgos de colapso en el transporte, en la entrada y en los servicios. Además, las interferencias de sonido entre bandas, como fue el caso de los ingleses Massive Attack y los escoceses Franz Ferdinand, también supusieron otro contratiempo para el festival.

IFEMA SE LAVA LAS MANOS CON EL MAD COOL 

De todos estos problemas se desmarcó rápidamente Ifema -dueño de los terrenos-. Lo único que hicieron fue ceder los terrenos, pero siempre rechazó cualquier implicación en la organización del festival. Igual que se desmarca ahora de los restos del evento que todavía yacen sus dominios.

A pesar de todo este desastre y el desentendimiento de todas las partes implicadas, Mad Cool ya ha anunciado las fechas para la edición del año 2019. De hecho,  ya se han puesto a la venta los primeros abonos para la cuarta edición del evento. El lugar elegido vuelve a ser el rebautizado ‘espacio Mad Cool’ de Valdebebas entre los días 11 y 13 de julio.

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