La telefonía, tanto móvil como fija, se ha convertido en este nuevo siglo en algo imprescindible. Todo el mundo se conecta a internet, habla por el móvil… el negocio de las telecomunicaciones se estandarizó. Necesitaba un empujón, algo que transformará todo el sector. Y fue Luis Miguel Gilpérez quien dio ese paso.

Además, no se trató de una simple novedad; nuevas tarifas, o precios rompedores. Gilpérez consiguió que Telefónica redibujara la manera de entender la telefonía con la convergencia; esto es, aunar bajo una misma factura los servicios fijo, móvil, internet y, más tarde, hasta la televisión.

Por este motivo, el reconocimiento de MERCA2 a Luis Miguel Gilpérez por su trayectoria profesional está más que justificado en los primeros “Premios Merca2”. No solo trata de haber dirigido un barco con miles de empleados y que está sometido a cambios constantes; la clave fue revolucionar un sector.

Desde su llegada en septiembre de 2011, tras sustituir al argentino Guillermo Ansaldo, su gestión ha estado polarizada en dos temas: su tensa relación con Pallete y su sensibilidad digital; y su propia gestión, a la que no se pueden poner excesivos reproches. Y es que si Gilpérez puede presumir de algo es haber conseguido que la filial española siga siendo el operador que marca las pautas en el mercado.

Se ha ganado a pulso ser conocido como el mejor conocedor del negocio y una pieza insustituible en la gestión.

EL CAMINO DE GILPÉREZ

Entre sus hitos más destacados cabe citar su trabajo en Brasil en la fusión de Vivo. Durante esa etapa, Gilpérez consumó la integración de los negocios de fijo y móviles en Brasil, operación que generará unas sinergias a Telefónica cifradas en hasta 4.200 millones de euros, gracias a los mayores ingresos, ahorros de costes y de inversión, además de cuantiosas ventajas financieras y fiscales.

El fin de las subvenciones a los terminales móviles (marcando el camino al resto de operadores), y la convergencia mediante Fusión (que ha sido disruptiva a nivel mundial y ha marcado el camino a seguir por operadores en diversas partes del mundo).

Es uno de los grandes responsables de la llegada de los teléfonos móviles a latinoamÉrica, y responsable directo mediante su gestión de que hoy Telefónica tenga un ratio de rentabilidad por encima del 40% de margen, que es la envidia del sector.

En una época difícil en nuestro país consiguió que el consejo de Telefónica apostara por  fuerte inversión en fibra a nivel nacional, y es el resultado de que hoy España sea uno de los principales países del mundo en implantación de fibra, tan sólo por detrás de Corea, Estados Unidos y Japón.

Todo empezó con el retorno de Gilpérez a Madrid y el reto que debía asumir, puesto que a fin de cuentas Telefónica España se trata de una filial vital para la compañía.

Gilpérez, ingeniero industrial y MBA, tomaba el relevo de Ansaldo, que pasaba a ser responsable de Telefónica Recursos Globales tras la reorganización realizada por Alierta. El ya expresidente también fue consejero de Telesp y de Telefónica Móviles en Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, Perú, México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá y Telcel.

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